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lunes, 21 de mayo de 2012
MONÓLOGO DE ISABEL VIENDO LLOVER EN MACONDO
La lluvia, el bochorno, las horas que se mezclan, las cosas de Macondo, Gabriel García Márquez, su realismo mágico, preludio de Cien años de soledad... Una lectura breve que anticipa la gran obra que vendría después.
Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo
Gabriel García Márquez
1955
El invierno se precipitó un domingo a la salida de misa. La noche del sábado había sido sofocante. Pero aún en la mañana del domingo no se pensaba que pudiera llover. Después de misa, antes de que las mujeres tuviéramos tiempo de encontrar un broche de las sombrillas, sopló un viento espeso y oscuro que barrió en una amplia vuelta redonda el polvo y la dura yesca de mayo. Alguien dijo junto a mí: “Es viento de agua”. Y yo lo sabía desde antes. Desde cuando salimos al atrio y me sentí estremecida por la viscosa sensación en el vientre. Los hombres corrieron hacia las casas vecinas con una mano en el sombrero y un pañuelo en la otra, protegiéndose del viento y la polvareda. Entonces llovió. Y el cielo fue una sustancia gelatinosa y gris que aleteó a una cuarta de nuestras cabezas. Durante el resto de la mañana mi madrastra y yo estuvimos sentadas junto al pasamano, alegre de que la lluvia revitalizara el romero y el nardo sedientos en las macetas después de siete meses de verano intenso, de polvo abrasante. Al mediodía cesó la reverberación de la tierra y un olor a suelo removido, a despierta y renovada vegetación, se confundió con el fresco y saludable olor de la lluvia con el romero. Mi padre dijo a la hora de almuerzo: “Cuando llueve en mayo es señal de que habrá buenas aguas”. Sonriente, atravesada por el hilo luminoso de la nueva estación, mi madrastra me dijo: “Eso lo oíste en el sermón”. Y mi padre sonrió. Y almorzó con buen apetito y hasta tuvo una entretenida digestión junto al pasamano, silencioso, con los ojos cerrados pero sin dormir, como para creer que soñaba despierto.
Llovió durante toda la tarde en un solo tono. En la intensidad uniforme y apacible se oía caer el agua como cuando se viaja toda la tarde en un tren. Pero sin que lo advirtiéramos, la lluvia estaba penetrando demasiado hondo en nuestros sentidos. En la madrugada del lunes, cuando cerramos la puerta para evitar el vientecillo cortante y helado que soplaba del patio, nuestros sentidos habían sido colmados por la lluvia. Y en la mañana del lunes los había rebasado. Mi madrastra y yo volvimos a contemplar el jardín. La tierra áspera y parda de mayo se había convertido durante la noche en una substancia oscura y pastosa, parecida al jabón ordinario. Un chorro de agua comenzaba a correr por entre las macetas. “Creo que en toda la noche han tenido agua de sobra”, dijo mi madrastra. Y yo noté que había dejado de sonreír y que su regocijo del día anterior se había transformado en una seriedad laxa y tediosa. “Creo que sí —dije—. Será mejor que los guajiros las pongan en e corredor mientras escampa”. Y así lo hicieron, mientras la lluvia crecía como árbol inmenso sobre los árboles. Mi padre ocupó el mismo sitio en que estuvo la tarde del domingo, pero no habló de la lluvia. Dijo: “Debe ser que anoche dormí mal, porque me he amanecido doliendo el espinazo”. Y estuvo allí, sentado contra el pasamano, con los pies en una silla y la cabeza vuelta hacia el jardín vacío. Solo al atardecer, después que se negó a almorzar dijo: “Es como si no fuera a escampar nunca”. Y yo me acordé de los meses de calor. Me acordé de agosto, de esas siestas largas y pasmadas en que nos echábamos a morir bajo el peso de la hora, con la ropa pegada al cuerpo por el sudor, oyendo afuera el zumbido insistente y sordo de la hora sin transcurso. Vi las paredes lavadas, las junturas de la madera ensanchadas por el agua. Vi el jardincillo, vacío por primera vez, y el jazminero contra el muro, fiel al recuerdo de mi madre. Vi a mi padre sentado en el mecedor, recostadas en una almohada las vértebras doloridas, y los ojos tristes, perdidos en el laberinto de la lluvia. Me acordé de las noches de agosto, en cuyo silencio maravillado no se oye nada más que el ruido milenario que hace la Tierra girando en el eje oxidado y sin aceitar. Súbitamente me sentí sobrecogida por una agobiadora tristeza.
Llovió durante todo el lunes, como el domingo. Pero entonces parecía como si estuviera lloviendo de otro modo, porque algo distinto y amargo ocurría en mi corazón. Al atardecer dijo una voz junto a mi asiento: “Es aburridora esta lluvia”. Sin que me volviera a mirar, reconocí la voz de Martín. Sabía que él estaba hablando en el asiento del lado, con la misma expresión fría y pasmada que no había variado ni siquiera después de esa sombría madrugada de diciembre en que empezó a ser mi esposo. Habían transcurrido cinco meses desde entonces. Ahora yo iba a tener un hijo. Y Martín estaba allí, a mi lado, diciendo que le aburría la lluvia. “Aburridora no —dije. Lo que me parece es demasiado triste es el jardín vacío y esos pobre árboles que no pueden quitarse del patio”. Entonces me volvía mirarlo, y ya Martín no estaba allí. Era apenas una voz que me decía: “Por lo visto no piensa escampar nunca”, y cuando miré hacia la voz, sólo encontré la silla vacía.
El martes amaneció una vaca en el jardín. Parecía un promontorio de arcilla en su inmovilidad dura y rebelde, hundidas las pezuñas en el barro y la cabeza doblegada. Durante la mañana los guajiros trataron de ahuyentarla con palos y ladrillos, Pero la vaca permaneció imperturbable en el jardín, dura, inviolables, todavía las pezuñas hundidas en el barro y la enorme cabeza humillada por la lluvia. Los guajiros la acostaron hasta cuando la paciente tolerancia de mi padre vino en defensa suya: “Déjenla tranquila —dijo—. Ella se irá como vino”.
Al atardecer del martes el agua apretaba y dolía como una mortajada en el corazón. El fresco de la primera mañana empezó a convertirse en una humedad caliente; era una temperatura de escalofrío. Los pies sudaban dentro de los zapatos, No se sabía qué era más desagradable, si la piel al descubierto o el contacto con la ropa en la piel. En la casa había cesado toda actividad. Nos sentamos en el corredor, pero ya no contemplábamos la lluvia como el primer día. Ya no la sentíamos caer. Ya no veíamos sino el contorno de los árboles en la niebla, en un atardecer triste y desolado que dejaba en los labios el mismo sabor con que se despierta después de haber soñado con una persona desconocida. Yo sabía que era martes y me acordaba de las mellizas de San Jerónimo, de las niñas ciegas que todas las semanas vienen a la casa a decirnos canciones simples, entristecidas por el amargo y desamparado prodigio de sus voces. Por encima de la lluvia yo oía la cancioncilla de las mellizas ciega y las imaginaba en su casa, acuclilladas, aguardando a que cesara la lluvia para salir a cantar. Aquel día no llegarían las mellizas de San Jerónimo, pensaba yo, ni la pordiosera estaría en el corredor después de la siesta, pidiendo como todos los martes, la eterna ramita de toronjil.
Ese día perdimos el orden de las comidas. Mi madrastra sirvió a la hora de la siesta un plato de sopa simple y un pedazo de pan rancio. Pero en realidad no comíamos desde el atardecer del lunes y creo que desde entonces dejamos de pensar. Estábamos paralizados, narcotizados por la lluvia, entregados al derrumbamiento de la naturaleza en una actitud pacífica y resignada. Solo la vaca se movió en la tarde- De pronto, un profundo rumor sacudió sus entrañas y las pezuñas se hundieron en el barro con mayor fuerza. Luego permaneció inmóvil durante media hora, como si ya estuviera muerta, pero no pudiera caer porque se lo impedía la costumbre de estar viva, el hábito de estar en una misma posición bajo la lluvia, hasta cuando la costumbre fue más débil que el cuerpo. Entonces dobló las patas delanteras (levantadas todavía en un último esfuerzo agónico las ancas brillantes y oscuras), hundió el babeante hocico en el lodazal y se rindió por fin al peso de su propia materia en una silenciosa, gradual y digna ceremonia de total derrumbamiento. “Hasta ahí llegó”, dijo alguien a mis espaldas. Y yo me volví a mirar y vi en el umbral a la pordiosera de los martes que venía a través de la tormenta a pedir la ramita de toronjil. Tal vez el miércoles me habría acostumbrado a ese ambiente sobrecogedor si al llegar a la sala no hubiera encontrado la mesa recostada contra la pared, los muebles amontonados encima de ella, y del otro lado, en un parapeto improvisado durante la noche, los baúles y las cajas con los utensilios domésticos. El espectáculo me produjo una terrible sensación de vacío. Algo había sucedido durante la noche. La casa estaba en desorden; los guajiros, sin camisa y descalzos, con los pantalones enrollados hasta las rodillas, transportaban los muebles al comedor. En la expresión de los hombres, en la misma diligencia con que trabajaban se advertía la crueldad de la frustrada rebeldía, de la forzosa y humillante inferioridad bajo la lluvia. Yo me movía sin dirección, sin voluntad. Me sentía convertida en una pradera desolada, sembrada de algas y líquenes, de hongos viscosos y blandos, fecunda por la repugnante flora de la humedad y de las tinieblas. Yo estaba en la sala contemplando el desierto espectáculo de los mueble amontonados cuando oí la voz de mi madrastra en el cuarto advirtiéndome que podía contraer una pulmonía. Solo entonces caí en la cuenta de que el agua me daba en los tobillos, de que la casa estaba inundada, cubierto el piso por una gruesa superficie de agua viscosa y muerta.
Al mediodía del miércoles no había acabado de amanecer. Y antes de las tres de la tarde la noche había entrado de lleno, anticipada y enfermiza, con el mismo lento y monótono y despiadado ritmo de la lluvia en el patio. Fue un crepúsculo prematuro, suave y lúgubre, que creció en medio del silencio de los guajiros, que se acuclillaron en las sillas, contra las paredes, rendidos e impotentes ante el disturbio de la naturaleza. Entonces fue cuando empezaron a llegar noticias de la calle. Nadie las traía a la casa. Simplemente llegaba, precisas, individualizadas, como conducidas por el barro líquido que corría por las calles y arrastraba objetos domésticos, cosas y cosas, destrozos de una remota catástrofe, escombros y animales muertos. Hechos ocurridos el domingo, cuando todavía la lluvia era el anuncio de una estación providencial, tardaron dos días en conocerse en la casa. Y el miércoles llegaron las noticias, como empujadas por el propio dinamismo interior de la tormenta. Se supo entonces que la iglesia estaba inundada y se esperaba su derrumbamiento. Alguien que no tenía por qué saberlo, dijo esa noche: “El tren no puede pasar el puente desde el lunes. Parece que el río se llevó los rieles”. Y se supo que una mujer enferma había desaparecido de su lecho y había sido encontrada esa tarde flotando en el patio.
Aterrorizada, poseída por el espanto y el diluvio, me senté en el mecedor con las piernas encogidas y los ojos fijos en la oscuridad húmeda y llena de turbios pensamientos. Mi madrastra apareció en el vano de la puerta, con la lámpara en alto y la cabeza erguida. Parecía un fantasma familiar ante el cual yo misma participaba de su condición sobrenatural. Vino hasta donde yo estaba. Aún mantenía la cabeza erguida y la lámpara en alto, y chapaleaba en el agua del corredor. “Ahora tenemos que rezar”, dijo. Y yo vi su rostros seco y agrietado, como si acabara de abandonar una sepultura o como si estuviera fabricada en una substancia distinta de la humana. Estaba frente a mí, con el rosario en la mano, diciendo: “Ahora tenemos que rezar. El agua rompió las sepulturas y los pobrecitos muertos están flotando en el cementerio”. Tal vez había dormido un poco esa noche cuando desperté sobresaltada por un olor agrio y penetrante como el de los cuerpos en descomposición. Sacudía con fuerza a Martín, que roncaba a mi lado. “¿No lo sientes?”, le dije. Y él dijo “¿Qué?” Y yo dije: “El olor. Deben ser los muertos que están flotando por las calles”. Yo me sentía aterrorizada por aquella idea, pero Martín se volteó contra la pared y dijo con la voz ronca y dormida: “Son cosas tuyas. Las mujeres embarazadas siempre están con imaginaciones”.
Al amanecer del jueves cesaron los olores, se perdió el sentido de las distancias. La noción del tiempo, trastornada desde el día anterior, desapareció por completo. Entonces no hubo jueves. Lo que debía ser lo fue una cosa física y gelatinosa que había podido apartarse con las manos para asomarse al viernes. Allí no había hombres ni mujeres. Mi madrastra, mi padre, los guajiros eran cuerpos adiposos e improbables que se movían en el tremedal del invierno. Mi padre me dijo: “No se mueva de aquí hasta cuando no le diga lo qué se hace”, y su voz era lejana e indirecta y no parecía percibirse con los oídos sino con el tacto, que era el único sentido que permanecía en actividad.
Pero mi padre no volvió: se extravió en el tiempo. Así que cuando llegó la noche llamé a mi madrastra para decirle que me acompañara al dormitorio. Tuve un sueño pacífico, sereno, que se prolongó a lo largo de toda la noche- Al día siguiente la atmósfera seguía igual, sin color, sin olor, sin temperatura. Tan pronto como desperté salté a un asiento y permanecí inmóvil, porque algo me indicaba que todavía una zona de mi consciencia no había despertado por completo. Entonces oí el pito del tren. El pito prolongado y triste del tren fugándose de la tormenta. “Debe haber escampado en alguna parte”, pensé, y una voz a mis espaldas pareció responder a mi pensamiento: “Dónde...”, dijo. “¿quién esta ahí?”, dije yo, mirando. Y vi a mi madrastra con un brazo largo y escuálido extendido hacia la pared. “Soy yo”, dijo Y yo le dije: “¿Los oyes?” Y ella dijo que sí, que tal vez habría escampado en los alrededores y habían reparado las líneas. Luego me entregó una bandeja con el desayuno humeante. Aquello olía a salsa de ajo y manteca hervida. Era un plato de sopa. Desconcertada le pregunté a mi madrastra por la hora. Y ella, calmadamente, con una voz que sabía a postrada resignación, dijo: “Deben ser las dos y media, más o menos. El tren no lleva retraso después de todo”. Yo dije: “¡Las dos y media! ¡Cómo hice para dormir tanto!” Y ella dijo: “No has dormido mucho. A lo sumo serían las tres”. Y yo, temblando, sintiendo resbalar el plato entre mis manos: “Las dos y media del viernes...”, dije. Y ella, monstruosamente tranquila: “Las dos y media del jueves, hija. Todavía las dos y media del jueves”.
No sé cuanto tiempo estuve hundida en aquel sonambulismo en que los sentidos perdieron su valor. Solo sé que después de muchas horas incontables oí una voz en la pieza vecina. Una voz que decía: “Ahora puedes rodar la cama para ese lado”. Era una voz fatigada, pero no voz de enfermo, sino de convaleciente. Después oí el ruido de los ladrillos en el agua. Permanecí rígida antes de darme cuenta de que me encontraba en posición horizontal. Entonces sentí el vacío inmenso, Sentí el trepidante y violento silencio de la casa, la inmovilidad increíble que afectaba a todas las cosas. Y súbitamente sentí el corazón convertido en una piedra helada. “estoy muerta —pensé—. Dios. Estoy muerta”. Di un salto de la cama. Grite: “¡Ada, Ada!” La voz desabrida de martín me respondió desde el otro lado: “No pueden oírte porque ya están fuera”. Solo entonces me di cuenta de que había escampado y de que en torno a nosotros se extendía un silencio, una tranquilidad, una beatitud misteriosa y profunda, un estado perfecto que debía ser muy parecido a la muerte. Después se oyeron pisadas en el corredor. Se oyó una voz clara y completamente viva. Luego un vientecito fresco sacudió la hoja de la puerta, hizo crujir la cerradura, y un cuerpo sólido y momentáneo, como una fruta madura, cayó profundamente en la alberca del patio. Algo en el aire denunciaba la presencia de una persona invisible que sonreía en la oscuridad.
“Dios mío —pensé entonces, confundida por el trastorno del tiempo—. Ahora no me sorprendería de que me llamaran para asistir a la misa del domingo pasado”.
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domingo, 9 de agosto de 2009
SOBRE EL AZAR Y LOS CISNES NEGROS
Nassim Taleb y los Cisnes Negros
Soy de la opinión que el azar tiene mucho más que ver en nuestras vidas que lo que pensamos. En realidad, creo que el azar forma parte de la naturaleza de una forma mucho más relevante que lo que nosotros hemos establecido. Hay diversas explicaciones para ello, pero en resumen podríamos decir que en nuestro desarrollo intelectual nos hemos visto obligados a reducir la influencia del azar al mínimo por una cuestión de supervivencia: no seríamos capaces de estar alerta de forma constante a todo aquello que puede ocurrir en cualquier momento. Y en cualquier momento pueden ocurrir muchísimas cosas diferentes. Hemos desarrollado un cerebro que se ha adaptado a funcionar con unos parámetros establecidos que hacen soportable el riesgo del azar. Y con el tiempo, hemos conseguido estrechar los márgenes de lo que nos puede ocurrir a cada paso que damos.
Acabo de leer el libro de Nassim Taleb El Cisne Negro, que describe con gran profusión de ejemplos y detalles su teoría sobre la influencia del azar en la historia. A continuación resumo lo que más me ha llamado la atención sobre su teoría de los Cisnes Negros.
Soy de la opinión que el azar tiene mucho más que ver en nuestras vidas que lo que pensamos. En realidad, creo que el azar forma parte de la naturaleza de una forma mucho más relevante que lo que nosotros hemos establecido. Hay diversas explicaciones para ello, pero en resumen podríamos decir que en nuestro desarrollo intelectual nos hemos visto obligados a reducir la influencia del azar al mínimo por una cuestión de supervivencia: no seríamos capaces de estar alerta de forma constante a todo aquello que puede ocurrir en cualquier momento. Y en cualquier momento pueden ocurrir muchísimas cosas diferentes. Hemos desarrollado un cerebro que se ha adaptado a funcionar con unos parámetros establecidos que hacen soportable el riesgo del azar. Y con el tiempo, hemos conseguido estrechar los márgenes de lo que nos puede ocurrir a cada paso que damos.
Acabo de leer el libro de Nassim Taleb El Cisne Negro, que describe con gran profusión de ejemplos y detalles su teoría sobre la influencia del azar en la historia. A continuación resumo lo que más me ha llamado la atención sobre su teoría de los Cisnes Negros.

