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sábado, 30 de septiembre de 2017

REFERÉNDUM CATALUNYA: HA LLEGADO EL DÍA


Pues bien, ha llegado el día. Mañana saldremos de dudas y se resolverá el enigma del “no habrá – habrá referéndum”. Tras la vorágine de acontecimientos y noticias de las últimas semanas, por fin hemos llegado al famoso choque de trenes. Estoy seguro de que todos hemos tomado buena nota de lo que ha estado pasando este mes de septiembre, lo que, por muchos motivos, pasará a la historia de los cambios. Algunos que se me ocurren:

·       En plena era de la información, hemos conseguido darle la vuelta al concepto, y no sólo la sociedad como masa sino también las personas que la componen, se hallan en un estado de desinformación, de “infoxicación”. Muchos ciudadanos, desbordados por la enorme cantidad de mensajes que les llegan por múltiples canales, han llegado al punto de perder la capacidad de dudar y cuestionar la veracidad de la información.

·       En los momentos en que se tensan las opciones, se pierde la capacidad de evaluación neutra de las cosas y las personas se dejan arrastrar por lo que las mayorías situadas en cada extremo tienen como proclamas. Ya no caben los matices a un lado y otro y menos aún las posiciones intermedias. Sólo existe A y B.

·       La irrupción de las redes sociales y, sobre todo, de Whatsapp en la creación y mantenimiento del clima que ambos extremos desean ha sido espectacular. En detrimento de otros canales que en el pasado eran los únicos que vehiculaban la información, los mensajes instantáneos que recibimos en cualquier momento y lugar han ocupado una posición de privilegio a la hora de construir los imaginarios del enfrentamiento. Sin duda influye que los mensajes se reciban de amigos y personas afines que los dotan de credibilidad.

·       Sólo una escasa minoría es capaz de contrastar la constante información que recibe por estos canales, que pasan a ser lo que antes era la televisión (“si lo dicen en televisión es que es verdad”). Así, se llega al punto que noticias claramente absurdas o imposibles son capaces de impactar en miles y miles de personas hasta hacerse creíbles, total o parcialmente, pero lo suficiente como para influir en el modo de pensar. Da miedo imaginar cómo pueden llegar a manipularnos en el futuro (¿presente?) redes organizadas e interesadas en provocar determinados estados de opinión.

·       Crear un relato vibrante y pasional de los hechos nos hace sentirnos próximos al mismo. Sin duda, el que han construido los partidarios de la independencia cumple con estos requisitos. Por el contrario, el relato de la ley estricta y la opresión no puede más que generar rechazo (y adhesión al relato opuesto), lo que parece que no han sabido calibrar bien los impulsores del mismo. Cabe pensar que no es el que ellos deseaban y no han conseguido el objetivo que buscaban.

·       Sorprende muchísimo como las fuerzas democráticas de izquierda no han levantado su voz ante la enorme cantidad de disparates que han estado ocurriendo estas semanas en Catalunya. Por mucho menos, a finales de la década de los 70 o durante los 80 se hubieran convocado actos multitudinarios de protesta por toda España. Ahora apenas hemos visto tímidas manifestaciones en este sentido en Madrid y pocos sitios más. ¿Una muestra del enorme aburguesamiento de la sociedad española? Fuerzas policiales entrando en imprentas y requisando panfletos, convocatorias de reuniones prohibidas y anuladas, internet censurado con cientos de páginas web bloqueadas, fiscales ordenando sin parar actuaciones policiales represivas hasta el extremo de ser reprendidos por la propia autoridad judicial, guardias civiles entrando en dependencias oficiales para requisar documentación, colegios públicos, centros cívicos, bibliotecas precintadas durante días con identificación de personas presentes en las mismas, policías entrando en domicilios particulares para buscar propaganda política, traslado de miles de fuerzas policiales a una comunidad autónoma por hechos que pueden ocurrir pero no están ocurriendo (ni en las peores épocas de ETA sucedió algo semejante) y encima alojados en lugares que ni el mejor de los guionistas podría haber elegido (pobre piolín), amenazas de persecución penal por parte de miembros del Gobierno de España a ciudadanos por haber participado en una manifestación en la que no se produjo ni el más mínimo alboroto ni brote de violencia, más de 700 alcaldes imputados de un total de 900 y llamados a declarar con amenaza de detención y, por poner un ejemplo más y dejando lo más grave para el final, detención de personas, políticos y técnicos de la administración pública, algunos cuando llevaban a sus hijos al colegio. ¡Políticos detenidos por hacer política! Y a pesar de esta larga lista de acontecimientos, las voces airadas de protesta que cabría esperar en España no se han hecho oír. ¿Qué está ocurriendo? ¿Y la defensa de los derechos humanos? ¿Dónde está la solidaridad ante la represión?

·       No sólo se trata de que falte información sino de algo peor: los canales de comunicación, públicos y privados, han perdido también la neutralidad informativa. Ya sé que no es algo nuevo, que siempre ha sido así y que todos los medios de información han tenido en la historia una inclinación u otra. Pero lo que está ocurriendo ahora es muy exagerado. Para los miles y miles de ciudadanos cuya única fuente de información siguen siendo los canales clásicos, la televisión, la prensa y la radio, la información neutra y veraz simplemente ha desaparecido. Da pena, mucha pena, ver, leer o escuchar a los periodistas de estos medios utilizando de forma insultante el lenguaje para emitir un sentido interesado de la noticia. Las palabras lo son todo y su uso evidencia muchas cosas. Por poner un ejemplo muy reciente en una información que ha repetido buena parte de la prensa inclinada hacia un lado determinado de la balanza: “se utiliza a niños como escudos humanos en las escuelas para evitar su clausura” ¿Escudos humanos? ¿Cuándo perdimos el juicio?

·       Estamos tan inmersos en el desenlace que hemos olvidado el origen. Los que ahora acusan de hispanofobia a unos organizaron recogidas de firmas por millones haciendo proselitismo de catalanofobia por toda España. ¿Qué esperaban que ocurriera? Un President de la Generalitat poco susceptible de ser acusado de radical independentista como fue José Montilla ya avisó del efecto de desafección que aquello iba a provocar. Y aquí estamos.

·       En Catalunya, las muestras de apoyo al hecho de querer votar han sido inmensas y absolutamente transversales. Personas de diferente condición, jóvenes y jubilados, directivos y obreros, religiosos y antisistema, de derechas y de izquierdas, del campo y de la ciudad, etc… Una transversalidad inaudita y que sólo se ha conseguido con el apoyo de los lamentables comportamientos de los que han utilizado al “catalán”, así, como una palabra genérica, para sacar provecho propio fuera de Catalunya. Y este apoyo transversal se oculta en los medios que emiten noticias en España, que lo quieren reducir a unos exaltados o a una abducción que se recibe como una enorme falta de respeto. Cientos de asociaciones civiles de todo tipo unidas en la defensa de los derechos conculcados estos días y en el llamamiento a la resistencia pacífica, debería ser motivo de noticia y en cambio, lo que se difunde fuera es que la policía catalana ha decidido no utilizar la fuerza para evitar lo que mañana vaya a ocurrir, ¡y se difunde como una noticia negativa!

En estos momentos, en la mayoría de centros públicos, sobre todo escuelas, donde está prevista la votación de mañana, cientos de personas voluntarias y organizadas están manteniendo actividades lúdicas noche y día con el fin de evitar su cierre preventivo. Es una situación que si no fuera por la gravedad de todo lo que está ocurriendo haría mucha gracia. Desde campeonatos de parchís sin fin hasta comidas populares. En algunos colegios de pequeñas poblaciones, incluso se ha procedido a quitar literalmente la puerta de entrada como un símbolo de la imposibilidad de su precinto. Y a todo ello policías entrando a pedir explicaciones de las actividades organizadas y tomando los datos de los presentes. El día que se haga una película de todo esto, que estoy seguro de que se hará, lo que está pasando hoy dará mucho juego.

Nada será lo mismo a partir de lo que ha ocurrido este mes de septiembre. Si alguien puede pensar que a partir del lunes las aguas tienen la más mínima posibilidad de volver a su cauce previo a todo esto está muy equivocado. Entre unos y otros la cuerda se ha roto de tanto tensarla (y según lo que ocurra mañana no sólo estará rota sino totalmente reducida a cenizas). Y esto sólo favorece a una de las partes: tanto si nos gusta como si no, Catalunya está llamada a ser un país independiente, seguramente no la semana que viene, pero lo será.

Y a ello han contribuido todos, los que están a favor y los que están en contra. Han generado una fuerte polaridad sin término medio que nos ha abocado a un abismo entre las dos partes. La fuerte emoción generada en los dos bandos hace que la situación sea irreconciliable. Todos los personajes que han participado (políticos y entidades, fiscales, jueces y policías, periodistas y tertulianos y los ciudadanos anónimos de aquí y de allá) sin saberlo son actores de una obra que irremediablemente sólo tiene un final. 

Mañana empieza otro capítulo. 

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sábado, 31 de octubre de 2015

LA BÚSQUEDA DE SIGNIFICADO


Un buen párrafo de un buen libro
El mundo hasta ayer. Jared Diamond. (2012)

"Puede resultar sorprendente que la religión se haya mantenido o que incluso haya crecido en el mundo moderno, pese al auge de dos factores que la socavan:
* la reciente usurpación del papel explicativo original de la religión por parte de la ciencia
* y una mayor tecnología  y efectividad social para reducir los peligros que escapan a nuestro control y,  por tanto, invitan a la oración.
No obstante, el hecho de que la religión no dé señales de desaparecer puede deberse a nuestra persistente búsqueda de "significado". Los humanos siempre hemos buscado significado a nuestra vida, que de lo contrario puede parecer absurda, sin propósito y evanescente, y en un mundo plagado de acontecimientos desafortunados e impredecibles. Ahora llega la ciencia, que parece afirmar que el "significado" no es importante y que nuestra vida es absurda, sin propósito y evanescente, por el contrario, son paquetes de genes para los cuales la medida del éxito es su propagación. Algunos ateos sostendrían que el problema de la teodicea no existe; el bien y el mal son solo definiciones humanas; si un cáncer o un accidente de coche matan a X e Y pero no a A y B, es una catástrofe aleatoria; no hay más allá; y si hemos sufrido o sido insultados en la Tierra, no seremos compensados en la otra vida. Si respondemos a esos ateos: "No me gusta oír eso. Dime que no es cierto, demuéstrame de alguna manera que la ciencia tiene maneras de ofrecer significado", esos ateos nos contestarán: "Tu pregunta es inútil, supéralo. Deja de buscar significado, no lo hay. Es así. Tal como dijo Donald Rumsfeld sobre los saqueos durante la guerra en Irak: ¡A veces pasan cosas!" Pero todavía conservamos nuestro viejo cerebro, que anhela el significado. Llevamos a cuestas varios millones de años de historia evolutiva que nos dice: "Aunque eso sea cierto,  no me gusta y no me lo voy a creer: si la ciencia no me da significado, recurriré a la religión" Probablemente ese sea un factor importante en la persistencia e incluso en el crecimiento de la religión en este siglo de auge de la ciencia y la tecnología"

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domingo, 11 de octubre de 2015

KLIMT HECHO REALIDAD (Life Ball event 2015)


La gala Life Ball que recauda fondos para la lucha contra el SIDA este año se celebró en Viena y tuvo la ocurrencia de utilizar modelos que imitaron obras del pintor Gustav Klimt. La comparación con los originales produce un efecto impresionante:












(Life Ball website)
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lunes, 28 de septiembre de 2015

ALGUNAS CLAVES PARA LEER EL RESULTADO DE LAS ELECCIONES CATALANAS


Algunas claves para leer el resultado de las Elecciones al Parlament de Catalunya

Sigo sin entender cómo en una democracia que cuenta ya con casi cuatro décadas de recorrido, los medios de comunicación más importantes del país siguen sin ser objetivos en sus crónicas. La forma en la que se está comunicando el resultado de las elecciones catalanas es un buen ejemplo de ello. Hay cosas sobre las que se puede opinar, pero cuando hablamos de cifras, la opinión interesada se convierte en intoxicación cuando no en una falsedad pura y dura. Aquí van algunos ejemplos.

* LOS ESCAÑOS
¿Qué están diciendo los mayoría de los medios?:
"Las posiciones independentistas han visto reducida su presencia en el Parlamento catalán al pasar de 50 escaños que obtuvo CiU en 2012 más los 21 de ERC y los 3 de la CUP (74) a los 62 obtenidos ayer por Junts pel sí más los 10 de la CUP (72), es decir un total de 2 escaños menos"

ESTO ES FALSO
En 2012 sólo un partido político se presentó con la independencia por bandera: ERC, y obtuvo 21 diputados. CiU en 2012 tenía en su programa la convocatoria de un referéndum y no la independencia y obtuvo 50 escaños de los cuales 37 correspondían a Convergencia Democrática de Catalunya (CDC) y 13 a Unió, partido este último que se ha presentado en solitario a estas últimas elecciones sin conseguir representación parlamentaria. Por tanto, ni los 50 escaños de CiU habría que catalogarlos como independentistas ni ahora, al hacer comparaciones, habría que sumarlos a los de ERC en su totalidad sino sólo los correspondientes a CDC (37).