Antes de la colonización de Australia, los europeos estaban convencidos de que TODOS los cisnes eran blancos. Las pruebas empíricas lo confirmaban en su totalidad. Un cisne sólo podía ser blanco. Pero en Australia se descubrieron cisnes negros. Taleb utiliza este ejemplo para poner en evidencia las limitaciones del aprendizaje a partir de la observación o la experiencia, así como la fragilidad de nuestro conocimiento. Una sola observación, sólo una (un solo cisne negro), puede enviar al traste una afirmación generalizada y hasta ese momento irrefutable.
En su ensayo, Taleb define el concepto de Cisne Negro con tres características: es una rareza que tiene consecuencias relevantes y a la que la naturaleza humana le busca explicaciones sólo después de que se haya revelado, hasta el punto de hacerla explicable y previsible.
A partir de esta premisa, el autor elabora un completo pensamiento basado en la incapacidad que tenemos de predecir las rarezas, ya que si pudiéramos hacerlo dejarían de ser algo excepcional. Y dada la influencia de los hechos imprevistos (las rarezas, los Cisnes Negros) deberíamos darnos cuenta de nuestra incapacidad de predecir el curso de la historia.
No hace tanto que empezamos a pensar como lo hacemos ahora, de forma reflexiva, apenas unos pocos milenios. No es mucho si nos remontamos al origen de nuestra especie. La explicación es sencilla: pensar requiere tiempo y energía e invertir tiempo es peligroso cuando se convive con una naturaleza salvaje y peligrosa y la energía no era algo que pudieran derrochar nuestros antepasados. Nuestro pensamiento está muy influenciado por el efecto platonificante que menciona Taleb en su obra. Tendemos a centrarnos y preferimos abordar los conceptos puros y bien definidos. Nuestra mente da prioridad a estas ideas nítidas, mucho más fáciles de recordar que los conceptos difusos y menos tratables. Es decir, solemos preferir la imagen clara, nítida y sin cambios del mapa a la imagen real del terreno que pisamos, mucho más llena de matices y en constante cambio.
Esta forma de elaborar nuestro pensamiento tiene consecuencias relevantes en la interpretación que hacemos de la historia. Según Taleb, hacemos una interpretación totalmente sesgada y afectada por lo que él llama el terceto de la opacidad:
a) La ilusión de comprender. Todos pensamos que sabemos lo que sucede en un mundo que es mucho más complejo y aleatorio de lo que creemos.
b) La distorsión retrospectiva. La habilidad que tenemos de evaluar y explicar los hechos que ocurren como si los viéramos por un retrovisor. Eso sí, solo podemos hacerlo después de que los hechos hayan ocurrido.
c) El uso exagerado de la información parcial y la desventaja que tienen en este punto las personas eruditas y con autoridad, precisamente por la tendencia a platonificar de las mismas y a dar con explicaciones claras, concretas, nítidas y puras a hechos cuyo origen ha sido aleatorio y complejo.
Todo ello en su conjunto tiene como consecuencia un cúmulo de explicaciones históricas que todos damos por válidas a las que si aplicamos la no platonificación y la búsqueda de Cisnes Negros en sus causas, se caerían por sí solas. Lo que ocurre es que nos costaría mucho asumir que, como dice Taleb, la historia no gatea, sino que avanza a saltos. Es decir, la historia no avanza de forma gradual en un sentido concreto, sino que lo hace a base de saltos impredecibles que conducen a situaciones asimismo imprevistas.
Pero nuestro cerebro está preparado para dar explicación a todo, eso sí, a posteriori de los hechos. Algunos motivos de error provienen de los siguientes puntos:
* Nos centramos en segmentos preseleccionados de lo que percibimos y a partir de ellos extrapolamos y generalizamos en lo no percibido. A esto el autor le llama el error de la confirmación.
* Nos engañamos con historias bien articuladas que sacian nuestra sed platónica de explicaciones claras y concretas. Esto es la falacia narrativa.
* Lo que vemos no es todo lo que existe. La historia oculta los Cisnes Negros y nos da una idea falsa sobre sus probabilidades de existencia. Es la distorsión de las pruebas silenciosas.
* Tutelamos, es decir, nos centramos en una lista muy específica de Cisnes Negros, en concreto los que nos vienen a la mente con facilidad. Y a continuación aplicamos los puntos anteriores y enmarcamos los Cisnes Negros más asumibles dentro de la narrativa histórica de los hechos percibidos.
Nos gustan las historias. Es más, las necesitamos. No somos capaces de fijarnos en secuencias de hechos sin tejer una explicación o un vínculo lógico entre ellas. Es el fenómeno de la falacia narrativa o de la búsqueda de la causalidad. Las explicaciones que construyen vínculos entre los sucesos atan los hechos y hacen que puedan almacenarse mejor en nuestra memoria. El que la sucesión de hechos tenga sentido los hace más fácil de recordar y, por si ello fuera poco, aumenta nuestra impresión de entender lo ocurrido. Tenemos una necesidad biológica innata de reducir la dimensionalidad de lo que nos rodea, y a menor aleatoriedad de los hechos, menor dimensión ocupan. Así se construyó nuestro cerebro y es así cómo funcionamos.
Esto queda patente en la forma de describir en los libros la historia de la humanidad. En el inicio de la II Guerra Mundial encontramos ejemplos de lo anterior. La explicación de los hechos mantiene una lógica aplastante. Parece que una cosa conduce a la otra y que lo que ocurrió tiene todo el sentido. Cuando Hitler invadió Polonia, los aliados europeos declararon la guerra a Alemania. Así tenía que ser. ¿Y por qué no antes o después? ¿Hubiéramos podido explicar de igual modo lógico que no hubiera habido guerra finalmente? Seguro que sí. Si lo analizamos de forma crítica, ¿de verdad creemos que los gobernantes ingleses y franceses eran tan estúpidos como se les dibuja en esta historia tan bien narrada? ¿Cuántos hechos que se esgrimen como causa del siguiente no podían haber sido de otro modo? ¿Cuántos Cisnes Negros estuvieron presentes y la historia narrada no los describe?
Más ejemplos, ¿tan obtusos eran los romanos que no supieron prever el auge de esa religión aparentemente marginal que era el cristianismo? No existe ninguna referencia en ninguna fuente romana de la época que nos hable de los cristianos (en realidad el historiador judío Flavio Josefo sí escribe sobre ellos en la segunda mitad del siglo I, pero aún se discute si esa pequeña referencia la escribió él o fue añadida posteriormente por acólitos de esta religión) ¿Iban a ser tan poderosos en tan poco tiempo y los gobernantes contemporáneos no les prestaban ni una línea de atención en sus anales? ¿Su auge fue consecuencia de la cadena lógica de acontecimientos que nos cuentan los libros, o un triple salto mortal producido en algún momento con la aparición de un enorme e imprevisto Cisne Negro?
Si nos remitimos a hechos más recientes, ¿quién pudo prever la caída del muro de Berlín? ¿Y lo que iba a ocurrir en el mundo tras la caída del comunismo en Rusia? ¿El auge del fundamentalismo islámico? ¿Los atentados del 11 S en Nueva York y sus consecuencias? ¿La invasión de Iraq y el tiempo que estarían allí instaladas las tropas norteamericanas? En los libros de texto de los colegios podemos estar seguros que todo tendrá una razón de ser, una causa lógica y entendible y, más aún, todo estará relacionado en una serie de acontecimientos sucesivos como en la narración de un cuento. Así es como tenemos en los libros toda la historia de la humanidad.
Taleb, en cambio, sostiene que un número reducido de Cisnes Negros explican casi todo lo concerniente a la historia de la humanidad. Más aún, que a medida que el auge de la tecnología ha multiplicado la cantidad de información que manejamos, lo que ha hecho mucho más complejo el mundo en el que vivimos, nos hemos ido empeñando en abordar los sucesos más corrientes, aquellos de los que se habla continuamente y a los que dedican su tiempo los medios de comunicación. En opinión de Taleb, estos sucesos serían los menos interesantes y los que menos explican lo que ocurre a nuestro alrededor. Los Cisnes Negros siguen estando ausentes de nuestro debate habitual y siguen, por tanto, agazapados para producir efectos que ya nos encargaremos después de explicar lógicamente.
¿Has observado algo extraño en la frase anterior? Inténtalo de nuevo (*). Nuestra inclinación natural e innata a dar significado a todo y a construir conceptos puros y naturales nos anula la capacidad de detectar los detalles que componen el concepto. Esto es así porque interpretamos lo que nos rodea de una forma automática parecida al modo en que nuestro organismo realiza otras tareas fundamentales para la vida, como respirar. Para ello hay una explicación relacionada con el desarrollo eficiente de nuestro cerebro. Imaginemos que tenemos que transportar un mensaje compuesto de una serie de palabras elegidas al azar del diccionario. Nos será imposible resumirlo, reducir sus dimensiones. Si tuviéramos que transportar un mensaje compuesto por cien mil palabras aleatorias, tendríamos que llevar con nosotros las cien mil palabras. En cambio, si las palabras conforman una frase con sentido narrativo, sí podremos resumir, es decir, podremos almacenar el mensaje ahorrando palabras en su transporte. Si además, no nos resulta complicado encontrar un patrón para la serie, ni siquiera necesitaremos memorizar la frase, ya que la podremos convertir en algo compacto, fácil de guardar y repetir. Así se ha ido construyendo nuestro cerebro, a base de buscar patrones para las cosas y sucesos y de ahí nuestra propensión a la narrativa y a obviar los Cisnes Negros que por su carácter aleatorio nos dificultan la construcción de series. Necesitamos encontrar patrones y reglas porque necesitamos reducir la dimensión de las cosas para que nos quepan en la cabeza ó, como dice Taleb, para que podamos meterlas a empujones en la cabeza. Cuanto más aleatoria es la información, mayor es su dimensión, es más difícil de resumir y, por tanto, de “transportar” en la memoria. Esta condición de nuestra naturaleza nos incita a pensar que el mundo es mucho más simple y predecible de lo que realmente es.(*): se repite una palabra
Comentario personal y conclusiones
Mucho de lo que argumenta Nassim Taleb en esta obra encaja con mi concepto de la aleatoriedad y su influencia en lo que nos rodea. Seguramente hay ya un sesgo de entrada en el hecho de que los que compramos el libro de Taleb ya tenemos cierta inclinación a asumir lo que nos va a contar. Aunque en realidad, con el comentario anterior ya estoy buscándole una causa a algo que tiene más de aleatorio que otra cosa. Lo cierto es que encontré por casualidad en un suplemento de un periódico que me ofrecieron en un trayecto de AVE (ni siquiera lo compré) una reseña del libro de Taleb por lo que decía me lo anoté en la agenda. Si no hubiera ido ese día en AVE o no hubiera tenido ocasión de leer ese breve comentario o no lo hubiera anotado en la agenda o, después, no hubiera transcrito lo anotado en la agenda en un papelito que metí en mi cartera o no hubiera estado poco tiempo después en una librería y hubiera recordado el asunto… pues no hubiera comprado ni leído el libro.
Pero sea como sea, una buena parte de lo que dice encaja en mi personal visión del mundo. Estoy convencido que el azar se encuentra en todas nuestras vidas con una frecuencia mayor de la que suponemos y que los sucesos tienen mucho de aleatorio en general. También creo que de vez en cuando ocurren hechos inesperados e imprevisibles de mucha relevancia que son las causas muchas veces ocultas de lo que ocurre. Por supuesto también estoy de acuerdo en que describimos y explicamos los acontecimientos históricos a posteriori, con un nexo de unión entre un suceso y otro y fabricando patrones fáciles de entender y recordar.
El mundo es más complejo y está menos sometido a reglas y pautas de lo que creemos. También creo que nuestro cerebro se ha ido formando de un modo especial que encaja con nuestras necesidades pero que no es capaz de interpretar el entorno en toda su dimensión y con los infinitos detalles que lo configuran. Avanzamos a golpe de azar pero somos incapaces de interpretarlo así, nos esforzamos continuamente en poner bajo reglas y series lo que nos ocurre y así vamos construyendo nuestra memoria, como una narración lógica del pasado pero que no tenía nada de lógica antes de que los hechos ocurrieran. Si nos esforzamos por ser imparciales y radicalmente reflexivos, ¿cuántos hechos de nuestra vida que tenemos perfectamente explicados en nuestra memoria en realidad podrían haber sido de forma extremamente diferente? ¿Cuántas veces no hemos estado a punto de algo que hubiera cambiado el devenir de nuestra vida? Un sí o un no, un encuentro fortuito, una frase afortunada, un accidente no ocurrido pero que estuvo cerca de ocurrir, una enfermedad que “pillamos a tiempo”.
Como crítica, en mi opinión Taleb elabora en exceso sus argumentos acribillándonos a detalles. En algún punto de su exposición adopta una posición de superioridad respecto al resto de mortales, incluido el lector, como si él fuera el único capaz de haber llegado a la verdad de las cosas y el resto no fuéramos más que ignorantes de esa verdad. Aunque pueda parecer genial, resulta soberbio cuando dice textualmente que evitará algunos temas evidentes en su argumentación ya que le resulta aburrido escribir sobre ellos y deduce que si es así, también serán aburridos de leer para el lector. Cuando adopta este estilo genera cierto rechazo. Le falta un poco más de humildad. Personalmente no creo que esté tan por encima del bien y del mal y tan de vuelta de todo como dice estar, entre otras cosas porque publica su obra en la Random House de Nueva York, una de las principales editoriales del mundo y, además, se asegura de contar con comentarios favorables de personajes como Tom Peters, conocido gurú de los negocios. Uno de estos personajes lo compara a Stephen Jay Gould, uno de mis favoritos divulgadores científicos, cosa en la que no estoy para nada de acuerdo. S. Jay Gould, fallecido hace pocos años, fue un divulgador científico de primera magnitud, un erudito en su tema, la evolución, y la persona que me hizo ver el mundo de forma muy distinta y alejada de la supremacía del homo sapiens. Aprovecho para recomendar cualquiera de sus obras, que se pueden encontrar con mucha facilidad en ediciones de bolsillo en cualquier librería.
Volviendo a la obra de Taleb, lo cierto es que estimula el punto de vista crítico hacia las verdades universales que nos explican el devenir de la historia. Como él, creo que los acontecimientos imprevistos, inesperados y de relevancia han tenido siempre mucho que ver con todo lo que ha sucedido, sucede y sucederá. Por ello no estaría de más hacerle un poco de caso y procurar tener los sentidos siempre abiertos y preparados a cualquier cosa que estemos “casi” seguros que no puede ocurrir… por si ocurre.

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miércoles, 8 de abril de 2009
SOBRE LA OPORTUNIDAD DE REVISAR OBRAS ORIGINALES
Como bien sabéis, si se dedica el suficiente tiempo a buscar y filtrar información por internet, podemos encontrar cosas muy interesantes. Para aquellos a los que os interese "ver" la escritura original de obras maestras de la literatura, os facilito una dirección dónde podréis pasar un buen rato:
http://www.cervantesvirtual.com/facsimil/
Como ejemplo, podéis ver las páginas originales del Quijote en:
Primera parte:
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/12371067559018288532624/index.htm
Segunda parte:
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/05814067588047095332268/index.htm
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http://www.cervantesvirtual.com/facsimil/
Como ejemplo, podéis ver las páginas originales del Quijote en:
Primera parte:
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/12371067559018288532624/index.htm
Segunda parte:
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/05814067588047095332268/index.htm
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miércoles, 18 de marzo de 2009
SOBRE EL LIBRO "EL ARTE DE AMAR"
EL ARTE DE AMAR. Erich Fromm
(Mayo 2004)
Días atrás lo rescaté de su última estantería (los libros circulan por mi casa y cambian a menudo de estantería, mueble o habitación, incluso creo que a veces lo hacen ellos por sí mismos, sin ayuda de nadie, por fuerzas o intereses ocultos que se escapan a mi razonamiento) y lo puse donde están los libros más cercanos: en la mesita de noche. Y en el esfuerzo de arrancar algún minuto por aquí y otro por allá, compartiendo algún que otro avión con él, he logrado releer algunos de sus párrafos (afortunadamente cuando lo leí hace años ya había perdido la manía que solemos tener de no "marcar" o escribir o en los libros, por lo que tenía un montón de párrafos subrayados).
Se trata del libro "El arte de amar" del filósofo estadounidense de origen alemán Erich Fromm (1900-1980). Hay algunos conceptos en este libro que recuerdo me impresionaron cuando lo leí hace años y que me han vuelto a impresionar al recordarlos estos días. Sólo como preámbulo de la lectura que os recomiendo a todos los que aún no lo hayáis leído, me permito apuntaros, sin mayores profundidades, algunos de estos conceptos.
* En primer lugar, Fromm cuestiona la idea generalizada de que el principal "problema" para amar reside en poder encontrar a la persona adecuada a la que dedicar nuestro amor y que, a su vez, pueda darnos todo el suyo. Parece que el problema es encontrar el "objeto" y que la "facultad" de amar es algo que damos por hecho, como algo propio de la naturaleza humana. Fromm piensa lo contrario. El objeto debería ser algo secundario, como en realidad lo ha sido durante toda la historia de la humanidad. Sólo en los últimos años, tras la época romántica que puso en primera línea de las aspiraciones amatorias el "amor romántico", y el auge de la cultura mercantilista actual, en lo que todo puede ser comprado como objeto deseado, el "objeto" amatorio ha pasado al lugar relevante que hoy ocupa. Fromm llega a decir textualmente como crítica a este modo de enfocar el tema que "hoy dos personas se enamoran cuando sienten que han encontrado el mejor objeto disponible en el mercado, dentro de los límites impuestos por sus propios valores de intercambio". Esto no era así en el pasado. Antes del siglo pasado, lo importante era la "facultad" de amar, y el objeto era algo secundario por motivos que hoy en día nos parecen increíbles y detestables, pero que durante siglos mantuvieron cohesionadas a las sociedades humanas. La idea no es ahora que el objeto, es decir, la persona ideal a la que amar y que nos ame deje de tener su importancia. Es un logro reciente que podemos y debemos conservar. Pero este logro no debe hacernos perder de vista que lo importante es "adquirir", "potenciar" y "cultivar" la facultad de amar, que Fromm define con claridad como un ARTE. Si se domina la facultad, el arte de amar, el objeto deja de ser "lo más importante de todo".
* Otra idea que me parece interesante es la explicación que da a ese amor pasional que se desborda cuando nos enamoramos y que, con el tiempo, va cambiando hacia un amor distinto, más calmado, más racional. Cuando alguien compara estas distintas formas de amar suele pensar que la "mejor", la que representa más adecuadamente al amor, la que tendríamos que conservar para siempre es la primera de ellas. Fromm critica a los que piensan que el amor pasional es el que debería regir en todo momento el amor entre dos personas. Y la explicación que da al amor pasional es muy original: cuando dos personas se enamoran es porque de pronto dejar caer las barreras que les separaban, se sienten cercanas y unidas y ese momento de unidad constituye uno de los más estimulantes de la vida. Pero al final, ese estar locos el uno por el otro, ese apasionamiento que se considera una "prueba" de la intensidad del amor, ¡no es más que una muestra del grado de soledad anterior!.