En las elecciones de ayer los partidos que han apostado por la independencia han conseguido 72 diputados. Esta es la realidad: las opciones independentistas han conseguido pasar de 21 a 72 representantes, es decir, han más que triplicado su presencia. 

Incluso si contempláramos a CDC como partido ya independentista en 2012, sólo deberíamos sumar sus diputados a los de ERC para la comparativa: 37+21= 58 en 2012 por los 62 actuales de Junts pel sí, con un incremento de 4 diputados.

En cualquier caso, los diputados independentistas en el Parlament de Catalunya han aumentado considerablemente.

* LOS VOTOS
¿Qué están diciendo la mayoría de los medios?
"Los independentistas han conseguido sólo el 48% de los votos por un 52% de los contrarios a la independencia"

ESTO ES FALSO
Dos partidos tenían la independencia en su programa electoral, Junts pel sí y la CUP, y los votantes que han optado por estas dos opciones claramente deben contarse como a favor de la independencia. Entre los dos han conseguido el 48% de los votos.
¿Qué podemos decir del 52% restante? Muchas cosas, pero de ninguna manera que no sean todos ellos favorables a la independencia.

Los partidos que no tenían la independencia en su programa han conseguido 63 escaños con un porcentaje de votos prácticamente igual a los conseguidos por los independentistas: un 48%. ¿Dónde está el 4% restante que nos falta para llegar al 100%? De entrada un 1% está en los votos nulos y en blanco, de los cuales no podemos decir que estén ni a favor ni en contra de la independencia. El 3% restante ha ido a parar a partidos que no han conseguido representación parlamentaria, por lo que sus votos no deberían sumarse a los conseguidos por los partidos que van a estar en el Parlament y que no han abanderado la independencia.

Por otra parte, de los partidos llamados “unionistas” sólo tres de ellos han manifestado su oposición a que Catalunya pueda optar por proponer la independencia: Ciutadans, PSC y PP, cada uno con sus matices (más o menos autogobierno, reformas o no de la Constitución, Estado federal o continuar con el statu quo). Estos tres partidos han conseguido 52 escaños y el 39,13% de los votos. 

El cuarto partido, Catalunya sí que es pot, proponía la negociación de un referéndum pactado con el Estado en el que los catalanes pudieran decidir si querían o no ser independientes. Los escaños (11) y los votos (9%) conseguidos por este partido no deberían contarse de forma inequívoca como contrarios a la independencia.
En conclusión, lo único que puede decirse con seguridad es que un 48% de los votantes ha optado por la independencia y otro 48% por otras opciones entre las que hay que contar un 9% favorables a celebrar un referéndum por el derecho a decidir de los catalanes. Sobre el restante 4% tenemos poco que decir.

LA MAYORÍA SILENCIOSA
Durante meses hemos oído decir por parte de los partidos contrarios a la independencia que existía una “mayoría silenciosa” que no se manifestaba por las calles y que no hacía ruido pero que era contraria a la independencia. Todos los partidos no independentistas han utilizado este concepto y sobre todo el PP desde el Gobierno de España.

Este concepto se ha demostrado FALSO. Con un 77,5% de participación, estas elecciones al Parlament de Catalunya han sido con diferencia las más concurridas celebradas hasta hoy, por lo que no cabe ya decir que hay una mayoría silenciosa que no se ha expresado. Y con los resultados en la mano, el apoyo en votos de las opciones independentistas no se ha visto reducido: casi 2 millones de votantes han expresado su voluntad por optar directamente por la independencia, prácticamente los mismos que han optado por otras opciones. Los que pensaban que con una alta participación se expresaría la voluntad de una “mayoría silenciosa” que creían contraria a la independencia erraron en su pronóstico.

¿QUÉ NOS ESPERA AHORA?
Mi pronóstico es el siguiente:
Tendremos un Parlamento catalán que iniciará el proceso hacia la independencia, con una declaración inicial de soberanía y la posterior aprobación de leyes y estructuras de estado.

De cara a las elecciones generales de diciembre, algunos partidos políticos apostarán fuerte por demostrar al electorado español que sólo ellos serán capaces de frenar el proceso independentista catalán y lo harán mostrando músculo y contundencia verbal. Las cosas no van a suavizarse en los próximos meses ni habrá oportunidad para ningún tipo de acercamiento.

Todo los pasos que dé el Parlament de Catalunya en relación al proceso independentista serán impugnado por el Gobierno Central y por el Tribunal Constitucional, por lo que se llegará a un momento decisivo: el de la aceptación de las leyes actuales o la desobediencia de las mismas con las consecuencias que nadie puede predecir.

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martes, 15 de septiembre de 2015

LA "INEVITABLE" INDEPENDENCIA DE CATALUNYA


La "inevitable" independencia de Catalunya

Incomprensiblemente para muchos, ni los responsables políticos ni buena parte de los ciudadanos de España se está tomando el tema de la independencia de Catalunya como lo que realmente es: el asunto de mayor calado institucional y relevancia que ha tenido este país encima de la mesa desde la llegada de la democracia. Este tema, por sí mismo, va a significar o bien una radical reconstrucción del edificio constitucional que se edificó hace cuarenta años o bien una dolorosa, complicada, inaudita pero segura separación de Catalunya del resto de España. 


La estrategia de no hacer caso al problema para conseguir que éste no exista que está llevando a cabo el actual gobierno de España, en mi opinión, va a conseguir que para satisfacción de unos y desesperación de otros, la independencia acabe siendo una realidad. A no ser que se produzca un cambio político radical, con un enfoque de regeneración de calado como mínimo similar al que se llevó a cabo durante la transición de la dictadura franquista a la democracia, se acabará llegando a un punto de no retorno. Esta es la conclusión a la que llego siendo testigo y a la vez partícipe de lo que está ocurriendo ahora y lo que ha venido sucediendo durante los últimos diez años. No va a ser esta entrada una relación de errores, agravios o cosas que pudieron ser pero no fueron. Mi intención es exponer argumentos de por qué creo que Catalunya acabará siendo una nación independiente con todo lo que ello pueda significar para unos y para otros.

Esta conclusión se fundamenta en el siguiente decálogo argumental:

1. Pocos dudan de que las opciones soberanistas obtendrán la mayoría de escaños del Parlamento que surja tras las elecciones del 27S. Pero todo apunta también a que no van a contar con la mayoría de votos.

2. Con una mayoría parlamentaria consistente, habrá Gobierno soberanista en la Generalitat, pero el proceso hacia la independencia se verá ralentizado. Ojo, ralentizado no significa detenido. Siguen sorprendiéndome las declaraciones de aquellos que opinan que si no se alcanza la mayoría en votos el proceso hacia la independencia habrá muerto. ¡Cómo va a morir con un porcentaje altísimo de ciudadanos a su favor y las riendas del próximo gobierno! Probablemente volvamos a la exigencia de realizar un referéndum para decidir, pero desde una posición de mucha más fortaleza por parte del ejecutivo catalán.

3. Los partidos no soberanistas con posibilidad de gobernar en España en su mayoría insistirán en que es posible encajar las demandas razonables de muchos catalanes en una reforma de la Constitución. Algunos lo harán convencidos de ello, otros sólo para ganar los votos de los indecisos y alguno más ni siquiera lo intentará, anclado en la actual estrategia de ignorar el problema, minimizarlo o combatirlo con el esquema institucional de hace cuatro décadas.

4. En el programa de las elecciones generales de diciembre, casi todos los partidos incluirán tocar la Constitución para mejorar el encaje territorial a nivel de competencias, fiscalidad e identidad nacional y cultura. Lo harán sin dar ningún detalle ya que hay demasiada sensibilidad al respecto en España para poder concretar en los programas electorales, pero lo harán (demasiados años cultivando la catalonofobia por parte de unos y otros con el fin de ganar votos en determinados sectores de la sociedad española como para pretender ganar las elecciones generales con detalles respecto a cómo afrontar futuras reformas constitucionales).

5. Dada la dificultad del PP de gobernar en coalición o con apoyo de otros partidos, salvo que en diciembre obtenga la mayoría absoluta de nuevo o un porcentaje de votos muy cercano a ella, es muy posible que a partir del año que viene tengamos en España un gobierno del PSOE en minoría o en coalición con otros. El PSOE es el partido que más se está mojando en relación a la reforma constitucional. Si no fuera así y el PP conservara una mayoría suficiente para gobernar, todos los puntos que vienen a continuación cobrarían todavía más valor (por mucho que algunos hagan ver que esto ya no es así, España sigue siendo un país bipartidista y las posibilidades de que gobierne un tercer partido con una mayoría suficiente son más bien pocas, pero aunque ello ocurriera en nada cambiaría mi decálogo argumental)

6. El gobierno soberanista de Catalunya será muy exigente con la petición de un referéndum para decidir la independencia y, por supuesto, seguirá muy de cerca las iniciativas (no digamos si se llegan a producir "promesas" electorales en las generales) hacia la revisión de la Constitución, haciendo de altavoz de todo aquello en lo que no se avance.

7. Y no se avanzará. Por mucho que el nuevo gobierno de España quiera abrir el melón de la Constitución, ello no será posible. Cualquier atisbo de acuerdo está en las antípodas de la feroz lucha partidaria que se ha instalado en España entre los partidos mayoritarios. La Constitución no podrá tocarse o si se toca no será del agrado de muchos y, por supuesto, no lo será del gobierno de Catalunya ni de los millones de votantes que lo habrán nombrado.

8. Todos los indecisos que a última hora el 27S habrán impedido la mayoría absoluta de votos a las opciones soberanistas con la esperanza de que un nuevo gobierno en España pueda dar satisfacción a las demandas catalanas, se encontrarán una y otra vez con noticias que les empujarán a cambiar de opinión. Entre unos que seguirán instalados en la lucha partidista y otros que amplificarán la incompetencia del Parlamento español respecto a tocar el encaje territorial, los convencidos del soberanismo crecerán a diario.

9. El 27S las opciones soberanistas apuntan a obtener alrededor del 45% de los votos. A partir de esta posición sólo necesitan que un porcentaje pequeño de indecisos cambie de opinión para alcanzar la mayoría.

10. En las siguientes elecciones autonómicas, cuya fecha de celebración manejará como es obvio según sus intereses el gobierno de Catalunya o en un referéndum que finalmente se convoque, acordado o no, ajustado a la actual legislación o no (que todo puede ocurrir), la probabilidad de que la independencia cuente con la mayoría absoluta será muy alta. Definitiva.

Y a partir de este punto, que cada uno se quede con la opción que más le encaje, desde la más catastrófica a la más utópica, pero con una mayoría de ciudadanos a favor de separar Catalunya de España, las cosas se pondrán muy a favor de que ello acabe ocurriendo. Los partidos soberanistas, aparte de seguir haciendo ruido con el fin de mantener el ánimo entre sus votantes, sólo tendrán que sentarse a esperar a que desde el Parlamento español se evidencie la imposibilidad de llegar a acuerdos firmes que satisfagan a unos y otros.

Sólo un Parlamento español que finalmente sea consciente del reto que tiene entre manos, de la misma forma que lo fueron los líderes políticos en los últimos años de la década de los 70 capaces de llegar a consensos de calado increíble, y que ponga todo patas arriba convencido de que es necesario un nuevo encaje territorial del Estado y una renovación de grandes proporciones del actual pacto constitucional, podría minimizar los apoyos a la independencia de Catalunya y, por tanto, reducir el riesgo de que ello ocurra. Hoy por hoy, no parece que esa consciencia de la necesidad de realizar semejante nivel de cambios esté en la agenda de los líderes políticos españoles, por lo que en mi opinión, Catalunya caminará irremediablemente hacia un nuevo destino como nación, con todas las ventajas según unos 0 inconvenientes según otros que ello pueda tener. Y ello ocurrirá en un plazo no superior al de una legislatura.

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sábado, 4 de julio de 2015

SOBRE GRECIA


A veces ocurre que determinadas corrientes de opinión se imponen de tal manera que hacen difícil mantener el propio criterio y sobre las que si se hace alguna crítica se corre el riesgo de quedar marginado o etiquetado como perteneciente a vete tú a saber qué tipo de clase o estirpe anticuada o fuera de la modernidad.

Confieso que con lo que está ocurriendo en Grecia me ocurre algo parecido. Siempre he defendido que ante cualquier acontecimiento uno tiene que tener criterio para opinar libremente con la información de la que dispone, pero cuando las emociones se desbordan los criterios propios tienden a desaparecer.

Por ello, en plena jornada de reflexión del referéndum griego, voy a atreverme a escribir lo que pienso sobre todo ello.

Los griegos se encuentran en una encrucijada en la que sólo pueden elegir entre lo malo o lo peor. En estas circunstancias, es lógico que el pesimismo y la frustración sean la nota predominante en el país. 

Como en todas las cosas complejas de la vida, no hay explicaciones fáciles sobre cómo ha llegado Grecia a estar en esta situación. Algunas parecen sobresalir, otras están prácticamente ausentes del debate pero no tendríamos que obviarlas.