* Dejo para el final el concepto que más me impresiona. Fromm critica el error fundamental que todos cometemos al equipara "dar" con "renunciar a algo". Vuelve a imperar en esta idea el mundo mercantilista en el que nos encontramos inmersos. Amar es fundamentalmente dar, pero dar no suponer renunciar a nada. ¿Qué puede dar una persona a otra?. ¡Ah, su vida!. Su alegría, su interés, su comprensión, su conocimiento, su humor, su tristeza, y tantas y tantas cosas. Y dar la vida tiene que ser placentero por sí mismo, sin esperar nada a cambio. ¡Porque a cambio siempre se recibe!. Se recibe la dicha de ser un dador y si esa dicha no existe... no existe amor. Renunciar significa sufrir una privación. ¡Por eso amar no puede significar renuncia!. En el arte de amar, el dar de tu vida tiene que ser placentero por si mismo, por la felicidad de poder tener qué ofrecer y porque en ello está la expresión de nuestra vitalidad. Y sólo si apreciamos este concepto en lo que vale, seremos libres para amar y estaremos capacitados para hacerlo. Dar, dar, dar, ¡éste es el secreto del amor!. Cuando se supera el "yo no hago más que dar y no recibo nada a cambio" es cuando más cerca estamos de ser unos auténticos "artistas" en el arte de amar.
Hay más, mucho más, en este libro. Y es más, mucho más lo que me gustaría compartir con vosotros. En otra ocasión.
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(Mayo 2004)
Días atrás lo rescaté de su última estantería (los libros circulan por mi casa y cambian a menudo de estantería, mueble o habitación, incluso creo que a veces lo hacen ellos por sí mismos, sin ayuda de nadie, por fuerzas o intereses ocultos que se escapan a mi razonamiento) y lo puse donde están los libros más cercanos: en la mesita de noche. Y en el esfuerzo de arrancar algún minuto por aquí y otro por allá, compartiendo algún que otro avión con él, he logrado releer algunos de sus párrafos (afortunadamente cuando lo leí hace años ya había perdido la manía que solemos tener de no "marcar" o escribir o en los libros, por lo que tenía un montón de párrafos subrayados).
Se trata del libro "El arte de amar" del filósofo estadounidense de origen alemán Erich Fromm (1900-1980). Hay algunos conceptos en este libro que recuerdo me impresionaron cuando lo leí hace años y que me han vuelto a impresionar al recordarlos estos días. Sólo como preámbulo de la lectura que os recomiendo a todos los que aún no lo hayáis leído, me permito apuntaros, sin mayores profundidades, algunos de estos conceptos.
* En primer lugar, Fromm cuestiona la idea generalizada de que el principal "problema" para amar reside en poder encontrar a la persona adecuada a la que dedicar nuestro amor y que, a su vez, pueda darnos todo el suyo. Parece que el problema es encontrar el "objeto" y que la "facultad" de amar es algo que damos por hecho, como algo propio de la naturaleza humana. Fromm piensa lo contrario. El objeto debería ser algo secundario, como en realidad lo ha sido durante toda la historia de la humanidad. Sólo en los últimos años, tras la época romántica que puso en primera línea de las aspiraciones amatorias el "amor romántico", y el auge de la cultura mercantilista actual, en lo que todo puede ser comprado como objeto deseado, el "objeto" amatorio ha pasado al lugar relevante que hoy ocupa. Fromm llega a decir textualmente como crítica a este modo de enfocar el tema que "hoy dos personas se enamoran cuando sienten que han encontrado el mejor objeto disponible en el mercado, dentro de los límites impuestos por sus propios valores de intercambio". Esto no era así en el pasado. Antes del siglo pasado, lo importante era la "facultad" de amar, y el objeto era algo secundario por motivos que hoy en día nos parecen increíbles y detestables, pero que durante siglos mantuvieron cohesionadas a las sociedades humanas. La idea no es ahora que el objeto, es decir, la persona ideal a la que amar y que nos ame deje de tener su importancia. Es un logro reciente que podemos y debemos conservar. Pero este logro no debe hacernos perder de vista que lo importante es "adquirir", "potenciar" y "cultivar" la facultad de amar, que Fromm define con claridad como un ARTE. Si se domina la facultad, el arte de amar, el objeto deja de ser "lo más importante de todo".
* Otra idea que me parece interesante es la explicación que da a ese amor pasional que se desborda cuando nos enamoramos y que, con el tiempo, va cambiando hacia un amor distinto, más calmado, más racional. Cuando alguien compara estas distintas formas de amar suele pensar que la "mejor", la que representa más adecuadamente al amor, la que tendríamos que conservar para siempre es la primera de ellas. Fromm critica a los que piensan que el amor pasional es el que debería regir en todo momento el amor entre dos personas. Y la explicación que da al amor pasional es muy original: cuando dos personas se enamoran es porque de pronto dejar caer las barreras que les separaban, se sienten cercanas y unidas y ese momento de unidad constituye uno de los más estimulantes de la vida. Pero al final, ese estar locos el uno por el otro, ese apasionamiento que se considera una "prueba" de la intensidad del amor, ¡no es más que una muestra del grado de soledad anterior!.
* Dejo para el final el concepto que más me impresiona. Fromm critica el error fundamental que todos cometemos al equipara "dar" con "renunciar a algo". Vuelve a imperar en esta idea el mundo mercantilista en el que nos encontramos inmersos. Amar es fundamentalmente dar, pero dar no suponer renunciar a nada. ¿Qué puede dar una persona a otra?. ¡Ah, su vida!. Su alegría, su interés, su comprensión, su conocimiento, su humor, su tristeza, y tantas y tantas cosas. Y dar la vida tiene que ser placentero por sí mismo, sin esperar nada a cambio. ¡Porque a cambio siempre se recibe!. Se recibe la dicha de ser un dador y si esa dicha no existe... no existe amor. Renunciar significa sufrir una privación. ¡Por eso amar no puede significar renuncia!. En el arte de amar, el dar de tu vida tiene que ser placentero por si mismo, por la felicidad de poder tener qué ofrecer y porque en ello está la expresión de nuestra vitalidad. Y sólo si apreciamos este concepto en lo que vale, seremos libres para amar y estaremos capacitados para hacerlo. Dar, dar, dar, ¡éste es el secreto del amor!. Cuando se supera el "yo no hago más que dar y no recibo nada a cambio" es cuando más cerca estamos de ser unos auténticos "artistas" en el arte de amar.
Hay más, mucho más, en este libro. Y es más, mucho más lo que me gustaría compartir con vosotros. En otra ocasión.
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sábado, 7 de marzo de 2009
SOBRE EL LIBRO "EL TEMPLO ABANDONADO" DE MARK MAZOWER
EL TEMPLO ABANDONADO: AUGE Y CAÍDA DE LA DEMOCRACIA
Mark Mazower
INTRODUCCIÓN
El autor describe los cambios sufridos por los gobiernos europeos en el periodo de entreguerras del siglo pasado, es decir, en el transcurso de la segunda y tercera década del siglo XX.
Describe la instauración de las democracias parlamentarias en Europa, los problemas derivados de su concepción y las causas de su temprana transformación en gobiernos autocráticos (el “templo abandonado” de los ideales liberales, según Mussolini).
Finalmente, el autor describe la llegada al poder del régimen bolchevique en Rusia, del fascismo en Italia y, sobre todo, del Nacionalsocialismo en Alemania, tema éste al que dedica el último capítulo del texto.
PRINCIPALES LÍNEAS ARGUMENTALES DE MAZOWER
El texto de Mazower gira alrededor de las siguientes líneas argumentales:
El fin de la Primera Guerra Mundial significó el triunfo de las ideas liberales que habían pugnado con las aristocracias dominantes desde hacía más de un siglo.
Los liberales aprovecharon este triunfo para inundar Europa de sistemas democráticos parlamentarios y de Constituciones.
Estos sistemas y estos textos constitucionales fueron como una especie de orgía a la que se entregaron abogados, juristas y hombres de leyes, más preocupados por los aspectos políticos del cambio que por los sociales, que llenaron los textos de utopías y jerga jurídica.
Había un punto de unión entre todos estos nuevos sistemas: la intención de minimizar en todo lo posible al poder ejecutivo, por el miedo a que éste recuperara las atribuciones absolutistas del pasado.
La tentación de considerar el ideal democrático como una herencia del pasado europeo y como algo intrínseco a nuestro pensamiento no se ajusta a la realidad: el pasado europeo siempre estuvo dominado por sistemas autoritarios.
El fracaso de estos primeros sistemas democráticos estaba marcado por su propia configuración: un poder real inexistente, unos parlamentos que se convirtieron en lugar de disputas e intereses particulares y no de consensos y acuerdos, un poder político excesivamente idealista y apartado de la triste realidad social, unas Constituciones llenas de frases sin contenido real y que contemplaban la diversidad social de una forma totalmente idealista y unas leyes que permitieron la llegada al poder de partidos políticos autoritarios que, en poco más de un decenio, se hicieron con el gobierno de numerosos partidos europeos, entre ellos Alemania.
No cabe considerar los años de gobierno de estos regímenes autoritarios como un paréntesis en la ideología democrática de las sociedades de la época, sino al revés: fueron los regímenes democráticos los que significaron una excepción en el tipo de gobierno europeo instaurado desde hacía siglos.
La revolución rusa fue un aviso temprano de lo que podía ocurrir en el resto de países europeos. Apenas terminada la Primera Guerra Mundial y tras un brevísimo intento democrático, Rusia se convirtió en una dictadura proletaria, que en un principio satisfacía mejor a las tremendas necesidades de la sociedad rural rusa. El ejemplo ruso no triunfó en ningún otro sitio, pero fue un aviso a las recién instauradas democracias.
Es muy discutible que el pueblo estuviera preparado para acoger la democracia y las ideas liberales más extremistas. Los problemas sociales, la pobreza, el hambre y la falta de satisfacción de las necesidades más elementales no se solucionaban con el derecho a voto, sino con actuaciones concretas. Los liberales se dieron cuenta que la Reforma Agraria iba a ser fundamental para el triunfo de sus ideales, pero fue el problema agrario el que arrastró a numerosos países a cambios de régimen e incluso a guerras civiles, como le ocurrió a España, donde el problema agrario fue clave para la llegada al poder del Frente Popular y su enfrentamiento con los que defendían las ideas conservadoras (y los derechos de los latifundistas), todo lo cual condujo a la guerra civil.
Algunos países anglosajones, con el Reino Unido a la cabeza, pensaban que los pueblos mediterráneos no estaban preparados para asumir los ideales democráticos, por lo que fueron blandos en su defensa de las débiles democracias recién nacidas, cuando estas empezaron a peligrar.
Finalmente, Mazower dedica un capítulo entero a la llegada al poder del régimen Nacionalsocialista en Alemania, su aprovechamiento inicial del sistema democrático, el culto al líder, las manifestaciones de masas como rituales, el entusiasmo obligado al régimen y las ideas raciales que debían imponerse a los “criterios formales legales”. Mazower llega a la conclusión de que sólo una guerra de amplio alcance podía hacer realidad el proyecto nazi para “la salvación racial de la nación alemana”.
EXPOSICIÓN DEL CONTENIDO DEL TEXTO
La llegada al poder de las Democracias Parlamentarias
El final de la I Guerra Mundial significó la victoria de las ideas liberales que durante decenios habían pugnado por acabar con lo que llamaban el “antiguo régimen”, es decir, con los regimenes que habían ostentado el poder durante siglos, bajo el mando de reyes y emperadores y cortes aristocráticas.
Mazower expone un ejemplo muy claro de la situación: antes de la Primera Guerra Mundial sólo había en Europa tres repúblicas. Cuando la guerra concluyó en 1918, eran trece. Se había producido lo impensable: los imperios ruso, austro-húngaro, alemán y otomano habían desaparecido como por arte de magia. Era la oportunidad que los liberales habían ansiado. Por fin podían poner en práctica sus deseos, que podían resumirse en:
Acceso al poder de la voluntad popular.
Redacción e implementación de Constituciones garantes de las libertades.
Constitución de Asambleas populares o Parlamentos en los que se depositara el poder legislativo.
En conclusión, la toma del poder por la “Democracia Parlamentaria” y su extensión por toda Europa fue una consecuencia inevitable del fin de la Primera Guerra Mundial. Pero esta ocupación del poder duró muy poco, menos de una década, por motivos que Mazower intenta aclarar en su texto.
Los errores en su creación.
Las democracias recién llegadas se convirtieron desde el principio en un “alud de parlamentos”, dominados por juristas y técnicos en leyes, más preocupados por la letra y la política, que por las necesidades populares. La democracia era una total novedad en aquellos tiempos. Este es un punto importante: no cabe ver la consecución de la democracia como algo lógico inherente a la naturaleza del pensamiento europeo. Nunca fue así. La democracia vivía en los ideales liberales desde el siglo XIX, pero nunca había arraigado en suelo europeo. Europa no tenía raíces democráticas.
La creación de Constituciones que competían en declarar derechos y en exponer ideales utópicos, fue imparable en los primeros años de posguerra. Fueron los juristas, los abogados y los políticos de clase media los que dirigieron este proceso constitucional. En palabras de Mazower, en esos años el jurista era rey.
Los liberales burgueses habían luchado tanto contra el poder autoritario de los monarcas que hicieron todo lo posible para que el poder que emanara de las nuevas Constituciones limitara en todo lo posible al poder ejecutivo de los Gobiernos en favor del legislativo de los Parlamentos. Pero ésto se volvió en contra de las propias ideas liberales, pues se sucedieron gobiernos débiles que tenían las manos atadas, y los parlamentos, fragmentados en partidos e ideologías, se mostraron inoperantes.
La revolución bolchevique
La prueba más evidente del error que cometieron los liberales fue la revolución bolchevique. Los liberales rusos creyeron que la solución a una crisis social muy arraigada sería otorgar al pueblo las libertades constitucionales. Pero el pueblo no quería libertades, sino paz y tierra. Rusia se convirtió en la primera derrota del liberalismo, y ello sucedió apenas terminada la guerra. Los enemigos evidentes y temidos de los defensores de la instauración de la democracia liberal tras la caída del Zar eran los defensores de los Romanoz y no los bolcheviques. No se prestó demasiado atención a las intenciones de estos últimos.
Incluso los propios bolcheviques no tenían claros sus deseos, pués al principio apoyaron la formación de una Asamblea Constituyente, muy confiados con el apoyo que iban a obtener. Fue tras ver que este apoyo no era tan importante cuando apostataron con la Asamblea.
Los liberales rusos cometieron el error de creer que la arraigada crisis social rusa, con millones de campesinos que apenas podían subsistir, podía solucionarse dotando al pueblo de “libertades constitucionales”. Apenas había nacido el parlamentarismo democrático cuando Lenin ya proclamaba la necesidad de abandonarlo por la República Soviética, proletaria, sencilla, desordenada en parte, pero más cercana a la sociedad, palpitante y vital.
El régimen bolchevique antepuso la búsqueda de los beneficios sociales (vivienda, educación, asistencia médica, etc.) a las libertades individuales. Por último, el régimen ruso también se distinguió de las ideas liberales democráticas en el uso del terror estatal como instrumento político aceptado por el poder.
El fascismo italiano
Las ideas revolucionarias bolcheviques no tuvieron éxito en el resto de Europa. Probablemente el motivo fue que en el resto de Europa no existían las masas agrarias miserables y hambrientas presentes en la Rusia de los zares. Aún así, el problema agrario se convirtió en una prioridad para las nacientes democracias. La reforma agraria se convirtió en bandera liberal-socialista en numerosos países. Pero las clases terratenientes no fueron fáciles de vencer. En algunos países, como España, la reforma agraria fue un motivo relevante de enfrentamientos civiles.
Las derechas utilizaron el partido y las elecciones para acceder al poder. Fue el miedo a la ocupación del poder por parte del socialismo, lo que hizo que Musolini pudiera llegar al gobierno italiano. Las derechas llegaban al poder como únicas capaces de afrontar el descontento popular y la inestabilidad política y frenar futuras revoluciones que pudieran derivar en situaciones similares a la Rusa. El miedo al comunismo empujó a muchos liberales hacia posiciones autoritarias.
Pero una vez obtenido el poder, las derechas insistieron en no continuar el proceso parlamentario y propusieron diversas alternativas. La primera fue el Estado Corporativo propuesto por Mussolini, que pretendía organizar la representación de la sociedad a través de asociaciones de productores y no de clases sociales. En opinión del autor, el corporativismo era una máscara que intentaba ocultar la domesticación fascista de los trabajadores y su colaboración con la élite que los dirigía.
El Estado fascista que impuso Mussolini conservó rasgos del pasado: el rey seguía siendo Jefe del Estado (aunque con unos poderes muy mermados) y el Parlamento seguía con sus debates estériles. Pero el estado de Mussolini se diferenciaba del estado liberal en su defensa del autoritarismo. Mussolini escribió: “No debemos exagerar la importancia del liberalismo… y convertirlo en religión de la humanidad para todos los tiempos presentes y futuros, cuando en realidad fue sólo una de las numerosas doctrinas de este siglo… El liberalismo se halla ahora en trance de cerrar las puertas de su templo abandonado.”
La transferencia del poder del legislativo al ejecutivo.
La crisis parlamentaria condujo al fortalecimiento del ejecutivo. La representación proporcional que algunos liberales pensaban iba a ser más justa que la mayoritaria, se impuso en numeroso Estados. El resultado fue la proliferación de partidos con representación parlamentaria que actuaban en exclusiva defensa de los intereses de sus seguidores. En vez de ser un lugar de discusión en busca de acuerdos, los Parlamentos se convirtieron en el sitio idóneo donde exponer las tensiones sociales. Los acuerdos eran imposibles. Las divisiones étnicas y clasistas presentes en numerosos estados favorecieron esta situación. Como consecuencia, los cuerpos legislativos fueron reforzando el papel del ejecutivo, en busca de que los gobiernos fueron posibles y los Estados no llegaran al colapso institucional.
El miedo atávico a volver a las andadas autocráticas de los antiguos imperios, había creado el problema: las Constituciones ponían énfasis en el poder legislativo y éste era incapaz de poner orden en la crisis social. El lógico refuerzo del poder ejecutivo abría el camino a nuevos autoritarismos. Hacia mediados de los años treinta, las derechas se habían hecho con el poder en numeroso países y las discusiones ideológicas tenían lugar dentro de la derecha, entre autoritarios, conservadores tradicionalistas, tecnócratas y radicales.
La interiorización de los valores democráticos
Todo ello condujo a la crisis de la democracia. Algunos juristas, en defensa del trabajo constitucional realizado hasta entonces, plantearon que el problema no residía en la democratización de las constituciones, sino en una ausencia de valores democráticos en el pueblo.
Es fácil interpretar el periodo de regímenes autoritarios que ocuparon el poder en la época entreguerras como un hecho aislado, como un paréntesis liderado por locos o fanáticos que habían optado por apartarse del ideal democrático. Pero, ¿realmente fue así, o más bien lo contrario?. Los regímenes totalitarios tenían semejanza con las monarquías absolutistas de antes de la Primera Guerra. Lo que había sido un paréntesis fueron los pocos años de democracia que a duras penas habían existido en algunos países europeos.