* Grecia no tenía que haber sido admitida en el seno de la Unión Europea y menos aún en la zona euro sin haberle exigido y por supuesto ayudado a que sus cuentas fueran claras y transparentes. El esfuerzo entonces no hubiera sido ni de lejos el que ahora se les plantea. Pero Grecia no puede evitar ser lo que es: un símbolo, un referente, algo así como la madre cultural de todos los europeos. Ello en sí mismo representa un orgullo para el país, pero lleva añadido algunas servidumbres.

* Que toda Europa sabía que las cuentas de Grecia estaban amañadas parece ser que es así. Pero en la propia Grecia también tenían que saberlo. No vale ahora que todos digamos que eso era cosa de cuatro políticos. Sólo hay que recordar los años previos a la incorporación de España a la UE o de la entrada en el euro y cómo los propios españoles sabíamos que íbamos a cumplir los criterios exigidos por los pelos. 

* Si en nuestro país durante los años de vacas gordas se tiró la casa por la ventana, lo de Grecia aún fue peor. Un país de pequeñas dimensiones comparado con otros de la UE y con un sector como el turismo de enorme potencial hizo bien poco por mejorar estructuras y poner orden en sus cosas. Tampoco me vale en este punto decir que todo fue cosa de los que mandaban. Los ciudadanos griegos también sacaron provecho de esos años. Huyeron de pagar impuestos, establecieron un fraude fiscal de dimensiones descomunales y alimentaron una enorme economía sumergida. La evasión fiscal que ahora que vamos conociendo saca los colores. Engrosaron las filas de los empleados públicos que llegaron a ser el 10% de la población en 2007 (un 20% de las personas con edad de trabajar). Establecieron una enorme red de clientelismo de la que todos sacaban provecho. Ostentaron un salario mínimo muy superior al de otros países como por ejemplo España, a pesar de tener un PIB per cápita sensiblemente inferior. Y mantuvieron cientos de categorías profesionales con derecho a disfrutar de la jubilación a los 50 y pocos años. Por decir algunas cosas. Los que mandaban tenían mucha culpa, pero los ciudadanos que los elegían no eran autistas y sabían lo que ocurría.


* Y así fue cómo llegó la crisis del 2008. Aquello fue como un borrón y cuenta nueva que nos situó a todos en una nueva meta de partida, cada uno en la situación en la que estaba en ese momento. Todos somos conscientes de cómo nos pilló a nosotros y lo poco que nos faltó para resbalar y caer por la pendiente. Aún estamos recuperándonos muy lejos de poder respirar tranquilos. Pero a los griegos los pilló en una situación muchísimo peor. Cuando se acabó el tiempo de hacer la vista gorda y de vivir a costa de créditos, todos nos dimos de bruces con una realidad dolorosa.

* Sí, todos habíamos vivido durante años a costa de créditos, pero soy de los que no comparto que todas las culpas haya que dárselas a los que prestaban el dinero. Alguna culpa también tiene que recaer sobre el que lo recibía. Porque si lo hubiera recibido para cuestiones de supervivencia aún podría tener disculpa, pero cuando se pide dinero para vivir bien o, peor aún, para malgastarlo, no se puede ser ajeno a las responsabilidades. España es un buen ejemplo de ello: se malgastaron enormes cantidades de dinero durante los años de bonanza, a pesar de que también se construyeron y mejoraron infraestructuras que ahora podemos seguir disfrutando. Cuando decimos que la deuda era bancaria y no estatal olvidamos que buena parte del dinero que prestaron los bancos griegos fue a parar a manos de una administración que lo malgastó de forma descarada. En buena medida, la crisis bancaria griega la ocasionó el propio Estado cuando no pudo pagar los enormes compromisos de deuda que había adquirido. 

* Así nos encontramos con unos bancos griegos que habían concedido más crédito del que deberían haber hecho, tanto al Estado como a las empresas y también a los ciudadanos (no nos olvidemos, en España todos conocemos personas que en esos años estiraron más el brazo que la manga y que actuaron de forma totalmente irresponsable, no todo fue culpa del que prestaba) y que para financiarse habían pedido dinero a otros bancos europeos, la mayoría alemanes y franceses. Cuando los bancos griegos amenazan bancarrota, la UE encuentra la solución prestándole dinero al estado Griego para que salve a sus bancos (ojo, lo de salvar bancos daría para otro artículo de opinión, ya que hay otra de esas corrientes de opinión indiscutibles que dice que eso es un horror pero que no nos dice que pasa con los ciudadanos cuando un banco cae). Claro, "salvar" a los bancos griegos significa que estos cogieron el dinero del estado para cancelar sus deudas con los bancos de Francia y Alemania que recibieron lo que les correspondía y desaparecieron de la ecuación. Es así como una descomunal deuda entre bancos privados se ha convertido en una descomunal deuda entre estados. Lo que quiero resaltar es que no hay que quedarse sólo con esta última frase, sino que hay que ver el origen de todo ello y calibrar las consecuencias de las alternativas que se podían haber tomado.

* El caso es que Grecia estaba atrapada con una deuda enorme con sus propios bancos que podían haber entrado en bancarrota y, con ellos, todo el país y ahora está atrapada con una deuda enorme con los organismos bancarios internacionales, básicamente con la Unión Europea. Y aquí es cuando empieza el relato de David contra Goliat que confieso que a veces me perturba.

* Cuando se escribe este relato como el de una pobre democracia que está luchando contra los poderes del mundo, se olvida que la UE es tanto o más demócrata que Grecia. Sí, sé que eso suena a sacrilegio, pero es una verdad como un templo. No podemos entrar en competir a ver quién es más demócrata, pero desde luego Grecia no puede dar lecciones de democracia a las democracias del resto de países europeos. Se dice que los que mandan en la UE, los miembros de la Comisión con su Presidente al frente o los responsables del Banco Central Europeo, no son elegidos democráticamente. Estoy en total desacuerdo. Todos los representantes europeos emanan de un Parlamento y de unos representantes que han sido elegidos democráticamente por los ciudadanos de los estados miembros de la UE. Aquí no hay manos fantasmas que ponen y quitan. En la UE las cosas se rigen por la democracia. Tenemos los representantes que tenemos y nos gustarán más o menos, pero están ahí porque los ciudadanos europeos lo hemos querido. Pueden no gustarnos las formas en las que se eligen los máximos representantes, pero está en manos de la ciudadanía y de los partidos y parlamentarios que se eligen democráticamente que las cosas cambien. Sí son como son es porque así lo han decidido personas que se han sometido a unas elecciones. Porque últimamente parece que Grecia sea la única democracia de toda Europa y todos sabemos que no es así. No son más demócratas los griegos que mañana votarán en el referéndum que los alemanes cuando votaron a la Sra. Merkel, ni es menos democrático lo que representa ella que lo que representa el Sr. Tsipras.