Algunos políticos ingleses, como Churchil o Chamberlain, dudaron de que la tradición parlamentaria inglesa y su concepto de democracia fuera exportable a determinados países. Esta idea facilitó la comprensión internacional de la llegada al poder de derechas autocráticas en numerosos estados europeos. La poca o nula tradición democrática en suelo europeo explica en parte por qué se fueron estableciendo regímenes antiliberales con la facilidad que lo hicieron.
El Estado Nacionalsocialista
En la década de los años treinta del siglo pasado, el liberalismo parecía cansado de tanta lucha, la izquierda organizada había quedado aplastada y la derecha ocupaba el poder en numeroso países. La nueva derecha radical ascendió al poder a través de elecciones parlamentarias, utilizando los partidos políticos en su beneficio. Pero la derecha en Italia y Alemania, una vez llegó al poder ya no quiso seguir jugando el juego democrático. Pero fue en Alemania donde la llegada al poder de la derecha significó una auténtica revolución. El asalto de la derecha al liberalismo democrático, en Alemania fue extremista e intransigente, el parlamento dejaba de ser el representante de la legitimidad, pero con él, también dejaban de ser referentes la Iglesia o la monarquía. Para el Führer la única legitimidad posible residía en la voluntad popular que el interpretaba.
Para HItler la ley estaba sometida a la política. Todos los actos políticos emprendidos por el III Reich fueron revestidos de amparo legal. De este modo, la ley dejó de ser igual para todos y judíos, gitanos y lo que el régimen consideraba “clases degeneradas” (homosexuales, minusválidos, etc.) dejaron de estar protegidos por ella, en aras de conseguir una “sana comunidad racial”. El regímen nacionalsocialista, además, insistió en que la esfera privada era también potencialmente política. La unidad familiar quedó respaldada, pero sometida a un poder superior. El miedo y las denuncias se instauraron en el subconsciente de los ciudadanos.
Por otra parte, los ciudadanos estaban obligados a demostrar fervor hacia el régimen. En una democracia el pueblo tiene derecho a decidir a quién apoyar y con qué grado, pero en el régimen nazi todo lo que fuera inferior al entusiasmo podría considerarse potencialmente subversivo y, por lo tanto, sancionable. El culto al líder volvió a verse como algo natural que contribuía a unificar al pueblo. Las manifestaciones de masas, además, servían para poner de relieve la atomización y la impotencia del individuo. Pero no hay que pensar en un pueblo engañado y sometido por un régimen poderoso, sino más bien de unos valores compartidos entre la jefatura y la población. La mayoría de la población alemana no había votado a Hitler, pero tampoco se resistió a él. La gente aceptó el cambio y el nacionalsocialismo se convirtió en parte de la vida cotidiana.
Pero precisamente el hecho de que la política nazi podía encajar tan bien en la vida tradicional alemana, lo que se traducía en una normalidad cotidiana, asustaba a Hitler que se daba cuenta que esa normalidad era contraria a la consecución de sus sueños utópicos. Los radicales nazis no veían con buenos ojos el “letargo político” del gobierno nacionalsocialista. La conclusión era demencial: solo una guerra podría hacer realidad el proyecto nazi de salvación racial de la población alemana.
COMENTARIO CRÍTICO
Mazorwe describe los acontecimientos con maestría, haciendo que parezcan evidentes las causas y las consecuencias históricas de lo que narra. Su visión particular de la victoria liberal tras la Primera Guerra Mundial, la construcción de las democracias parlamentarias, con los fallos que él les achaca, la lógica, también según Mazorwe, llegada de las derechas al poder, etc., se convierte en relato histórico que parece coherente en la lectura.
Los hechos históricos que aparecen en el texto son reales y difícilmente discutibles, pero no la interpretación que el autor hace de los mismos. Veamos algunos ejemplos de esas interpretaciones:
Que las democracias parlamentarias instauradas tras el fin de la Primera Guerra Mundial fueron utópicas y no respondieron a la demanda de las sociedades que las pusieron en marcha es una opinión del autor. La realidad es que numerosos países europeos consiguieron hacer triunfar esas democracias, protegerlas de revoluciones comunistas y de ataques fascistas y sólo otra Gran Guerra Mundial o algunas guerras civiles, como la española, pudieron hacer tambalear y caer estos nuevos regímenes democráticos.
Que la idea liberal de democracia popular era nueva para Europa y no estaba integrada en el pensamiento social europeo también es algo relativamente cierto. Cierto es que los regímenes anteriores a la Primera Gran Guerra estaban dominados por reyes y emperadores autárquicos, pero también es cierto que Europa era el continente de la razón, de unas ideas y ansias de libertad que iban más allá de estos gobiernos. Las democracias parlamentarias no fueron un invento de unos iluminados, sino la respuesta a un clamor de amplias capas sociales.
Que las Constituciones de numerosos países eran demasiado utópicas e irreales es una interpretación. Si la democracia americana tampoco hubiera triunfado y hubiera disfrutado tan sólo de unos pocos decenios de vida, también diríamos ahora que el contenido de su Constitución era utópico e irreal.
Si las derechas llegaron al poder en numerosos países no fue por fallos del sistema, sino porque las izquierdas no supieron aglutinarse y hacer frente a las demandas de la mayoría de la ciudadanía. Las derechas llegaron al poder a través de los votos de sus correligionarios y es peligroso no aceptar que esto es democrático.
Que en Austria, Italia o Alemania, la población estaba conforme con el gobierno dictatorial fascista o nacionalsocialista, hasta el punto de decir que se compartían de forma mayoritaria valores asociados a estas ideologías, es más que discutible. En mi opinión, lo que ocurre es que cuando se instaura el terror en el gobierno, un terreno que es capaz de controlarlo todo, es muy difícil hacerle frente por parte de la población.
En el fondo, la lectura del texto de Mazower destila predestinación y pesimismo. Es como si todo lo negativo que ocurrió en el preámbulo de la Segunda Guerra Mundial estuviera llamado a ocurrir. En resumen, vendría a ser algo así:
Los liberales se lanzan a constituir democracias parlamentarias y Constituciones nacionales tras la Primera Guerra Mundial y lo hacen de espaldas a los auténticos problemas sociales, sólo preocupados por la letra de los que están haciendo.
Los Parlamentos se erigen como caldo de cultivo de la discordia y la desunión nacional, más que lo contrario.
Las derechas, con su ideal conservador y antiguo, aprovechan la oportunidad para recuperar el poder en muy poco tiempo (salvo en Rusia, donde los liberales no tuvieron ni tiempo de demostrar su “desastrosa” forma de actuar).
En muchos países, algunos muy significativos como Italia y Alemania, las derechas pronto se convierten en auténticas dictaduras de hierro.
Pronto uno de estos gobiernos radicales, el de la Alemania nazi en concreto, interpreta que sólo otra Gran Guerra puede significar el triunfo total de su ideología y la consecución de sus utopías.
Pero este discurso es excesivamente lineal y pudo haber sido totalmente diferente.
CONCLUSIÓN
El texto de Mazower es una magnífica interpretación de los años de entreguerras del siglo pasado. Su interpretación de los hechos mueve a la reflexión personal. Quizás si alguna cosa hubiera sido diferente, Europa se hubiera podido ahorrar los millones de muertos de la Segunda Guerra Mundial.
Las diferencias sociales de principios del siglo XX no se lo pusieron fácil a los liberales que intentaron reorganizar unas sociedades totalmente tocadas tras el final de la Primera Guerra Mundial. La desaparición de los poderes tradicionales dejó un vacío tan tremendo que no fue fácil de volverse a rellenar. Y los liberales se dejaron llevar por la utopía en esta tarea.
Grandes diferencias sociales, izquierdas divididas, parlamentos desorientados, gobiernos débiles, ideales desatados por todos lados, derechas que llegaban al poder y, una vez obtenido, ponían las bases para no volver a perderlo, renegando de los procesos democráticos que les habían permitido conseguirlo, etc., todo ello era un caldo de cultivo idóneo para provocar una nueva explosión de violencia, como en realidad ocurrió.
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Mark Mazower
INTRODUCCIÓN
El autor describe los cambios sufridos por los gobiernos europeos en el periodo de entreguerras del siglo pasado, es decir, en el transcurso de la segunda y tercera década del siglo XX.
Describe la instauración de las democracias parlamentarias en Europa, los problemas derivados de su concepción y las causas de su temprana transformación en gobiernos autocráticos (el “templo abandonado” de los ideales liberales, según Mussolini).
Finalmente, el autor describe la llegada al poder del régimen bolchevique en Rusia, del fascismo en Italia y, sobre todo, del Nacionalsocialismo en Alemania, tema éste al que dedica el último capítulo del texto.
PRINCIPALES LÍNEAS ARGUMENTALES DE MAZOWER
El texto de Mazower gira alrededor de las siguientes líneas argumentales:
El fin de la Primera Guerra Mundial significó el triunfo de las ideas liberales que habían pugnado con las aristocracias dominantes desde hacía más de un siglo.
Los liberales aprovecharon este triunfo para inundar Europa de sistemas democráticos parlamentarios y de Constituciones.
Estos sistemas y estos textos constitucionales fueron como una especie de orgía a la que se entregaron abogados, juristas y hombres de leyes, más preocupados por los aspectos políticos del cambio que por los sociales, que llenaron los textos de utopías y jerga jurídica.
Había un punto de unión entre todos estos nuevos sistemas: la intención de minimizar en todo lo posible al poder ejecutivo, por el miedo a que éste recuperara las atribuciones absolutistas del pasado.
La tentación de considerar el ideal democrático como una herencia del pasado europeo y como algo intrínseco a nuestro pensamiento no se ajusta a la realidad: el pasado europeo siempre estuvo dominado por sistemas autoritarios.
El fracaso de estos primeros sistemas democráticos estaba marcado por su propia configuración: un poder real inexistente, unos parlamentos que se convirtieron en lugar de disputas e intereses particulares y no de consensos y acuerdos, un poder político excesivamente idealista y apartado de la triste realidad social, unas Constituciones llenas de frases sin contenido real y que contemplaban la diversidad social de una forma totalmente idealista y unas leyes que permitieron la llegada al poder de partidos políticos autoritarios que, en poco más de un decenio, se hicieron con el gobierno de numerosos partidos europeos, entre ellos Alemania.
No cabe considerar los años de gobierno de estos regímenes autoritarios como un paréntesis en la ideología democrática de las sociedades de la época, sino al revés: fueron los regímenes democráticos los que significaron una excepción en el tipo de gobierno europeo instaurado desde hacía siglos.
La revolución rusa fue un aviso temprano de lo que podía ocurrir en el resto de países europeos. Apenas terminada la Primera Guerra Mundial y tras un brevísimo intento democrático, Rusia se convirtió en una dictadura proletaria, que en un principio satisfacía mejor a las tremendas necesidades de la sociedad rural rusa. El ejemplo ruso no triunfó en ningún otro sitio, pero fue un aviso a las recién instauradas democracias.
Es muy discutible que el pueblo estuviera preparado para acoger la democracia y las ideas liberales más extremistas. Los problemas sociales, la pobreza, el hambre y la falta de satisfacción de las necesidades más elementales no se solucionaban con el derecho a voto, sino con actuaciones concretas. Los liberales se dieron cuenta que la Reforma Agraria iba a ser fundamental para el triunfo de sus ideales, pero fue el problema agrario el que arrastró a numerosos países a cambios de régimen e incluso a guerras civiles, como le ocurrió a España, donde el problema agrario fue clave para la llegada al poder del Frente Popular y su enfrentamiento con los que defendían las ideas conservadoras (y los derechos de los latifundistas), todo lo cual condujo a la guerra civil.
Algunos países anglosajones, con el Reino Unido a la cabeza, pensaban que los pueblos mediterráneos no estaban preparados para asumir los ideales democráticos, por lo que fueron blandos en su defensa de las débiles democracias recién nacidas, cuando estas empezaron a peligrar.
Finalmente, Mazower dedica un capítulo entero a la llegada al poder del régimen Nacionalsocialista en Alemania, su aprovechamiento inicial del sistema democrático, el culto al líder, las manifestaciones de masas como rituales, el entusiasmo obligado al régimen y las ideas raciales que debían imponerse a los “criterios formales legales”. Mazower llega a la conclusión de que sólo una guerra de amplio alcance podía hacer realidad el proyecto nazi para “la salvación racial de la nación alemana”.
EXPOSICIÓN DEL CONTENIDO DEL TEXTO
La llegada al poder de las Democracias Parlamentarias
El final de la I Guerra Mundial significó la victoria de las ideas liberales que durante decenios habían pugnado por acabar con lo que llamaban el “antiguo régimen”, es decir, con los regimenes que habían ostentado el poder durante siglos, bajo el mando de reyes y emperadores y cortes aristocráticas.
Mazower expone un ejemplo muy claro de la situación: antes de la Primera Guerra Mundial sólo había en Europa tres repúblicas. Cuando la guerra concluyó en 1918, eran trece. Se había producido lo impensable: los imperios ruso, austro-húngaro, alemán y otomano habían desaparecido como por arte de magia. Era la oportunidad que los liberales habían ansiado. Por fin podían poner en práctica sus deseos, que podían resumirse en:
Acceso al poder de la voluntad popular.
Redacción e implementación de Constituciones garantes de las libertades.
Constitución de Asambleas populares o Parlamentos en los que se depositara el poder legislativo.
En conclusión, la toma del poder por la “Democracia Parlamentaria” y su extensión por toda Europa fue una consecuencia inevitable del fin de la Primera Guerra Mundial. Pero esta ocupación del poder duró muy poco, menos de una década, por motivos que Mazower intenta aclarar en su texto.
Los errores en su creación.
Las democracias recién llegadas se convirtieron desde el principio en un “alud de parlamentos”, dominados por juristas y técnicos en leyes, más preocupados por la letra y la política, que por las necesidades populares. La democracia era una total novedad en aquellos tiempos. Este es un punto importante: no cabe ver la consecución de la democracia como algo lógico inherente a la naturaleza del pensamiento europeo. Nunca fue así. La democracia vivía en los ideales liberales desde el siglo XIX, pero nunca había arraigado en suelo europeo. Europa no tenía raíces democráticas.
La creación de Constituciones que competían en declarar derechos y en exponer ideales utópicos, fue imparable en los primeros años de posguerra. Fueron los juristas, los abogados y los políticos de clase media los que dirigieron este proceso constitucional. En palabras de Mazower, en esos años el jurista era rey.
Los liberales burgueses habían luchado tanto contra el poder autoritario de los monarcas que hicieron todo lo posible para que el poder que emanara de las nuevas Constituciones limitara en todo lo posible al poder ejecutivo de los Gobiernos en favor del legislativo de los Parlamentos. Pero ésto se volvió en contra de las propias ideas liberales, pues se sucedieron gobiernos débiles que tenían las manos atadas, y los parlamentos, fragmentados en partidos e ideologías, se mostraron inoperantes.
La revolución bolchevique
La prueba más evidente del error que cometieron los liberales fue la revolución bolchevique. Los liberales rusos creyeron que la solución a una crisis social muy arraigada sería otorgar al pueblo las libertades constitucionales. Pero el pueblo no quería libertades, sino paz y tierra. Rusia se convirtió en la primera derrota del liberalismo, y ello sucedió apenas terminada la guerra. Los enemigos evidentes y temidos de los defensores de la instauración de la democracia liberal tras la caída del Zar eran los defensores de los Romanoz y no los bolcheviques. No se prestó demasiado atención a las intenciones de estos últimos.
Incluso los propios bolcheviques no tenían claros sus deseos, pués al principio apoyaron la formación de una Asamblea Constituyente, muy confiados con el apoyo que iban a obtener. Fue tras ver que este apoyo no era tan importante cuando apostataron con la Asamblea.
Los liberales rusos cometieron el error de creer que la arraigada crisis social rusa, con millones de campesinos que apenas podían subsistir, podía solucionarse dotando al pueblo de “libertades constitucionales”. Apenas había nacido el parlamentarismo democrático cuando Lenin ya proclamaba la necesidad de abandonarlo por la República Soviética, proletaria, sencilla, desordenada en parte, pero más cercana a la sociedad, palpitante y vital.
El régimen bolchevique antepuso la búsqueda de los beneficios sociales (vivienda, educación, asistencia médica, etc.) a las libertades individuales. Por último, el régimen ruso también se distinguió de las ideas liberales democráticas en el uso del terror estatal como instrumento político aceptado por el poder.
El fascismo italiano
Las ideas revolucionarias bolcheviques no tuvieron éxito en el resto de Europa. Probablemente el motivo fue que en el resto de Europa no existían las masas agrarias miserables y hambrientas presentes en la Rusia de los zares. Aún así, el problema agrario se convirtió en una prioridad para las nacientes democracias. La reforma agraria se convirtió en bandera liberal-socialista en numerosos países. Pero las clases terratenientes no fueron fáciles de vencer. En algunos países, como España, la reforma agraria fue un motivo relevante de enfrentamientos civiles.
Las derechas utilizaron el partido y las elecciones para acceder al poder. Fue el miedo a la ocupación del poder por parte del socialismo, lo que hizo que Musolini pudiera llegar al gobierno italiano. Las derechas llegaban al poder como únicas capaces de afrontar el descontento popular y la inestabilidad política y frenar futuras revoluciones que pudieran derivar en situaciones similares a la Rusa. El miedo al comunismo empujó a muchos liberales hacia posiciones autoritarias.
Pero una vez obtenido el poder, las derechas insistieron en no continuar el proceso parlamentario y propusieron diversas alternativas. La primera fue el Estado Corporativo propuesto por Mussolini, que pretendía organizar la representación de la sociedad a través de asociaciones de productores y no de clases sociales. En opinión del autor, el corporativismo era una máscara que intentaba ocultar la domesticación fascista de los trabajadores y su colaboración con la élite que los dirigía.
El Estado fascista que impuso Mussolini conservó rasgos del pasado: el rey seguía siendo Jefe del Estado (aunque con unos poderes muy mermados) y el Parlamento seguía con sus debates estériles. Pero el estado de Mussolini se diferenciaba del estado liberal en su defensa del autoritarismo. Mussolini escribió: “No debemos exagerar la importancia del liberalismo… y convertirlo en religión de la humanidad para todos los tiempos presentes y futuros, cuando en realidad fue sólo una de las numerosas doctrinas de este siglo… El liberalismo se halla ahora en trance de cerrar las puertas de su templo abandonado.”
La transferencia del poder del legislativo al ejecutivo.
La crisis parlamentaria condujo al fortalecimiento del ejecutivo. La representación proporcional que algunos liberales pensaban iba a ser más justa que la mayoritaria, se impuso en numeroso Estados. El resultado fue la proliferación de partidos con representación parlamentaria que actuaban en exclusiva defensa de los intereses de sus seguidores. En vez de ser un lugar de discusión en busca de acuerdos, los Parlamentos se convirtieron en el sitio idóneo donde exponer las tensiones sociales. Los acuerdos eran imposibles. Las divisiones étnicas y clasistas presentes en numerosos estados favorecieron esta situación. Como consecuencia, los cuerpos legislativos fueron reforzando el papel del ejecutivo, en busca de que los gobiernos fueron posibles y los Estados no llegaran al colapso institucional.
El miedo atávico a volver a las andadas autocráticas de los antiguos imperios, había creado el problema: las Constituciones ponían énfasis en el poder legislativo y éste era incapaz de poner orden en la crisis social. El lógico refuerzo del poder ejecutivo abría el camino a nuevos autoritarismos. Hacia mediados de los años treinta, las derechas se habían hecho con el poder en numeroso países y las discusiones ideológicas tenían lugar dentro de la derecha, entre autoritarios, conservadores tradicionalistas, tecnócratas y radicales.
La interiorización de los valores democráticos
Todo ello condujo a la crisis de la democracia. Algunos juristas, en defensa del trabajo constitucional realizado hasta entonces, plantearon que el problema no residía en la democratización de las constituciones, sino en una ausencia de valores democráticos en el pueblo.
Es fácil interpretar el periodo de regímenes autoritarios que ocuparon el poder en la época entreguerras como un hecho aislado, como un paréntesis liderado por locos o fanáticos que habían optado por apartarse del ideal democrático. Pero, ¿realmente fue así, o más bien lo contrario?. Los regímenes totalitarios tenían semejanza con las monarquías absolutistas de antes de la Primera Guerra. Lo que había sido un paréntesis fueron los pocos años de democracia que a duras penas habían existido en algunos países europeos.
Algunos políticos ingleses, como Churchil o Chamberlain, dudaron de que la tradición parlamentaria inglesa y su concepto de democracia fuera exportable a determinados países. Esta idea facilitó la comprensión internacional de la llegada al poder de derechas autocráticas en numerosos estados europeos. La poca o nula tradición democrática en suelo europeo explica en parte por qué se fueron estableciendo regímenes antiliberales con la facilidad que lo hicieron.
El Estado Nacionalsocialista
En la década de los años treinta del siglo pasado, el liberalismo parecía cansado de tanta lucha, la izquierda organizada había quedado aplastada y la derecha ocupaba el poder en numeroso países. La nueva derecha radical ascendió al poder a través de elecciones parlamentarias, utilizando los partidos políticos en su beneficio. Pero la derecha en Italia y Alemania, una vez llegó al poder ya no quiso seguir jugando el juego democrático. Pero fue en Alemania donde la llegada al poder de la derecha significó una auténtica revolución. El asalto de la derecha al liberalismo democrático, en Alemania fue extremista e intransigente, el parlamento dejaba de ser el representante de la legitimidad, pero con él, también dejaban de ser referentes la Iglesia o la monarquía. Para el Führer la única legitimidad posible residía en la voluntad popular que el interpretaba.
Para HItler la ley estaba sometida a la política. Todos los actos políticos emprendidos por el III Reich fueron revestidos de amparo legal. De este modo, la ley dejó de ser igual para todos y judíos, gitanos y lo que el régimen consideraba “clases degeneradas” (homosexuales, minusválidos, etc.) dejaron de estar protegidos por ella, en aras de conseguir una “sana comunidad racial”. El regímen nacionalsocialista, además, insistió en que la esfera privada era también potencialmente política. La unidad familiar quedó respaldada, pero sometida a un poder superior. El miedo y las denuncias se instauraron en el subconsciente de los ciudadanos.
Por otra parte, los ciudadanos estaban obligados a demostrar fervor hacia el régimen. En una democracia el pueblo tiene derecho a decidir a quién apoyar y con qué grado, pero en el régimen nazi todo lo que fuera inferior al entusiasmo podría considerarse potencialmente subversivo y, por lo tanto, sancionable. El culto al líder volvió a verse como algo natural que contribuía a unificar al pueblo. Las manifestaciones de masas, además, servían para poner de relieve la atomización y la impotencia del individuo. Pero no hay que pensar en un pueblo engañado y sometido por un régimen poderoso, sino más bien de unos valores compartidos entre la jefatura y la población. La mayoría de la población alemana no había votado a Hitler, pero tampoco se resistió a él. La gente aceptó el cambio y el nacionalsocialismo se convirtió en parte de la vida cotidiana.
Pero precisamente el hecho de que la política nazi podía encajar tan bien en la vida tradicional alemana, lo que se traducía en una normalidad cotidiana, asustaba a Hitler que se daba cuenta que esa normalidad era contraria a la consecución de sus sueños utópicos. Los radicales nazis no veían con buenos ojos el “letargo político” del gobierno nacionalsocialista. La conclusión era demencial: solo una guerra podría hacer realidad el proyecto nazi de salvación racial de la población alemana.
COMENTARIO CRÍTICO
Mazorwe describe los acontecimientos con maestría, haciendo que parezcan evidentes las causas y las consecuencias históricas de lo que narra. Su visión particular de la victoria liberal tras la Primera Guerra Mundial, la construcción de las democracias parlamentarias, con los fallos que él les achaca, la lógica, también según Mazorwe, llegada de las derechas al poder, etc., se convierte en relato histórico que parece coherente en la lectura.
Los hechos históricos que aparecen en el texto son reales y difícilmente discutibles, pero no la interpretación que el autor hace de los mismos. Veamos algunos ejemplos de esas interpretaciones:
Que las democracias parlamentarias instauradas tras el fin de la Primera Guerra Mundial fueron utópicas y no respondieron a la demanda de las sociedades que las pusieron en marcha es una opinión del autor. La realidad es que numerosos países europeos consiguieron hacer triunfar esas democracias, protegerlas de revoluciones comunistas y de ataques fascistas y sólo otra Gran Guerra Mundial o algunas guerras civiles, como la española, pudieron hacer tambalear y caer estos nuevos regímenes democráticos.
Que la idea liberal de democracia popular era nueva para Europa y no estaba integrada en el pensamiento social europeo también es algo relativamente cierto. Cierto es que los regímenes anteriores a la Primera Gran Guerra estaban dominados por reyes y emperadores autárquicos, pero también es cierto que Europa era el continente de la razón, de unas ideas y ansias de libertad que iban más allá de estos gobiernos. Las democracias parlamentarias no fueron un invento de unos iluminados, sino la respuesta a un clamor de amplias capas sociales.
Que las Constituciones de numerosos países eran demasiado utópicas e irreales es una interpretación. Si la democracia americana tampoco hubiera triunfado y hubiera disfrutado tan sólo de unos pocos decenios de vida, también diríamos ahora que el contenido de su Constitución era utópico e irreal.
Si las derechas llegaron al poder en numerosos países no fue por fallos del sistema, sino porque las izquierdas no supieron aglutinarse y hacer frente a las demandas de la mayoría de la ciudadanía. Las derechas llegaron al poder a través de los votos de sus correligionarios y es peligroso no aceptar que esto es democrático.
Que en Austria, Italia o Alemania, la población estaba conforme con el gobierno dictatorial fascista o nacionalsocialista, hasta el punto de decir que se compartían de forma mayoritaria valores asociados a estas ideologías, es más que discutible. En mi opinión, lo que ocurre es que cuando se instaura el terror en el gobierno, un terreno que es capaz de controlarlo todo, es muy difícil hacerle frente por parte de la población.
En el fondo, la lectura del texto de Mazower destila predestinación y pesimismo. Es como si todo lo negativo que ocurrió en el preámbulo de la Segunda Guerra Mundial estuviera llamado a ocurrir. En resumen, vendría a ser algo así:
Los liberales se lanzan a constituir democracias parlamentarias y Constituciones nacionales tras la Primera Guerra Mundial y lo hacen de espaldas a los auténticos problemas sociales, sólo preocupados por la letra de los que están haciendo.
Los Parlamentos se erigen como caldo de cultivo de la discordia y la desunión nacional, más que lo contrario.
Las derechas, con su ideal conservador y antiguo, aprovechan la oportunidad para recuperar el poder en muy poco tiempo (salvo en Rusia, donde los liberales no tuvieron ni tiempo de demostrar su “desastrosa” forma de actuar).
En muchos países, algunos muy significativos como Italia y Alemania, las derechas pronto se convierten en auténticas dictaduras de hierro.
Pronto uno de estos gobiernos radicales, el de la Alemania nazi en concreto, interpreta que sólo otra Gran Guerra puede significar el triunfo total de su ideología y la consecución de sus utopías.
Pero este discurso es excesivamente lineal y pudo haber sido totalmente diferente.
CONCLUSIÓN
El texto de Mazower es una magnífica interpretación de los años de entreguerras del siglo pasado. Su interpretación de los hechos mueve a la reflexión personal. Quizás si alguna cosa hubiera sido diferente, Europa se hubiera podido ahorrar los millones de muertos de la Segunda Guerra Mundial.
Las diferencias sociales de principios del siglo XX no se lo pusieron fácil a los liberales que intentaron reorganizar unas sociedades totalmente tocadas tras el final de la Primera Guerra Mundial. La desaparición de los poderes tradicionales dejó un vacío tan tremendo que no fue fácil de volverse a rellenar. Y los liberales se dejaron llevar por la utopía en esta tarea.
Grandes diferencias sociales, izquierdas divididas, parlamentos desorientados, gobiernos débiles, ideales desatados por todos lados, derechas que llegaban al poder y, una vez obtenido, ponían las bases para no volver a perderlo, renegando de los procesos democráticos que les habían permitido conseguirlo, etc., todo ello era un caldo de cultivo idóneo para provocar una nueva explosión de violencia, como en realidad ocurrió.
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domingo, 15 de febrero de 2009
SOBRE EL LIBRO "UNA BREVE HISTORIA DE CASI TODO"
SOBRE LAS COMPARACIONES CURIOSAS
DEL LIBRO "UNA BREVE HISTORIA DE CASI TODO"
* El punto de una “i” como ésta contiene unos 500.000 millones de protones.
* En el primer minuto tras el “Big-bang” inicial, el universo ya tenía un millón de miles de millones de kilómetros de anchura
* Si alguien encendiera una cerilla en la luna, los instrumentos astronómicos actuales permitirían detectarla de inmediato.
* Si Plutón se colocara encima de Europa occidental, apenas llegaría a cubrirla por entero.
* Viajando a la velocidad de la luz (300.000 km/seg.) tardaríamos 7 horas en llegar a Plutón.
* La velocidad máxima alcanzada por un artefacto humano es la de las naves espaciales Voyager 1 y 2, que están ahora alejándose de nosotros a unos 56.000 km/h. (930 km./seg. aproximadamente).
* El sol, los planetas del sistema solar y todos los asteroides y cometas que hay en él ocupan menos de una billonésima parte del espacio disponible.
* Neptuno, por ejemplo, está cinco veces más lejos de Júpiter que la distancia que separa a éste de La Tierra.
* En un dibujo a escala y con La Tierra del tamaño de un guisante, Júpiter estaría a 300 metros de distancia y Plutón… ¡a 2,5 kilómetros!., y sería del tamaño de una bacteria… A esta escala, la estrella más próxima, “Alfa Centauri” estaría a 16.000 km. de distancia de nosotros (unos 40 millones de millones de km. a escala real…). Aunque lo redujéramos todo de escala y Júpiter fuese tan pequeño como un punto de este texto y Plutón fuese del tamaño de una molécula, este último planeta aún estaría a 10 metros de nosotros…
* Desde Plutón el sol tiene el tamaño de la cabeza de un alfiler.
Plutón no es el último objeto de nuestro sistema solar. Tras él se encuentra el cinturón de asteroides llamado “nube Oort” que se halla muchísimo más lejos de lo que podemos imaginar. Si Plutón está a una distancia de la Tierra que es unas 40 veces mayor que la distancia de la Tierra al Sol, que es de unos 150 millones de km. (es decir, Plutón está a 150x40=6.000 millones de km…), el centro de la nube Oort se encuentra… ¡a 50.000 veces esta distancia! (a 7,5 millones de millones de km. de la Tierra…). La anchura de este cinturón se estima en unos dos años luz, es decir, unos 18 millones de kilómetros…. Si recorrer la distancia de la Tierra a la Luna (386.000 km.) ya es una proeza, pensar en salir del sistema solar es inimaginable.
En conclusión:
Distancia desde la Tierra (Kilómetros) / Tiempo en llegar a la velocidad de la luz (300.000 km./seg.)
Al Sol: 150.000.000 / 8 min. y 19 seg.
A la Luna: 386.000 / 1,3 segundos
A Plutón: 6.000.000.000 / 7 horas
Al centro del cinturón de asteroides: 7.500.000.000.000 / 10 meses
A la estrella más cercana (Alfa Centauri): 40.000.000.000.000 / 4,3 años
* A la velocidad de nuestras naves espaciales, tardaríamos 25.000 años en llegar a Alfa Centauri.
* Para saltar a la siguiente estrella, Sirio, tendríamos que volver a recorrer otros 4,3 años luz…, es decir, otros 25.000 años de viaje.
* Se calcula que existen unas 140.000 millones de galaxias como la Vía Láctea y que es ésta hay de 100.000 a 400.000 millones de estrellas… por lo que la probabilidad de que exista vida en el Universo es inmensa.
* Si las galaxias fuesen guisantes congelados, su número sería suficiente para llenar hasta el techo un gran auditorio como el Palau Sant Jordi, por ejemplo.
* En el Universo puede haber 10.000 millones de billones de planetas… Pero el vacío que hay entre ellos es tan absoluto que si “cayéramos” de pronto en el Universo, las posibilidades de caer sobre un planeta o cerca de uno serían de tan sólo… ¡una entre 1.000 billones de billones!... Hay mucho vacío en el Universo.
* La Estrella Polar podría haberse apagado hace 680 años, que es el tiempo que tarda en llegarnos la luz desde donde se encuentra.
* Desde la Tierra sólo son visibles a simple vista en el cielo unas 6.000 estrellas y sólo 2.000 pueden verse desde un punto cualquiera.
* Hace 4.600 millones de años se acumuló en el espacio donde estamos un gran remolino de gas y polvo de unos 24.000 millones de km. de anchura. El 99,9% de su masa formó el sol. El resto dio lugar a los planetas del sistema solar. La Tierra se formó en menos de 200 millones de años.
* Hace unos 4.400 millones de años un objeto del tamaño de Marte chocó con la Tierra. El material desprendido de ese choque y de la explosión que lo acompañó formó nuestro satélite, la Luna. Durante los 500 millones de años siguientes, la Tierra siguió sufriendo un bombardeo de impactos de cometas, meteoritos y demás objetos galácticos. Hace entre 3.800 y 4.000 millones de años la Tierra empezó a estabilizarse. La vida surge casi de forma inmediata…
* La Tierra tiene 43 km. más medida en el ecuador que si se mide de “arriba abajo” pasando por los polos.
* La Tierra pesa 6.000 millones de billones de toneladas métricas (una tonelada métrica equivale a 1.000 kg.).
* Nuestro cuerpo contiene aproximadamente unos 7x10 elevado a 18 julios de energía potencial que, si supiéramos cómo liberarla, podría estallar con la fuerza de una treintena de bombas de hidrógeno.
* A nivel del mar y a una temperatura de 0 grados centígrados, un centímetro cúbico de aire (más o menos el tamaño de un terrón de azúcar) contendrá 45.000 millones de millones de moléculas.
* Cada uno de los átomos que poseemos ha tenido que pasar por varias estrellas y ha formado parte de millones de organismos antes de llegar a formar parte de uno de nosotros. Seguro que todos tenemos átomos que han pertenecido en el pasado a otras personas.
* Si dividimos un milímetro en mil espacios iguales, cada uno de ellos constituirá una micra. Esta es la escala de los microorganismos. Un paramecio, por ejemplo, tiene unas dos micras de ancho (0,0002 milímetros). Para ver a un paramecio en una gota de agua tendríamos que agrandarla hasta un tamaño de 12 metros de anchura. Pero para ver los átomos en esa misma gota de agua… tendríamos que agrandarla hasta un tamaño de 24 kilómetros de anchura… Para descender al tamaño de los átomos tendríamos que coger una micra y dividirla en 10.000 pedacitos más pequeños. Esta es la escala de un átomo: una diezmillonésima de milímetro. Un átomo es respecto a la longitud de un milímetro lo que la anchura de una hoja de papel respecto al Empire State.
* Si se expandiese un átomo hasta el tamaño de una catedral, el núcleo sería sólo del tamaño aproximado de una mosca (aunque una mosca miles de veces más pesada que la propia catedral…).
* Los átomos son principalmente espacio vacío y la solidez que notamos en los objetos es pura ilusión. Cuando dos objetos se tocan, en realidad no lo hacen, sino que lo que ocurre es que las cargas eléctricas de los electrones de ambos se repelen entre sí. Si no fuese por esas cargas eléctricas, los objetos pasarían unos a través de otros sin problemas. Cuando nos sentamos en una silla, en realidad lo que hacemos es levitar encima de ella a una altura de un angstrom (una cienmillonésima de centímetro), con los electrones de la silla y los nuestros repeliéndose entre sí.
* Si distribuyésemos todo el ozono presente en la atmósfera en una capa uniforme alrededor del planeta, ésta tendría sólo un par de milímetros de grosor.
Europa y Norteamérica se están separando a la velocidad que crece la uña de un dedo, unos dos metros en el transcurso de una vida humana.
* Si miramos un globo terráqueo, lo que vemos es una foto fija de los continentes tal como han sido durante sólo una décima del 1% de la historia de la Tierra.
* Hay más de cien millones de asteroides mayores de 10 metros de diámetro que cruzan las órbitas terrestres. Unos 2.000 tienen el suficiente tamaña como para representar una seria amenaza para la vida. Su velocidad es superior a los 100.000 km./h. En 1993 se detectó uno que erró en el blanco por 145.000 km., en términos cósmicos, el equivalente a una bala que atraviesa una manga sin tocar el brazo. Y no se detectó hasta que ya había pasado…
* Un objeto de un centenar de metros de ancho no podría captarse con ningún telescopio hasta que estuviese a unos pocos días de nosotros. Y captarlo sería una casualidad muy improbable, dado el escaso número de telescopios que se dedican a ello.
* El meteorito que produjo la extinción de los dinosaurios, al final del Cretácico hace unos 60 millones de años, medía no más de 10 km. de diámetro y provocó un cráter de 200 km. de anchura y 50 de profundidad, debajo de la península de Yucatán, cráter hoy en día sepultado por dos o tres km. de tierra caliza y con su mayor parte situado en el fondo del mar.