* En democracia hay que respetar la decisión soberana de la ciudadanía, así que hay que tener la máxima consideración respecto a los actuales gobernantes griegos. Desde luego, algo diferente había que hacer, porque los gobiernos anteriores al actual no habían encontrado solución a los problemas helenos, antes al contrario, las cosas no hacían más que empeorar. Así es como nos encontramos con unos gobernantes que habían prometido soluciones diferentes. De hecho habían prometido soluciones con el mínimo sacrificio. Y aquí es donde surgen los problemas, aunque no sólo aquí.

* Yo creo que todos somos conscientes de que Grecia no tiene otra solución que la aplicación de la quita de una importante cantidad de la deuda que tiene y a este punto se tiene que llegar a través de la negociación. Cuando dos negocian, ambas partes son responsables de los avances y, por supuesto de los resultados. No me vale decir que los pobres gobernantes griegos no han tenido otra salida que la de convocar el referéndum de mañana. Sólo con ver la arrogancia con la que se presentaron en Bruselas al principio de su gobierno ya se veía venir que la negociación no iba a ir por buen puerto. De hecho los propios griegos vieron que tenían que cambiar de tono y hace ya unas semanas apartaron al inicial equipo negociador de las mesas de negociación. Demasiado tarde quizás.

* Ahora, como un arma más de negociación (no nos engañemos, se trata de eso), el Gobierno griego convoca un referéndum. Tenemos poca memoria ya que cuando el Parlamento autónomo de Crimea convocó el referéndum de anexión a Rusia (seguramente auspiciado por el propio Putin), dio quince días de margen para la campaña y a todos nos pareció algo irresponsable y muy poco democrático. Sólo hay que tirar de google para ver la cantidad de artículos que se escribieron respecto a que no era democrático convocar un referéndum de esas características con sólo quince días de debate. Pues bien, el referéndum de mañana ha contado con una semana y a la corriente de opinión a la que me refería al principio de este artículo le parece una muestra incuestionable de democracia.

* Es decir, un Gobierno que fue elegido para plantear soluciones y negociar una salida a los problemas del país, tras meses de nefasta negociación entre unos y otros (en eso creo que podemos estar todos de acuerdo), ahora pasa la patata caliente a sus ciudadanos para que sean ellos los que tomen decisiones sobre aspectos económicos cuyas consecuencias dudo mucho que se puedan conocer de forma clara y transparente. ¿Cuánto hay de ello de agarrarse a la silla y mantenerse en el poder? A priori, planteándolo como una cuestión de orgullo nacional, parecía que los ciudadanos griegos iban a sumarse en bloque por la opción planteada por el Gobierno. Estos días hemos visto que no es así. En los artículos de opinión y en las tertulias donde se habla de que el pueblo griego está cansado de ser pisoteado y todas esas cosas, se obvia por completo que a cada manifestación a favor del no se ha realizado otra de iguales dimensiones a favor del sí. 

* A todos aquellos que dicen desde muy lejos estar en las carnes de los ciudadanos griegos y que ellos votarían por el no, hay que recordarles que las consecuencias de la bancarrota no las van a sufrir ellos, pero los griegos sí. Cuando vemos que el corralito de esta semana no ha desembocado en desórdenes públicos lo que parece dar a entender que los griegos apoyan la decisión de su Gobierno, olvidamos que hace semanas y semanas, meses, que los griegos han estado sacando su dinero de los bancos, unos para guardarlo debajo del colchón y otros, muchos, para sacarlo fuera del país. Se estima que han salido del país miles de millones de euros, una cifra que ha vuelto a poner en riesgo a los bancos griegos, otra vez. Los griegos no están rompiendo escaparates y quemando mobiliario público como protesta sencillamente porque su dinero ya no está en los bancos. Eso sí, los más desfavorecidos, los que menos recursos tienen, los que no contaban con saldo bancario positivo y que viven al día, entre ellos miles de pensionistas, no saben cómo van a poder seguir adelante si esta situación se mantiene y menos aún si se agrava.

Estoy convencido que tras la tormenta llegará la calma y que mañana, sea el que sea el resultado del referéndum, Grecia saldrá adelante y lo hará con un acuerdo con la UE. Al final habrá quita y estructuración de la deuda. No hay otra. Y Grecia ni saldrá del euro y mucho menos de la UE. Estaríamos todos locos si lo consintiéramos. Como también los griegos tendrán que aceptar que se incremente su presión fiscal, que se persiga el fraude como nunca, que el peso del estado se vaya reduciendo, que la edad de jubilación tendrá que ajustarse, que su gasto de defensa tendrá que reducirse (poco se habla de ello por cierto), etc. Pero me resisto a aceptar que estemos en una película de buenos y malos, de orgullos soberanos, de poderes fácticos vengativos o de inocentes sometidos a injusticias irresponsables.


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lunes, 15 de junio de 2015

UNA BUENA VIDA


Aspirar a una buena vida. Una buena vida, una expresión que nos hace pensar en disfrutar de lujos, viajes y dinero. Pegarse la buena vida decimos para ilustrar una existencia de excesos y gastos descontrolados. Pero en mi opinión una buena vida no es eso. ¿Cómo definir adecuadamente lo que es disfrutar de una buena vida?.

Para empezar, para vivir necesitamos tener cubierto un mínimo nivel de necesidades básicas y para ello hay que disponer de ingresos o recursos suficientes. Esta es una parte vital de la definición que cada uno quiera darse a sí mismo sobre lo que es tener una buena vida. Si ese nivel mínimo de necesidades incluye lujos a los que uno está acostumbrado o que desea por encima de otras cosas, los ingresos o recursos tendrán que ser altos y para ello, con una probabilidad también muy alta, tendrá que dedicar unos esfuerzos que minimizarán la posibilidad de disfrutar de la vida. Esto conduce a una espiral sin fin en la que muchas personas están atrapadas sin encontrar nunca el punto de equilibrio en el que decir basta. O peor aún, sin llegar nunca a pensar en que deberían buscar ese punto de equilibrio.


Así que hay que tener claro este primer requisito: una buena vida necesita tener las necesidades básicas cubiertas y cuanto menos cosas metamos en la definición de básicas, más sencillo y menos costoso nos será superar esta condición.


Después, una buena vida debe permitirnos desarrollar nuestras inquietudes naturales, debe permitir nuestro crecimiento personal, debe hacernos sentir que de alguna manera estamos vivos. En definitiva, una buena vida debe darnos la oportunidad de ser nosotros mismos.


¿Queda algo más para definir lo que es una buena vida? No creo en dogmas ni en definiciones incuestionables, por lo que entiendo que cada uno tendrá sus propios matices. En mi opinión, una buena vida además de lo anterior es aquella que se da en buena medida a los demás. Colaborar en proyectos sociales, comunitarios o humanitarios es una forma. Pero no se debería dar ese paso sin dedicarse lo suficiente a las personas más cercanas: familia y amigos. Así que aquí tenemos el otro requisito para experimentar una buena vida: poder atender, apoyar y ayudar a las personas que queremos y nos quieren y disfrutar de su compañía. 