* Una mole como esa, aproximándose a la Tierra, sólo sería visible cuando se calentase, es decir, al entrar en la atmósfera… 1 segundo antes del impacto…
* Un cuerpo a esa velocidad entrando en la atmósfera, no permitiría que el aire se quitara de en medio debajo de él, por lo que éste se comprimiría como en el bombín de una bicicleta. Ese aire se calentaría hasta temperaturas 10 veces superiores a las de la superficie del sol. Al impactar, el objeto se evaporaría, pero se produciría una explosión que haría estallar mil kilómetros cúbicos de roca, tierra y gases supercalentados. Todo tipo de vida a 250 km. a la redonda quedaría eliminada de forma instantánea. Se produciría una onda de choque que irradiaría hacia fuera a una velocidad de docenas de miles de kilómetros por hora. Fuera de la zona inmediata de devastación, la imagen que veríamos sería la de un fogonazo de luz cegadora seguido al instante por la visión de una pared rodante de oscuridad que llegaría hasta el cielo y se acercaría a una velocidad impensable ocupando todo el campo de visión. Se movería en un silencio hechizante, pues lo haría a una velocidad superior a la del sonido. Este efecto arrasaría en unos pocos minutos todo lo que hubiera en un diámetro de 1.500 km. Pero esto sería sólo el choque inicial, las consecuencias vendrían después: terremotos, volcanes entrando en erupción, maremotos de consecuencias inimaginables. Al cabo de una hora del impacto, el cielo se habría cubierto completamente con una nube oscura que escupiría rocas en llamas por todo el planeta. El sol quedaría tapado por una capa de hollín y ceniza durante meses y posiblemente años, lo que afectaría a la vida en toda la Tierra.
* El centro de la Tierra se halla a 6.370 km. de la superficie de los que apenas sabemos nada. Los pozos excavados sobre la superficie terrestre de mayor profundidad son unas minas surafricanas de oro de unos 3 km.
* La escala de Richter de medición de la potencia de los terremotos es exponencial, es decir, un temblor de 7,3 es 50 veces más potente que un terremoto de 6,3 y éste, a su vez, es 2.500 veces más potentes que uno de 5,3.
* A 4 km. de profundidad en el mar, la presión equivale al peso de 14 camiones de cemento cargados uno encima del otro.
* El porcentaje de superficie de la Tierra óptimo para la vida humana (ni demasiado frío, ni excesivamente caluroso, ni muy seco, ni demasiado empinado…) es de tan sólo el 12%. Si incluimos la superficie del mar, ese porcentaje se reduce al 4% de toda la superficie del planeta.
* Si la Tierra estuviera un 1% más cerca del Sol o hasta un 15% más lejos, la vida tal como la conocemos no hubiera sido posible.
* Si la Tierra fuera perfectamente lisa, estaría cubierta por completo de agua hasta una profundidad de 4 km.
* La Luna se está librando de la atracción terrestre a un ritmo de 4 cm. al año. Dentro de 2.000 millones de años se habrá alejado tanto que ya no ejercerá el efecto estabilizador del movimiento terrestre que efectúa hoy en día.
* Hace unos 4.400 millones de años, un objeto del tamaño de Marte impactó con la Tierra e hizo que se desprendiera material suficiente para que se creara a partir de él la Luna.
* Las gotas de lluvia nos dejarían inconscientes si no fueran frenadas en su caída por la atmósfera.
* La atmósfera se extiende hacia arriba hasta unos 190 km. de altura. Parece mucho visto desde el nivel del suelo, pero si contemplamos el globo terráqueo en su conjunto como si fuera uno de los que se venden para estudiantes, equivaldría a un par de capas de barniz.
* La Tierra gira a 1.675 km./h. en el ecuador. Esa velocidad disminuye si nos desplazamos hacia los polos. En Londres, por ejemplo, es ya de tan sólo 900 km./h. En cualquier punto del planeta se tarda 24 h. en regresar al mismo punto de partida, por lo que es lógico que cuanto más cerca de los polos la velocidad de giro sea inferior, pués la distancia a recorrer en un giro es también muy inferior a la del ecuador (unos 40.000 km.).
* El 97% del agua del planeta está en los mares, la mayor parte en el Pacífico que contiene el 51,6% del total del agua oceánica. El Atlántico representa el 23,6% y el Indico el 21,2%. El 3,6% restante se lo reparten el resto de mares.
* La profundidad media oceánica es de 3,86 km., con unos 300 mt. más de media en el Pacífico que en el Atlántico y el Indico.
* El 60% de la superficie del planeta es un océano de más de 1,6 km. de profundidad.
* Nuestro planeta tendría que llamarse “Agua” y no “Tierra”.
* El océano Pacífico es 45 cm. más alto a lo largo de su borde occidental, debido a la fuerza centrífuga que crea la rotación de la Tierra.
* La sal presente en los océanos sería suficiente como para cubrir toda la tierra del planeta con una capa de 150 mt. de espesor.
* Si cogiésemos todas las bacterias del interior de la Tierra y las vertiésemos en su superficie, cubrirían el planeta hasta una altura de 15 metros.
* Si sumásemos toda la biomasa del planeta, es decir, todos los seres vivos, los microbios constituirían como mínimo el 80% del total.
* Sólo ha conseguido formar parte del registro fósil una especie de cada diez mil, sobre el resto sólo podemos especular.
* Si pudiésemos volar hacia atrás por el pasado a la velocidad de un año por segundo, tardaríamos media hora en llegar a la época de Cristo y algo más de tres semanas en llegar a los inicios de la vida humana. Pero nos llevaría veinte años llegar al principio del periodo Cámbrico.
* La historia de la vida es una historia de eliminaciones masivas seguidas de diferenciación dentro de unos pocos linajes supervivientes y no el cuento convencional de una excelencia, una complejidad y una diversidad continuadas y crecientes.
* Como humanos nos inclinamos a pensar que la vida tiene que tener un objeto. Tenemos planes, aspiraciones y deseos. Queremos sacar el máximo provecho a nuestra existencia. Pero, ¿qué es la vida para un liquen?. Sin embargo, su impulso para existir es igual de fuerte que el nuestro, incluso puede que más. Si nos dijeran que tendríamos que pasar la vida siendo una costra peluda en una roca de un bosque perdido, no nos haría mucha ilusión. La vida, en suma, sólo quiere ser y, en general, no quiere ser gran cosa.
* Se calcula que si sumáramos todas las diferentes especies de seres vivos que han existido alguna vez sobre la Tierra, serían varios miles de millones (entre 4 y 30.000 millones). El 99,9% de ellas ya no está con nosotros.
* En el periodo Ordovícico (hace 440 millones de años) se extinguieron entre el 80 y el 85% de las especies que existían entonces, la misma cifra que en el Devónico (hace 365 millones). En el Triásico (hace 210 millones) se extinguieron entre el 70 y el 75%, lo mismo que en el Cretácico (hace 65 millones). Pero el récord lo tiene el Pérmico (hace 245 millones de años), que alzó el telón para la larga era de los Dinosaurios. En el Pérmico se extinguieron el 95% de las especies…
* La extinción del Cretácico sobrevino por el impacto con un asteroide, una roca de apenas 10 km. de ancho. Si hiciésemos estallar una bomba atómica como la de Hiroshima por cada persona viva en la Tierra, aún nos faltarían unos mil millones de bombas para igualar la fuerza de ese impacto.
* Sobre la vida podemos enunciar cuatro postulados: La vida quiere ser, la vida no siempre quiere ser mucho, la vida de vez en cuando se extingue y la vida sigue.
* Tenemos una idea muy pobre del número de especies de seres vivos que existen hoy en día. Las estimaciones van desde los 3 millones a los 200 millones. Pero algunos científicos opinan que el 97% de las especies aún están por descubrir…
* Si pudiésemos visitar el interior de una célula cuyos átomos tuvieran el tamaño de guisantes, nos encontraríamos dentro de una esfera de unos 800 metros de anchura, sostenida por un entramado complejo de vigas llamado citoesqueleto. Dentro de esa esfera, millones de objetos van de un lado a otro como balas, unos del tamaño de balones, otros del tamaño de coches. No habría sitio dónde estar sin ser aporreado por miles de objetos por segundo.
* Si retrocedemos unas 8 generaciones, nos encontraríamos en la época de Charles Darwin y tendríamos que contar con unas 250 personas de cuyas uniones en el momento oportuno depende que nosotros estemos aquí. Si seguimos más atrás hasta la época del Quijote, necesitamos contar con más de 16.000 personas, nuestros ancestros. Veinte generaciones atrás ya son más de un millón las personas que han procreado en nuestro beneficio y cinco generaciones más atrás, la cifra se eleva a unos 33 millones de hombres y mujeres de cuya unión ha dependido nuestra existencia. Treinta generaciones atrás la cifra asciende a más de 1.000 millones. Si retrocediésemos hasta la época de los romanos, es decir, unas 60 generaciones atrás, necesitamos contar con más de un trillón de antepasados directos, una cifra superior a todos los humanos que alguna vez han poblado este planeta… Obviamente esto no es así porque nuestras líneas de ascendencia no son puras. ¡Todos estamos emparentados entre nosotros!.
* Si se juntara el ADN de una sola persona en un filamento, habría suficiente para llegar a la Luna y volver.
* Tres cuartas partes del agua dulce de la Tierra está solidificada en forma de hielo en los casquetes polares.
* Si se fundiese todo ese hielo, los niveles del mar ascenderían 60 metros, la altura de un edificio de 20 pisos.
* Deben haber existido varios miles de millones de humanos desde que existe nuestra especie y nuestro registro fósil no supera la cifra de 5.000 individuos.
DEL LIBRO "UNA BREVE HISTORIA DE CASI TODO"
* El punto de una “i” como ésta contiene unos 500.000 millones de protones.
* En el primer minuto tras el “Big-bang” inicial, el universo ya tenía un millón de miles de millones de kilómetros de anchura
* Si alguien encendiera una cerilla en la luna, los instrumentos astronómicos actuales permitirían detectarla de inmediato.
* Si Plutón se colocara encima de Europa occidental, apenas llegaría a cubrirla por entero.
* Viajando a la velocidad de la luz (300.000 km/seg.) tardaríamos 7 horas en llegar a Plutón.
* La velocidad máxima alcanzada por un artefacto humano es la de las naves espaciales Voyager 1 y 2, que están ahora alejándose de nosotros a unos 56.000 km/h. (930 km./seg. aproximadamente).
* El sol, los planetas del sistema solar y todos los asteroides y cometas que hay en él ocupan menos de una billonésima parte del espacio disponible.
* Neptuno, por ejemplo, está cinco veces más lejos de Júpiter que la distancia que separa a éste de La Tierra.
* En un dibujo a escala y con La Tierra del tamaño de un guisante, Júpiter estaría a 300 metros de distancia y Plutón… ¡a 2,5 kilómetros!., y sería del tamaño de una bacteria… A esta escala, la estrella más próxima, “Alfa Centauri” estaría a 16.000 km. de distancia de nosotros (unos 40 millones de millones de km. a escala real…). Aunque lo redujéramos todo de escala y Júpiter fuese tan pequeño como un punto de este texto y Plutón fuese del tamaño de una molécula, este último planeta aún estaría a 10 metros de nosotros…
* Desde Plutón el sol tiene el tamaño de la cabeza de un alfiler.
Plutón no es el último objeto de nuestro sistema solar. Tras él se encuentra el cinturón de asteroides llamado “nube Oort” que se halla muchísimo más lejos de lo que podemos imaginar. Si Plutón está a una distancia de la Tierra que es unas 40 veces mayor que la distancia de la Tierra al Sol, que es de unos 150 millones de km. (es decir, Plutón está a 150x40=6.000 millones de km…), el centro de la nube Oort se encuentra… ¡a 50.000 veces esta distancia! (a 7,5 millones de millones de km. de la Tierra…). La anchura de este cinturón se estima en unos dos años luz, es decir, unos 18 millones de kilómetros…. Si recorrer la distancia de la Tierra a la Luna (386.000 km.) ya es una proeza, pensar en salir del sistema solar es inimaginable.
En conclusión:
Distancia desde la Tierra (Kilómetros) / Tiempo en llegar a la velocidad de la luz (300.000 km./seg.)
Al Sol: 150.000.000 / 8 min. y 19 seg.
A la Luna: 386.000 / 1,3 segundos
A Plutón: 6.000.000.000 / 7 horas
Al centro del cinturón de asteroides: 7.500.000.000.000 / 10 meses
A la estrella más cercana (Alfa Centauri): 40.000.000.000.000 / 4,3 años
* A la velocidad de nuestras naves espaciales, tardaríamos 25.000 años en llegar a Alfa Centauri.
* Para saltar a la siguiente estrella, Sirio, tendríamos que volver a recorrer otros 4,3 años luz…, es decir, otros 25.000 años de viaje.
* Se calcula que existen unas 140.000 millones de galaxias como la Vía Láctea y que es ésta hay de 100.000 a 400.000 millones de estrellas… por lo que la probabilidad de que exista vida en el Universo es inmensa.
* Si las galaxias fuesen guisantes congelados, su número sería suficiente para llenar hasta el techo un gran auditorio como el Palau Sant Jordi, por ejemplo.
* En el Universo puede haber 10.000 millones de billones de planetas… Pero el vacío que hay entre ellos es tan absoluto que si “cayéramos” de pronto en el Universo, las posibilidades de caer sobre un planeta o cerca de uno serían de tan sólo… ¡una entre 1.000 billones de billones!... Hay mucho vacío en el Universo.
* La Estrella Polar podría haberse apagado hace 680 años, que es el tiempo que tarda en llegarnos la luz desde donde se encuentra.
* Desde la Tierra sólo son visibles a simple vista en el cielo unas 6.000 estrellas y sólo 2.000 pueden verse desde un punto cualquiera.
* Hace 4.600 millones de años se acumuló en el espacio donde estamos un gran remolino de gas y polvo de unos 24.000 millones de km. de anchura. El 99,9% de su masa formó el sol. El resto dio lugar a los planetas del sistema solar. La Tierra se formó en menos de 200 millones de años.
* Hace unos 4.400 millones de años un objeto del tamaño de Marte chocó con la Tierra. El material desprendido de ese choque y de la explosión que lo acompañó formó nuestro satélite, la Luna. Durante los 500 millones de años siguientes, la Tierra siguió sufriendo un bombardeo de impactos de cometas, meteoritos y demás objetos galácticos. Hace entre 3.800 y 4.000 millones de años la Tierra empezó a estabilizarse. La vida surge casi de forma inmediata…
* La Tierra tiene 43 km. más medida en el ecuador que si se mide de “arriba abajo” pasando por los polos.
* La Tierra pesa 6.000 millones de billones de toneladas métricas (una tonelada métrica equivale a 1.000 kg.).
* Nuestro cuerpo contiene aproximadamente unos 7x10 elevado a 18 julios de energía potencial que, si supiéramos cómo liberarla, podría estallar con la fuerza de una treintena de bombas de hidrógeno.
* A nivel del mar y a una temperatura de 0 grados centígrados, un centímetro cúbico de aire (más o menos el tamaño de un terrón de azúcar) contendrá 45.000 millones de millones de moléculas.
* Cada uno de los átomos que poseemos ha tenido que pasar por varias estrellas y ha formado parte de millones de organismos antes de llegar a formar parte de uno de nosotros. Seguro que todos tenemos átomos que han pertenecido en el pasado a otras personas.
* Si dividimos un milímetro en mil espacios iguales, cada uno de ellos constituirá una micra. Esta es la escala de los microorganismos. Un paramecio, por ejemplo, tiene unas dos micras de ancho (0,0002 milímetros). Para ver a un paramecio en una gota de agua tendríamos que agrandarla hasta un tamaño de 12 metros de anchura. Pero para ver los átomos en esa misma gota de agua… tendríamos que agrandarla hasta un tamaño de 24 kilómetros de anchura… Para descender al tamaño de los átomos tendríamos que coger una micra y dividirla en 10.000 pedacitos más pequeños. Esta es la escala de un átomo: una diezmillonésima de milímetro. Un átomo es respecto a la longitud de un milímetro lo que la anchura de una hoja de papel respecto al Empire State.
* Si se expandiese un átomo hasta el tamaño de una catedral, el núcleo sería sólo del tamaño aproximado de una mosca (aunque una mosca miles de veces más pesada que la propia catedral…).
* Los átomos son principalmente espacio vacío y la solidez que notamos en los objetos es pura ilusión. Cuando dos objetos se tocan, en realidad no lo hacen, sino que lo que ocurre es que las cargas eléctricas de los electrones de ambos se repelen entre sí. Si no fuese por esas cargas eléctricas, los objetos pasarían unos a través de otros sin problemas. Cuando nos sentamos en una silla, en realidad lo que hacemos es levitar encima de ella a una altura de un angstrom (una cienmillonésima de centímetro), con los electrones de la silla y los nuestros repeliéndose entre sí.
* Si distribuyésemos todo el ozono presente en la atmósfera en una capa uniforme alrededor del planeta, ésta tendría sólo un par de milímetros de grosor.
Europa y Norteamérica se están separando a la velocidad que crece la uña de un dedo, unos dos metros en el transcurso de una vida humana.
* Si miramos un globo terráqueo, lo que vemos es una foto fija de los continentes tal como han sido durante sólo una décima del 1% de la historia de la Tierra.
* Hay más de cien millones de asteroides mayores de 10 metros de diámetro que cruzan las órbitas terrestres. Unos 2.000 tienen el suficiente tamaña como para representar una seria amenaza para la vida. Su velocidad es superior a los 100.000 km./h. En 1993 se detectó uno que erró en el blanco por 145.000 km., en términos cósmicos, el equivalente a una bala que atraviesa una manga sin tocar el brazo. Y no se detectó hasta que ya había pasado…
* Un objeto de un centenar de metros de ancho no podría captarse con ningún telescopio hasta que estuviese a unos pocos días de nosotros. Y captarlo sería una casualidad muy improbable, dado el escaso número de telescopios que se dedican a ello.
* El meteorito que produjo la extinción de los dinosaurios, al final del Cretácico hace unos 60 millones de años, medía no más de 10 km. de diámetro y provocó un cráter de 200 km. de anchura y 50 de profundidad, debajo de la península de Yucatán, cráter hoy en día sepultado por dos o tres km. de tierra caliza y con su mayor parte situado en el fondo del mar.
* Una mole como esa, aproximándose a la Tierra, sólo sería visible cuando se calentase, es decir, al entrar en la atmósfera… 1 segundo antes del impacto…
* Un cuerpo a esa velocidad entrando en la atmósfera, no permitiría que el aire se quitara de en medio debajo de él, por lo que éste se comprimiría como en el bombín de una bicicleta. Ese aire se calentaría hasta temperaturas 10 veces superiores a las de la superficie del sol. Al impactar, el objeto se evaporaría, pero se produciría una explosión que haría estallar mil kilómetros cúbicos de roca, tierra y gases supercalentados. Todo tipo de vida a 250 km. a la redonda quedaría eliminada de forma instantánea. Se produciría una onda de choque que irradiaría hacia fuera a una velocidad de docenas de miles de kilómetros por hora. Fuera de la zona inmediata de devastación, la imagen que veríamos sería la de un fogonazo de luz cegadora seguido al instante por la visión de una pared rodante de oscuridad que llegaría hasta el cielo y se acercaría a una velocidad impensable ocupando todo el campo de visión. Se movería en un silencio hechizante, pues lo haría a una velocidad superior a la del sonido. Este efecto arrasaría en unos pocos minutos todo lo que hubiera en un diámetro de 1.500 km. Pero esto sería sólo el choque inicial, las consecuencias vendrían después: terremotos, volcanes entrando en erupción, maremotos de consecuencias inimaginables. Al cabo de una hora del impacto, el cielo se habría cubierto completamente con una nube oscura que escupiría rocas en llamas por todo el planeta. El sol quedaría tapado por una capa de hollín y ceniza durante meses y posiblemente años, lo que afectaría a la vida en toda la Tierra.