Si sumamos las tres condiciones, ya podemos atrevernos a lanzar una definición:


Una buena vida es aquella:

* en la que se dispone de suficientes recursos para cubrir las necesidades básicas, 
* que nos permite ser nosotros mismos y desarrollarnos como personas 
* y que, además, permite también atender, apoyar y ayudar a las personas que queremos y nos quieren, familia y amigos, y disfrutar de su compañía.

En el fondo, la vida, sin adjetivos, es la lucha por el equilibrio razonable de estos tres puntos


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martes, 11 de noviembre de 2014

LOS RESULTADOS DEL #9N DEBERÍAN SER MOTIVO DE PREOCUPACIÓN PARA EL GOBIERNO DE ESPAÑA


El domingo pasado se celebró en Catalunya una "convocatoria de participación ciudadana" en la que aquellos ciudadanos que quisieron hacerlo, pudieron dar su opinión respecto a:
* Si consideran que Catalunya tiene que ser un estado independiente (opción SI/SI)
* Si consideran que Catalunya tiene que tener atribuciones de estado, aunque no desde la independencia sino desde un acuerdo con el resto del estado español (opción SI/NO)
* Si consideran que Catalunya no es un estado y tiene que seguir siendo una Comunidad Autónoma del Estado Español (opción NO)

Esta convocatoria se llevó a cabo con la oposición del Estado español que esgrimió para ello la posible inconstitucionalidad del acto y provocó que el Tribunal Constitucional (TC) dejara en suspenso la celebración de una consulta mientras estudia el caso y pueda emitir un veredicto. El Govern de la Generalitat sustituyó la "consulta" suspendida por la mencionada "convocatoria de participación ciudadana", que a su vez fue también impugnada y suspendida, cosa que no interpretaron del mismo modo el Gobierno Central y el de la Generalitat catalana.

El principal inconveniente de la suspensión por parte del TC fue que la convocatoria de participación tuvo que llevarse a cabo sin poder utilizarse ni el censo de población que se utiliza habitualmente en cualquier convocatoria de elecciones, ni el padrón municipal, ni el fichero disponible de los datos del Documento Nacional de Identidad. Cualquier uso de un listado preliminar de personas podría haber sido denunciado como delito contra la ley de protección de datos. Por ello no se dispuso de ningún dato censal y los participantes tuvieron que inscribirse en el acto de votación dando su consentimiento para ello.

A pesar de ello, se sabe que son aproximadamente 5,4 millones los ciudadanos de Catalunya mayores de 16 años y que hay unos 900.000 extranjeros con más de tres años de estancia en Catalunya y que tenían derecho a voto, aunque es razonable pensar que de ellos habrán sido pocos los motivados a votar en esta ocasión. En general, se habla de un número potencial de personas convocadas a votar de 6,2 millones.

Cuando se observan los datos de participación, hay que considerar que aquellos ciudadanos que quisieron ejercer su voto lo hicieron:
* Sabiendo que la votación estaba en un límite desconocido de la ley.
* Teniendo que averiguar a través de internet el local de participación.
* Imprimiendo las papeletas en su casa por si no podían estar a su disposición en el lugar de votación.
* Asumiendo el riesgo de ser identificados en el momento de votar con el fin de poder ser penalizados por el Gobierno Central.
* Corriendo un especial riesgo si se trataba de funcionarios del Estado.

A pesar de todo ello, 2,3 millones de personas acudieron a votar. Cientos de periodistas de medios nacionales e internacionales y observadores de la Unión Europea y de otros lugares fueron testigos del transcurso de las votaciones y pudieron certificar su correcto desarrollo, obviamente discutible dada las dificultades de su celebración tras la suspensión del TC. El DNI era un dato clave que sin duda será fundamental a la hora de facilitar la limpieza de los datos y eliminar cualquier irregularidad (es un número único e irrepetible).

No voy a entrar en valoraciones políticas de los resultados sino sólo en la valoración de las cifras. Con esta premisa, los resultados han sido:

Votos:

Porcentaje. Como era de esperar, las personas que acudieron a votar fueron mayoritariamente partidarias de la opción SI/SI, dado que los partidos políticos contrarios a la opción independentista hicieron campaña a favor de que no se acudiera a votar.




Si tenemos en cuenta el potencial censo a contemplar en un futuro referéndum que pudiera convocarse de forma legal, la cantidad de personas que no ha ido a votar ha sido muy alta. Los votos claramente independentistas comparados con los que no lo han sido más las personas que no han ido a votar ofrece un aspecto aparentemente poco favorable a la independencia como se puede ver en la siguiente imagen.

Voto independentista (opción SI/SI) respecto a otras opciones, incluyendo las personas que no fueron a votar:



Con estas cifras, la cantidad de votos que tendría que añadir la opción favorable a la independencia a los que parece que tiene ya sólidamente conseguidos (los que se han mostrado en esta votación que son similares a los alcanzados en las últimas elecciones por los partidos pro-independencia y a las personas que han asistido a las diferentes grandes movilizaciones ciudadanas) puede verse en la siguiente imagen. 

Diferencia que tendría que conseguir la opción independentista para alcanzar más del 50% de los votos:

Más de 1.250.000 votos que aparentemente tendría que "conquistar" la opción favorable a la independencia, cifra que parece muy alta y que puede dejar tranquilos a aquellos que no desean que Catalunya se separe del resto del estado español... 
Pero, ¿es ésta la cifra a conseguir? 
No, no es ésta. Hay que descontar del censo potencial aquellas personas que no ejercerán su derecho al voto: la abstención. Aunque en elecciones donde se juegan aspectos relevantes, como es el caso de una elección soberanista, la abstención es baja, el caso de Escocia nos demuestra que como muy baja se sitúa alrededor del 15%. 
Los votos pro independencia ya conseguidos sabemos los que son, pero aún manteniendo en más de 3 millones las personas que se manifestarían en contra de esta opción, los votos a sumar a la independencia para que superara el 50% del total queda muy reducida, como puede verse en la siguiente imagen.

Diferencia que tendría que conseguir la opción independentista teniendo en cuenta la posible abstención:


En conclusión, una imagen vale más que mil palabras. En la siguiente podemos ver qué le falta a la opción pro-independencia para alcanzar más del 50% de los votos en un futuro referéndum.



Con esta imagen... ¿tienen motivos los responsables políticos del Gobierno de España para estar preocupados? ¿De verdad creen que sólo descalificando o utilizando "la  ley" o emprendiendo acciones penales van a hacer frente eficazmente a esta situación?