* El centro de la Tierra se halla a 6.370 km. de la superficie de los que apenas sabemos nada. Los pozos excavados sobre la superficie terrestre de mayor profundidad son unas minas surafricanas de oro de unos 3 km.
* La escala de Richter de medición de la potencia de los terremotos es exponencial, es decir, un temblor de 7,3 es 50 veces más potente que un terremoto de 6,3 y éste, a su vez, es 2.500 veces más potentes que uno de 5,3.
* A 4 km. de profundidad en el mar, la presión equivale al peso de 14 camiones de cemento cargados uno encima del otro.
* El porcentaje de superficie de la Tierra óptimo para la vida humana (ni demasiado frío, ni excesivamente caluroso, ni muy seco, ni demasiado empinado…) es de tan sólo el 12%. Si incluimos la superficie del mar, ese porcentaje se reduce al 4% de toda la superficie del planeta.
* Si la Tierra estuviera un 1% más cerca del Sol o hasta un 15% más lejos, la vida tal como la conocemos no hubiera sido posible.
* Si la Tierra fuera perfectamente lisa, estaría cubierta por completo de agua hasta una profundidad de 4 km.
* La Luna se está librando de la atracción terrestre a un ritmo de 4 cm. al año. Dentro de 2.000 millones de años se habrá alejado tanto que ya no ejercerá el efecto estabilizador del movimiento terrestre que efectúa hoy en día.
* Hace unos 4.400 millones de años, un objeto del tamaño de Marte impactó con la Tierra e hizo que se desprendiera material suficiente para que se creara a partir de él la Luna.
* Las gotas de lluvia nos dejarían inconscientes si no fueran frenadas en su caída por la atmósfera.
* La atmósfera se extiende hacia arriba hasta unos 190 km. de altura. Parece mucho visto desde el nivel del suelo, pero si contemplamos el globo terráqueo en su conjunto como si fuera uno de los que se venden para estudiantes, equivaldría a un par de capas de barniz.
* La Tierra gira a 1.675 km./h. en el ecuador. Esa velocidad disminuye si nos desplazamos hacia los polos. En Londres, por ejemplo, es ya de tan sólo 900 km./h. En cualquier punto del planeta se tarda 24 h. en regresar al mismo punto de partida, por lo que es lógico que cuanto más cerca de los polos la velocidad de giro sea inferior, pués la distancia a recorrer en un giro es también muy inferior a la del ecuador (unos 40.000 km.).
* El 97% del agua del planeta está en los mares, la mayor parte en el Pacífico que contiene el 51,6% del total del agua oceánica. El Atlántico representa el 23,6% y el Indico el 21,2%. El 3,6% restante se lo reparten el resto de mares.
* La profundidad media oceánica es de 3,86 km., con unos 300 mt. más de media en el Pacífico que en el Atlántico y el Indico.
* El 60% de la superficie del planeta es un océano de más de 1,6 km. de profundidad.
* Nuestro planeta tendría que llamarse “Agua” y no “Tierra”.
* El océano Pacífico es 45 cm. más alto a lo largo de su borde occidental, debido a la fuerza centrífuga que crea la rotación de la Tierra.
* La sal presente en los océanos sería suficiente como para cubrir toda la tierra del planeta con una capa de 150 mt. de espesor.
* Si cogiésemos todas las bacterias del interior de la Tierra y las vertiésemos en su superficie, cubrirían el planeta hasta una altura de 15 metros.
* Si sumásemos toda la biomasa del planeta, es decir, todos los seres vivos, los microbios constituirían como mínimo el 80% del total.
* Sólo ha conseguido formar parte del registro fósil una especie de cada diez mil, sobre el resto sólo podemos especular.
* Si pudiésemos volar hacia atrás por el pasado a la velocidad de un año por segundo, tardaríamos media hora en llegar a la época de Cristo y algo más de tres semanas en llegar a los inicios de la vida humana. Pero nos llevaría veinte años llegar al principio del periodo Cámbrico.
* La historia de la vida es una historia de eliminaciones masivas seguidas de diferenciación dentro de unos pocos linajes supervivientes y no el cuento convencional de una excelencia, una complejidad y una diversidad continuadas y crecientes.
* Como humanos nos inclinamos a pensar que la vida tiene que tener un objeto. Tenemos planes, aspiraciones y deseos. Queremos sacar el máximo provecho a nuestra existencia. Pero, ¿qué es la vida para un liquen?. Sin embargo, su impulso para existir es igual de fuerte que el nuestro, incluso puede que más. Si nos dijeran que tendríamos que pasar la vida siendo una costra peluda en una roca de un bosque perdido, no nos haría mucha ilusión. La vida, en suma, sólo quiere ser y, en general, no quiere ser gran cosa.
* Se calcula que si sumáramos todas las diferentes especies de seres vivos que han existido alguna vez sobre la Tierra, serían varios miles de millones (entre 4 y 30.000 millones). El 99,9% de ellas ya no está con nosotros.
* En el periodo Ordovícico (hace 440 millones de años) se extinguieron entre el 80 y el 85% de las especies que existían entonces, la misma cifra que en el Devónico (hace 365 millones). En el Triásico (hace 210 millones) se extinguieron entre el 70 y el 75%, lo mismo que en el Cretácico (hace 65 millones). Pero el récord lo tiene el Pérmico (hace 245 millones de años), que alzó el telón para la larga era de los Dinosaurios. En el Pérmico se extinguieron el 95% de las especies…
* La extinción del Cretácico sobrevino por el impacto con un asteroide, una roca de apenas 10 km. de ancho. Si hiciésemos estallar una bomba atómica como la de Hiroshima por cada persona viva en la Tierra, aún nos faltarían unos mil millones de bombas para igualar la fuerza de ese impacto.
* Sobre la vida podemos enunciar cuatro postulados: La vida quiere ser, la vida no siempre quiere ser mucho, la vida de vez en cuando se extingue y la vida sigue.
* Tenemos una idea muy pobre del número de especies de seres vivos que existen hoy en día. Las estimaciones van desde los 3 millones a los 200 millones. Pero algunos científicos opinan que el 97% de las especies aún están por descubrir…
* Si pudiésemos visitar el interior de una célula cuyos átomos tuvieran el tamaño de guisantes, nos encontraríamos dentro de una esfera de unos 800 metros de anchura, sostenida por un entramado complejo de vigas llamado citoesqueleto. Dentro de esa esfera, millones de objetos van de un lado a otro como balas, unos del tamaño de balones, otros del tamaño de coches. No habría sitio dónde estar sin ser aporreado por miles de objetos por segundo.
* Si retrocedemos unas 8 generaciones, nos encontraríamos en la época de Charles Darwin y tendríamos que contar con unas 250 personas de cuyas uniones en el momento oportuno depende que nosotros estemos aquí. Si seguimos más atrás hasta la época del Quijote, necesitamos contar con más de 16.000 personas, nuestros ancestros. Veinte generaciones atrás ya son más de un millón las personas que han procreado en nuestro beneficio y cinco generaciones más atrás, la cifra se eleva a unos 33 millones de hombres y mujeres de cuya unión ha dependido nuestra existencia. Treinta generaciones atrás la cifra asciende a más de 1.000 millones. Si retrocediésemos hasta la época de los romanos, es decir, unas 60 generaciones atrás, necesitamos contar con más de un trillón de antepasados directos, una cifra superior a todos los humanos que alguna vez han poblado este planeta… Obviamente esto no es así porque nuestras líneas de ascendencia no son puras. ¡Todos estamos emparentados entre nosotros!.
* Si se juntara el ADN de una sola persona en un filamento, habría suficiente para llegar a la Luna y volver.
* Tres cuartas partes del agua dulce de la Tierra está solidificada en forma de hielo en los casquetes polares.
* Si se fundiese todo ese hielo, los niveles del mar ascenderían 60 metros, la altura de un edificio de 20 pisos.
* Deben haber existido varios miles de millones de humanos desde que existe nuestra especie y nuestro registro fósil no supera la cifra de 5.000 individuos.
sábado, 7 de febrero de 2009
SOBRE EL LIBRO "ARMAS, GÉRMENES Y ACERO"
LA DISTINTA EVOLUCION DE LAS POBLACIONES HUMANAS EN LOS DIFERENTES CONTINENTES
* Resumen del libro "Ármas, gérmenes y acero", de Jared Diamond
(Julio 2003)
1. ALIMENTACION: MEDIOS DE PRODUCCION DE ALIMENTOS
¿Por qué se avanzaron en el Creciente Fértil (Mesopotamia) en la adopción de la agricultura como medio de producción?.
- Desde un punto de vista de la evolución humana no había motivos aparentes.
- Los cazadores-recolectores ya ocupaban prácticamente todos los hábitats posibles, en todos los continentes.
- El grupo Homo se diferenció de sus primos lejanos hace aprox. 7 millones de años. El Homo Erectus fue el primer homínido en salir del continente africano hace entre 1 y 2 millones de años y no llegó a Europa hasta hace unos 500.000 años.
- El Homo sapiens aparece por primera vez en Africa hace unos 100.000 años y no hay rastros de él fuera de ese continente hasta hace pocos más de 50.000.
- Hace unos 40.000 años llegaron a Europa.
- Hace entre 15 y 35.000 años los humanos pasaron al continente Americano.
- Cazadores-recolectores: densidad media de 1 persona por cada 2,5 Km2, todo el continente Americano se ocuparía tan sólo con 10 millones de personas. A un ritmo de sólo el 1,1 por 100 de crecimiento anual, con sólo 1000 años se alcanza la cifra de 10 millones, por lo que no es de extrañar que en este aparentemente poco tiempo los humanos ocuparan todo el continente americano del norte al sur.
Alimentación
- Entre las muchas especies de plantas silvestres y animales salvajes, sólo una pequeña minoría son comestibles para el ser humano o su caza y recolección merecen la pena. La mayoría:
. Son difíciles de digerir (la corteza).
. Son venenosas (muchos hongos).
. Son bajas en valor nutritivo (la medusa).
. Son fastidiosas de preparar (las nueces muy pequeñas).
. Son difíciles de recolectar (las larvas de muchos insectos).
. Son peligrosas de cazar (el rinoceronte).
- La mayor parte de la biomasa (materia biológica viva) sobre la Tierra se presenta en forma de madera y hojas que nosotros no podemos digerir.
Zonas donde la producción de alimentos surgió de manera independiente:
- Oriente Próximo o Creciente Fértil. 8500 aC.
- China. 7500 aC.
- Mesoamérica. 3500 aC.
- Los Andes. 3500 aC.
- El este de los Estados Unidos. 2500 aC.
Zonas donde podría haber sucedido:
- El Sahel africano (inmediatamente al Sur del Sahara). 5000 aC.
- Africa occidental tropical. 3000 aC.
- Etiopía. ¿?
- Nueva Guinéa. ¿?
La producción de alimentos no fue un “descubrimiento” ni una “invención”, sino consecuencia de una serie de decisiones que fueron tomadas sin tener conciencia de sus consecuencias. La agricultura no pudo ser un objetivo, ya que jamás se había conocido esta actividad y no había medio de saber en qué consistía o qué podía esperarse de la misma. En realidad, muchos grupos de cazadores-recolectores ya gestionaban su territorio de forma intensiva, eliminando las plantas o árboles silvestres que estorbaban el crecimiento de los alimentos que recolectaban, quemando campos para estimular el crecimiento posterior de las semillas en los mismos o dejando parte de los tubérculos en el propio campo con el fin de que se reprodujeran. Pasaron miles de años entre un sistema de producción y otro.
¿Causas?:
- Disminución de la disponibilidad de presas salvajes, que llegaron en muchos casos a la extinción.
- Cambios climáticos a finales del Pleistoceno en el Creciente Fértil que favoreció la mayor presencia de plantas silvestres comestibles.
- Una acumulación rápida de tecnología en que apoyarse en la producción de alimentos: recolección, procesamiento y almacenaje, procesos que se iniciaron gracias a la mayor presencia de plantas silvestres comestibles.
- El incremento de la demografía, que creció de forma directamente proporcional a la adquisición de técnicas de producción de alimentos.
Antes de 10.000 aC, en el Creciente Fértil:
- Habían todavía muchos grandes mamíferos salvajes a los que dar caza.
- Los cereales silvestres aún no abundaban.
- No se había iniciado la creación de la tecnología dirigida a manipular las plantas silvestres.
- La densidad demográfica aún no era demasiado alta.
La domesticación de una planta (o aclimatación) implica su cultivo y con ello, intencionadamente o no, la producción de cambios genéticos en su antepasado silvestre de forma que lo hagan más idónea para los consumidores humanos.
Los criterios más aparentes por los que se guía un cazador-recolector a la hora de recolectar determinadas plantas son: el tamaño, el sabor, los frutos carnosos o sin pepitas, las semillas oleosas y las fibras largas. Estos fueron los primeros motivos de selección. Después aparecieron otros cambios en las plantas que no fueron lógicamente buscados por los humanos, ya que no tenían medios para adivinar que iban a suceder: se eliminaron los mecanismos de dispersión de las semillas, que las hacían más difíciles de recolectar, en algunas especies (por ejemplo la apertura espontánea de las vainas de los guisantes, la rotura del tallo del trigo...), la eliminación de robustas cáscaras en las que se refugiaban las semillas para resistir años a las malas condiciones climatológicas (ejemplo, el trigo) y, por último, algunas plantas perdieron su autoincompatibilidad y fueron capaces de fertilizarse a sí mismas, con lo que pudieron perpetuarse las beneficiosas características de los mutantes (ejemplo el manzano).
Los primeros cultivos del Creciente Fértil, el trigo, la cebada y los guisantes, derivaban de antepasados silvestres que ofrecían ya muchas ventajas:
- Eran ya comestibles y proporcionaban elevados rendimientos.
- Crecían rápido y podían ser cosechadas a los pocos meses de la siembra.
- Resistían mucho tiempo almacenadas.
- Eran autopolinizadores, es decir, era fácil perpetuar los cambios en los mutantes beneficiosos.
- Requerían muy pocos cambios para convertirse en cultivos.
Los cereales tienen las ventajas de ser de crecimiento rápido, de alto contenido en carbohidratos y de ofrecer un rendimiento de una tonelada de alimento comestible por hectárea cultivada. Significan actualmente más de la mitad de las calorías del consumo humano. Las legumbres proporcionan muchas proteínas, por lo que son el complemento perfecto a los cereales. Trigo y cebada con guisantes y lentejas en el Creciente Fértil. Arroz y mijo con soja y otras judías en China.
Una diferencia importante entre la agricultura del Viejo y del Nuevo Mundo es la ausencia de animales de tiro capaces de labrar el terreno: ello proporcionó la posibilidad en el Viejo Mundo de sembrar a voleo y producir monocultivos. En el Nuevo Mundo, en cambio, había que labrar y sembrar a mano por medio de palos y azadones, y las semillas se plantaban de una a una a mano y no se diseminaban a puñados, por lo que la mayor parte de los campos del Nuevo Mundo se convirtieron así en huertos mixtos de varios cultivos que se plantaban unos junto a otros, sin monocultivos.
En los primeros milenios post-inicio de la producción de alimentos, los primeros productores fueron capaces de domesticar todos los cultivos que aún hoy en día son los más destacados con diferencia. Actualmente los alimentos básicos para la alimentación humana siguen siendo el trigo, el maíz y el arroz.
En el mundo sólo hay unas 148 especies de grandes herbívoros que podrían considerarse candidatos a la domesticación, pero hay más de 200.000 especies de plantas silvestres candidatas a ser domesticadas. Pero: la gran mayoría de estas plantas silvestres no son aptas por razones obvias: son leñosas, no producen frutos comestibles y sus hojas y raíces tampoco son comestibles. Sólo unos miles de las 200.000 mencionadas son consumidas por el ser humano y sólo unos cientos de ellas han sido más o menos aclimatadas.
Sólo una docena de especies representan más del 80% del volumen anual de cultivos del mundo moderno:
- Los cereales: trigo, maíz, arroz, cebada y sorgo: significan más de la mitad de las calorías consumidas por las poblaciones humanas del mundo.
- La leguminosa soja.
- Las raíces o tubérculos: patatas, mandioca y batata.
- Las productoras de azúcar: caña de azúcar y remolacha azucarera.
- La fruta banana.
El que modernamente no haya sido posible aclimatar ni una sóla planta de la importancia de las anteriores, hace pensar que los primeros agricultores fueron capaces de explorar todas las posibilidades.
Cuando encontramos ejemplos silvestres de plantas que fueron aclimatadas en un lugar y en otro no, no debemos extrañarnos. Por ejemplo, supongamos que las manzanas silvestres de America del Norte hubieran sido aclimatadas: ¿podemos pensar en unos cazadores-recolectores cultivando manzanas y ya, gracias a ello, convirtiéndose en sedentarios y abandonan su habitual sistema de producción de alimentos?. En realidad la aclimatación de una planta no es suficiente para abandonar la caza y recolección, han de darse múltiples circunstancias, existir numerosas posibilidades de aclimatación, funcionar muchos intentos, disponer de animales domesticables, etc.
Entre los miles de especies gramináceas silvestres del mundo, hay 56 que tenían al principio las semillas más grandes: semillas al menos diez veces más pesadas que la media de especies herbáceas. ¡¡ 32 de esas especies estaban presentes en el Creciente Fértil hace 10.000 años ¡!.
- Zona mediterránea del Asia occidental (Creciente Fértil): 32.
- Asia oriental: 6.
- Africa subsahariana: 4.
- América del Norte: 4.
- Mesoamérica: 5.
- América del Sur: 2.
- Australia septentrional: 2
Total: 56.
Creciente Fértil: clima mediterráneo, amplia gama de altitudes, diversidad biológica en pequeñas distancias. Todo ello condujo también a la diversidad en grandes mamíferos. Había pocos o ningún mamífero domesticable en otras zonas mediterráneas de California, Chile, Suroeste de Australia y Suráfrica. En cambio, en el Creciente Fértil se domesticaron cuatro de los 5 mamíferos domesticados más importantes del mundo: la cabra, la oveja, el cerdo y la vaca, posiblemente antes que cualquier otro animal en el mundo a excepción posiblemente del perro.
El paquete de cultivos fundadores originarios del Creciente Fértil fue:
- Tres cereales: trigo escanda, trigo esprilla y cebada.
- Cuatro leguminosas: lenteja, guisante, garbanzo y arveja.
- Una fibra: lino.
De todos ellos, sólo dos crecen en abundancia fuera del Creciente Fértil: el lino y la cebada.