Lo dicho: los datos de la participación ciudadana del pasado domingo tienen que ser un motivo muy importante de preocupación para el Gobierno.

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viernes, 26 de septiembre de 2014

3D PROJECTION MAPPING


Proyectar imágenes en 3D sobre la fachada de un edificio convirtiéndolo en una pantalla dinámica, el 3D Projection Mapping, una técnica de video que crea espectaculares obras de arte. Unos ejemplos:

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jueves, 11 de septiembre de 2014

11 DE SEPTIEMBRE 2014


Hoy es 11 de septiembre, el Día de mi país, la Diada Nacional de Catalunya. En algunas naciones se celebra el día de la Independencia, de su fundación o de alguna victoria destacada de su historia. En la mía celebramos una derrota, aquella que significó el final definitivo de nuestra singladura histórica como país como instituciones propias. Pero aunque el origen sea una derrota, hoy es un día festivo, alegre, reivindicativo. Desde que tuvimos libertad para celebrarlo, una vez finalizó la larga dictadura que sufrimos durante cuatro décadas en la que no sólo se nos privó de nuestras señas de identidad sino que incluso se intentó empequeñecer y perjudicar nuestra lengua propia (por mi edad, soy uno de tantos catalanes que no pude aprender la lengua de mis padres en la escuela), el 11 de septiembre muchos catalanes hemos salido a la calle para encontrarnos con banderas y convivencia. 


La senyera

Soy de los que asistí a la Diada histórica de 1977, la primera vez que en España se vió una concentración de más de un millón de personas, con un lema que caló en la sociedad: "Llibertad, amnistía, estatut d'autonomía". Fue la Diada previa al "Ja soc aqui" pronunciado Josep Tarradellas, el President de la Generalitat, nuestro President, a su regreso del exilio.

Ahora estamos en el ojo del huracán. Increíblemente, con el paso de los años nuestra integración en la España democrática, tras algunos periodos fructíferos, ha ido a peor. A mucho peor. La incomprensión ha conducido al distanciamiento y la irresponsabilidad de determinados políticos volcados sólo en sus propios intereses ha hecho un daño que tiene pintas de ser irreparable. A mediados de los 90 se puso de moda el pim-pam-pum anticatalán para ganar votos fuera de Catalunya y de esas lluvias han llegado estos barros. 


¿Alguien podría imaginar algo así ahora? Durante la inauguración de las Olimpiadas de Barcelona en 1992, a la entrada de los Reyes en el Estadio Olímpico sonaron los acordes de "Els Segadors", el Himno Nacional de Catalunya, con la senyera en primer plano. ¡Y era en RTVE! ¿Por qué no seguimos ese camino integrador?

Todo se complicó y se aceleró tras la accidentada tramitación del Estatut d'Autonomía que había aprobado el Parlament catalán en 2006, la impugnación de buena parte de su contenido por parte del PP ese mismo año y la sentencia del Tribunal Constitucional de 2010. Para muchos catalanes nacionalistas que se han apuntado estos últimos años a la opción independentista, lo ocurrido con el Estatut fue un punto de no retorno. 




¿Dónde está ahora el "simpático" Sr. Guerra? Cómo le ha gustado siempre jugar a ser incendiario... Y todos riéndole las gracias... ¡Cuánta irresponsabilidad!

Esta tarde muchos catalanes volverán a salir a la calle, pero ahora la consigna es mucho, muchísimo más contundente: independencia. Y por mucho que desde algunas posiciones se menosprecie esta expresión y se catalogue como equivocada o ilegal, no se pueden cerrar los ojos ante la evidencia de que no estamos hablando de unos pocos miles de extremistas: por mucha guerra de cifras que se quiera poner en marcha, millones de catalanes expresarán su deseo de convertir esta nación en un estado independiente. Da lo mismo si son tres, dos o un millón y medio: ¡es una parte muy importante de un país con siete millones de ciudadanos!

En mi humilde opinión, aquellos contrarios a esta opción equivocan su estrategia desde posiciones de enfrentamiento. No se trata de menospreciar, ningunear o tachar de locos o extremistas a los independentistas. Con ello sólo refuerzan la posición de sus contrarios. Deberían esforzarse por tender la mano, mostrar aprecio, apelar a lo positivo, expresar las ventajas para unos y otros de seguir caminando juntos. Desde la dureza, la amenaza o el insulto sólo conseguirán más adhesión a la independencia. Ayer mismo pudimos escuchar al Sr. Cameron utilizar argumentos emocionales y positivos, solicitando a los escoceses desde el corazón que no se separen del Reino Unido (aceptando por otra parte que los escoceses tienen todo el derecho de decidir por sí mismo si quieren o no seguir formando parte de la unión).



Monasterio de Ripoll, donde yacen los restos de Guifré el Pilós, último Conde de Barcelona nombrado por los reyes francos en el siglo IX y que inició la Dinastía Condal

No entiendo el miedo a votar. Cuando una parte significativa de la ciudadanía (representada por más de dos terceras partes del Parlamento actual en Catalunya) desea expresar su voluntad mediante el voto, no puedo entender que haya quién no lo apoye. Además, recuerdo en mi juventud cómo el derecho a la autodeterminación era un derecho que las personas con ideología abierta defendían a ultranza: todos los pueblos tenían derecho a votar su autodeteminación. ¿Cómo puede haber cambiado esto? ¿Cómo puede ser que incluso partidos que se autodenominan de "izquierda" no estén a favor de que los ciudadanos se expresen? Lo que habría que hacer es campaña, campaña positiva, apelar al sentido común, a los beneficios de una u otra posición y, al final, poner las urnas a disposición de todos. ¿Por qué esto tan sencillo se vive tan mal en determinados ambientes?

Percibo que estamos en una encrucijada y deseo que entre todos sepamos resolverla con sentido de la responsabilidad. Desde hace semanas unos y otros se están posicionando en el conflicto, convirtiendo las posiciones y las opiniones en "frentes". No es ésta la forma de encontrar soluciones. Desde el conflicto nada se solucionará. En los próximos meses asistiremos a ataques muy duros a las posturas independentistas. Y eso será un grave error. 



Catalunya, mi país, mi nación, se encuentra en un momento crucial de su historia. Los catalanes tenemos fama de ser personas con "seny", un concepto difícil de traducir pero que vendría a ser algo así como sensatez. Pero también hay otro concepto muy propio, la "rauxa", una especie de arranque o impulso irreflexivo que aparece cuando se supera la paciencia o se abusa del "seny". Valdría la pena que unos y otros se sentaran y empezaran a encontrar formas de canalizar las inquietudes ciudadanas. A eso se le llama hacer política. 




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