El garbanzo y el trigo escanda sólo se producían en el Creciente Fértil o Anatolia, es decir, no podían domesticarse en ningún otro lugar del mundo.
Gracias a esta disponibilidad, los primeros pobladores del Creciente Fértil pudieron reunir rápidamente un paquete biológico poderoso y equilibrado para la producción intensiva de alimentos.
Ese paquete comprendía tres cereales (hidratos de carbono), cuatro leguminosas (proteínas), cuatro animales domésticos (proteínas), lino (fibra y aceite). Miles de años después de su domesticación, los animales también comenzaron a ser utilizados para obtener leche, lana, tiro para el arado y transporte. Con todo ello se satisficieron las necesidades económicas básicas de la humanidad:
- Hidratos de carbono, proteínas, grasas, vestido, tracción y transporte.
Otro aspecto a tener en cuenta es el déficit de productos que el Creciente Fértil ofrecía a los cazadores-recolectores. El paquete de la producción de alimentos superó rápidamente a la dotación de los cazadores-recolectores. La producción de alimentos supuso una competencia entre la forma de vida de producción de alimentos y la de la caza y recolección. Si la caza-recolección era suficientemente remuneradora como para abortar incipientes intentos de producción de alimentos, este tipo de producción no tenía posibilidades de triunfar.
Los pueblos del Creciente Fértil aclimataron las plantas disponibles mucho antes, más especies, especies mucho más productivas o valiosas, una gama más amplia de cultivos, desarrollaron una producción alimentaria intensificada y poblaciones humanas densas con más rapidez, desarrollaron una tecnología más avanzada, una organización política más compleja y más enfermedades epidémicas con las que infectar a otros pueblos.
Animales:
En cuanto a los animales:
- El pollo en China.
- Varias especies de pato y ganso en distintas zonas de Eurasia.
- El pavo en Mesoamérica.
- La gallina de Guinea en Africa.
- El pavo almizclado en América del Sur.
- El lobo en Eurasia y América del Norte.
- El conejo en Europa.
- El cobaya en los Andes.
- El hurón en Europa.
- El gato en el norte de Africa el suroeste de Asia.
- El zorro, el visón y la chinchilla en los siglos XIX y XX, así como el hámster.
- La abeja melífera en Eurasia.
- El gusano de seda en China.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que sólo se han domesticado mamíferos terrestres. Mamíferos terrestres de más de 45 Kg. sólo fueron domesticadas 14 especies antes del siglo XX. De las 14, 9 sólo fueron importantes en zonas limitadas:
- Camello, dromedario, llama/alpaca, asno, reno, búfalo acuático, yak, banteng y gaur.
Sólo 5 especies se generalizaron y fueron importantes en todo el mundo:
- Vaca, oveja, cabra, cerdo y caballo.
Hay una importante diferencia entre domesticar y domar (por ejemplo el elefante asiático, que se caza salvaje y no se cría para su uso). Un animal domesticado es criado selectivamente en cautividad, modificado a partir de sus antepasados salvajes para uso del ser humano, que controla la reproducción y el suministro de alimentos.
Especies domesticadas, las 14: nombre actual / antepasado salvaje / Zona de domesticación / Fecha de las primeras pruebas de domesticación /zona actual de uso:
- Oveja / muflón asiático / Asia occidental y central / 8000 aC / todo el mundo.
- Cabra / cabra de bezoar / Asia occidental / 8000 aC/ todo el mundo.
- Vaca / uro / Eurasia / 6000 aC / todo el mundo.
- Cerdo / jabalí / Eurasia / 8000 aC / todo el mundo.
- Caballo / caballos salvajes del sur de Rusia / Ucrania / 4000 / todo el mundo.
(La contribución más directa de la domesticación de animales a las guerras de conquista fue el caballo euroasiático).
- Dromedario (1 giba) / antepasado extinguido / Arabia / 2500 aC / Arabia y norte de Africa.
- Camello (2 gibas) / antepasado extinguido / Asia central / 2500 aC / Asia central.
- Llama y alpaca / guanaco de los Andes / 3500 aC / Andes
- Asno / asno salvaje del norte de Africa / norte de Africa, Egipto / 4000 aC / Africa, eurasia.
- Reno / reno del norte de Eurasia / norte de Eurasia y Alaska.
- Búfalo acuático / búfalo del sureste de Asia / misma zona / 4000 aC / misma zona.
- Yak / yak salvaje del Himalaya y la meseta del Tibet / misma zona / idem.
- Vaca de Bali / banteng (pariente del uro) / Sureste de Asia / idem.
- Mithan / gaur (pariente del uro) / India y Birmania / idem.
Otros: perro / lobo / Suroeste de Asia, China, América del Norte / 10000 / todo el mundo.
¡Desde hace 2500 años no se ha incorporado ninguna especie nueva a esta lista!.
Excepción hecha de algunos pequeños mamíferos, como los conejos en la Edad Media, el hámster como mascota en el siglo XX. Hay que tener en cuenta que hay miles de especies de pequeños mamíferos salvajes candidatos a la domesticación, pero eran de poco valor en la antigüedad para el esfuerzo de criarlos. La domesticación de grandes mamíferos terminó hace casi 4500 años, en esa fecha seguramente los 148 posibles candidatos debieron ser probados con los resultados conocidos.
Candidato a la domesticación: mamífero herbívoro u omnívoro de más de 45 Kg.: Continente / Candidatos / Especies domesticadas / Porcentaje.
- Eurasia / 72 / 13 / 18%.
- Africa subsahariana / 51 / 0 / 0%.
- América / 24 / 1 / 4%.
- Australia / 1 / 0 / 0%.
No se trata de que hubiera suficiente caza Africa, América y Australia, ya que los animales domesticados en Eurasia fueron rápidamente adoptados por los otros continentes en cuanto llegaron (el caballo no pasó del Africa occidental por culpa de las enfermedades tripanosomiásicas portadas por las moscas tsé-tsé). Eurasia ya tenía ventaja de entrada, por ser el continente más grande, tenía más especies candidatas.
Hay que tener claro que seguramente “cualquier animal salvaje ha tenido su oportunidad de ser domesticado en los orígenes, pero muchos fallaron por algún detalle y están destinados a un estado salvaje perpetuo”.
Una prueba más de esto son los esfuerzos que criadores actuales y científicos han hecho en las últimas décadas para domesticar nuevas especies, con resultados más que dudosos (el eland que es el mayor antílope africano, el uapití que es un ciervo rojo, el alce americano, el buey almizclero, la cebra y el bisonte americano).
Inconvenientes de las 134 especies que no pudieron ser domesticadas:
- La Dieta. Elimina de golpe a todos los carnívoros ya que si tenemos en cuenta la regla del 10 x 100: se precisan 5.000 Kg. de maiz para criar una vaca de 500 Kg. de peso, pero se precisan 50.000 kg. de maíz para criar 5.000 kg. de herbívoro necesarios para alimentar 500 kg. de carnívoro. También hay herbívoros como el koala que precisan demasiado alimentos demasiado específicos.
- El ritmo de crecimiento. Para merecer la pena criarlos deben crecer rápidamente, cosa que no ocurre, por ejemplo, con el gorila o el elefante.
- Problemas de reproducción en cautividad. Por ejemplo el guepardo o la vicuña.
- Mala predisposición o la tendencia a atacar a los humanos. Por ejemplo el oso pardo o el búfalo africano o el hipopótamo que mata a más personas cada año que cualquier otro mamífero africano, incluido el león. Con las cebras ocurre lo mismo, cuyo comportamiento agresivo hizo desistir los numerosos intentos.
- Tendencia al pánico, lo que les ocurre a algunas especies de grandes mamíferos herbívoros, como la mayoría de ciervos y antílopes, con la excepción del reno. La gacela es otro claro ejemplo.
- Estructura social. Casi todas las especies domesticadas desde el principio comparten 3 características: viven en manadas, tienen una jerarquía dominante entre los componentes del grupo y las manadas ocupan territorios que se superponen, o sea que no son excluyentes. Estas características hacen fácil que el hombre ocupe la cabeza jerárquica del grupo. Los animales territoriales y solitarios no asumen la impronta humana, no son sumisos. El gato y el hurón son las únicas especies de mamíferos territoriales que han sido domesticados, aunque nunca se buscó que formaran grupos para obtener alimento de ellos, sino que se les domesticó para la caza o para mascotas.
2. EJES NORTE-SUR Y OESTE-ESTE
La difusión y propagación de alimentos fue mucho más fácil en Eurasia, por el eje básico este-oeste que ofrece, que en América o Africa, con ejes geográficos norte-sur y la variabilidad estacional que ello representa. Detrás de los alimentos va la tecnología, la escritura, la metalurgia y los imperios. Por ejemplo, Italia meridional, Irán y Japón, separados sucesivamente por 6500 Km. al este u oeste, se parecen más entre sí por el clima que cada uno de ellos a zonas situadas a sólo 1500 Km. al sur.
Los agricultores consiguen núcleos poblacionales más densos, tienden a exhalar gérmenes más desagradables, a poseer mejores armas y armaduras, a poseer tecnologías más poderosas y a vivir bajo gobiernos centralizados con élites ilustradas más capaces para librar guerras de conquista. Los cazadores-recolectores no tenían nada que hacer contra ellos.
3. GERMENES
Los principales gérmenes mortíferos para la humanidad son enfermedades contagiosas que evolucionaron a partir de enfermedades de los animales:
- Viruela, gripe, tuberculosis, malaria, peste, sarampión y cólera.
Nosotros y los gérmenes patógenos estamos inmersos en una espiral de competitividad, desarrollando estrategias de ataque, defensa, contraataque y mayor defensa, con la selección natural de árbitro.
Las enfermedades epidémicas producen numerosos casos cada determinado tiempo. La mayor epidemia de toda la historia de la humanidad fue una de gripe que mató a 21 millones de personas al término de la primera guerra mundial. La peste bubónica mató a la cuarta parte de la población en Europa entre 1346 y 1352. Se propagan rápidamente a partir de una persona infectada a otra persona sana cercana, son agudas, o sea el paciente o muere o se recupera rápidamente, los que se recuperan generan anticuerpos que inmunizan durante mucho tiempo o para siempre.
La explicación para esto es fácil:
- Se propagan tan rápidamente que en un corto periodo de tiempo han entrado en contacto con prácticamente toda la población local. No queda nadie más vivo que pueda ser infectado y sólo hay muertos o inmunizados. Como el microorganismo sólo puede vivir en sanos no inmunes, se extingue hasta que una nueva cosecha de niños no inmunes llega a la edad propicia y una persona infectada llega desde el exterior para dar comienzo a una nueva epidemia.
Las enfermedades epidémicas no podían sostenerse en las pequeñas hordas de cazadores-recolectores. El pequeño tamaño de las tribus va ligado a la imposibilidad de soportar epidemias llegadas del exterior y a no desarrollar epidemias propias que trasladar a grupos extraños.
Estas enfermedades masivas, a diferencia de otras como la lepra o la fiebre amarilla que seguramente nos acompañan desde hace millones de años y que son compartidas por los grandes simios africanos, sólo pudieron aparecer con la acumulación de poblaciones humanas numerosas y densas, o sea, hace unos 10.000 años. Las primeras fechas comprobadas para algunas epidemias son:
- 1600 aC la viruela, 400 aC las paperas.
Los filones para estos patógenos fueron: el inicio de la agricultura, la creación de las ciudades y el desarrollo de rutas comerciales mundiales. La viruela no llegó a Roma hasta el 165 y durante 15 años mató a millones de ciudadanos. La peste bubónica apareció en Europa por primera vez en época de Justiniano (545-543), aunque la época dorada de esta epidemia fue en 1346, cuando una nueva ruta para el comercio terrestre con China ofreció un rápido tránsito a lo largo del eje oeste-este en Eurasia para las pieles infestadas de pulgas procedentes de zonas asoladas por la peste en Asia Central.
El mismo condicionante de grandes poblaciones necesarias, debían tener los animales previamente infestados, es por ello que los antepasados de nuestros microorganismos epidémicos estaban asentados en animales sociales que ofrecían grandes poblaciones. Al domesticar a este tipo de animales sociales, como la vaca y el cerdo, éstos ya estaban aquejados de enfermedades epidémicas que sólo esperaban ser transmitidas con el paso del tiempo y la relación estrecha a los humanos. Debieron ser muchos los patógenos que lo intentaron y solo unos pocos los que lo consiguieron. Las fases debieron ser:
1. El primer paso es aquel que dan una serie de patógenos que afectan al ser humano sólo de forma esporádica, como es el caso de algunas enfermedades actuales que afectan a los gatos y que en ocasiones pueden afectar a los humanos.
2. El segundo paso va un poco más allá. Son casos de patógenos que aparecen de forma aguda, causando epidemias localizadas, en ocasiones con gran mortandad, pero que una vez han ocupado todos los cuerpos humanos a su alcance, desaparecen extrañamente para no volver.
3. Otro paso es el que dan una serie de patógenos animales que se establecen de forma regular en el ser humano pero que aún no se han convertido en importantes factores de mortandad.
4. La última fase ya es la de aquellos patógenos que se han convertido desde hace miles de años en importantes productores de epidemias.
Los casos más flagrantes de afectación humana por los patógenos epidémicos fueron los producidos en el continente Americano cuando los indígenas entraron en contacto con los europeos. Murieron a millones ¡!. La viruela, que llegó a México en 1520, fue el mejor aliado de Cortés y Pizarro en sus conquistas de los aztecas y los incas. En ocasiones, los patógenos fueron por delante de los conquistadores, como es el caso de muchos indígenas de América del Norte que padecieron las consecuencias de las epidemias que habían entrado en el continente por México y se desplazaron rápidamente hacia el Norte. Cuando llegaron los conquistadores europeos, los poblados ya habían sido diezmados drásticamente. En el continente Americano se calcula que en los dos siglos siguientes a la llegada de Colón, el descenso de la población india fue de un 95%.La viruela, el sarampión, la gripe y el tifus compitieron en ello. Poco después aparecieron la difteria, la malaria, las paperas, la tos ferina, la peste, la tuberculosis y la fiebre amarilla.
Al contrario, quizás ni un solo patógeno americano causó mortandad entre los europeos. Quizás sólo la sífilis, cuya zona de origen aún está en discusión. ¿Por qué en poblaciones como Tenochtitlán, densamente pobladas, no se habían desarrollado este tipo de enfermedades?. Hay varias explicaciones:
- Las poblaciones densas aparecieron miles de años después en el Nuevo Mundo. Los patógenos, por tanto, habían tenido miles de años de ventaja en su relación con los humanos, para convertirse en epidémicos en las personas en el Viejo Mundo.
- Otra explicación es que las poblaciones densas de América del Sur, Mesoamérica y América del Norte no estaban fácilmente conectadas, ya que el eje norte-sur no ofrece tantas posibilidades de contacto como el este-oeste.
- Pero el más importante es: ¿de qué animales sociales podían haber tomado sus patógenos los humanos de América?. Los únicos animales domesticados en ese continente fueron: el pavo en México y el suroeste de EEUU, la llama/alpaca y el cobaya en los Andes, el pato almizclado en América del Sur tropical y el perro en todo el continente. La llama podría haber sido el único candidato, pero su uso fue restringido a una zona concreta (los Andes), no se bebía su leche y no se guarda bajo techo, por lo que no se duerme junto a ella.
Sólo unas pocas enfermedades epidémicas fueron capaces de frenar la extensión de los euroasiáticos:
- La malaria en todo el Viejo Mundo tropical.
- El cólera en el sureste de Asia tropical.
- La fiebre amarilla en el Africa tropical.
Estos patógenos fueron el más importante freno para la colonización europea de los trópicos y es por ello por lo que el reparto colonial de Africa no se llevó a cabo hasta 400 años después del reparto del Nuevo Mundo. Además, el traspaso de la malaria y la fiebre amarilla al trópico americano a través del propio tráfico marítimo europeo, se convirtieron también para un freno de la ocupación europea de los trópicos en el Nuevo Mundo.
4. ESCRITURA
En el siglo XIX se interpretaba la historia como un avance desde la barbarie a la civilización. La más clara representación de ello se consideraba que era la escritura, ya que hasta la expansión del islam y la de los europeos coloniales, la escritura estuvo ausente de Australia, Oceanía, Afríca subecuatorial y todo el Nuevo Mundo, a excepción de una pequeña parte de Mesoamérica.
La tarea de inventar un sistema de escritura hay que imaginar que fue impresionante. Sin conocer el resultado final que iban a conseguir, los primeros escribas tuvieron que vencer muchísimas trabas: descomponer las unidades de habla, reconocer los mismos vocablos o unidades de habla en las distintas modalidades de nuestra expresión, el volumen, el tono, la velocidad, el énfasis, la pronunciación, tuvieron que definir un sistema de escritura y representar los sonidos mediante símbolos sobre los que tuvieron que ponerse de acuerdo y difundir su uso, aparte de otras convenciones como escribir en líneas o columnas, de izquierda a derecha o viceversa, etc. Son tantos los inconvenientes que sólo se inventara la escritura de novo en dos lugares del planeta: los sumerios en Mesopotamia alrededor del 3000 aC y los indígenas mesoamericanos en el 600 aC aprox. Otros dos casos muy probables son los de Egipto, 3000 aC, y China, 1300 aC. Del primero se duda porque no se han encontrado pruebas de intentos previos de formación de los jeroglíficos como si se encontraron tablillas numéricas en la misma situación.
La invención de la escritura es un proceso tan complejo que fue mucho más fácil la difusión de los primeros casos que la creación de novo en otros lugares. La difusión de la escritura sumeria se avanzó a los cientos o quizás miles de años que hubieran sido precisos en otros lugares para llegar al mismo invento.
La difusión se llevó a cabo con los detalles, los principios o la simple idea.
Las primeras escrituras eran complicadas, ambiguas y estaban en manos de contados escribas para una élite dominante. Los poderosos de aquel tiempo no tenían ningún interés en que el uso de la escritura se masificara. Sólo lo precisaban para adularse a sí mismos o para contabilizar el contenido de los almacenes y la cantidad de los impuestos. Tuvieron que pasar muchos cientos de años antes que la escritura no se convirtiera en fuente de literatura. Es por ello por lo que la escritura nunca fue inventada por grupos de cazadores-recolectores. Estos carecían de una sociedad estratificada y de un poder establecido que precisara contabilizar el resultado de los excedentes alimentarios que, además, tenían que servir para alimentar a los escribas. Los cazadores-recolectores no precisaban para nada de la escritura. La aparición temprana de la escritura precisamente en los lugares donde los humanos pasaron a depender de la producción propia de alimentos (Sumeria, Mesoamérica, Egipto, China) da valor al comentario anterior.
5. TECNOLOGÍA
¿A qué se debe la primacía de los euroasiáticos en la invención de la gran mayoría de importantes avances tecnológicos de la humanidad?.
¿Es la necesidad la causa de la invención o más bien al contrario, primero se consigue un invento para unos fines determinados que después se perfecciona y acaba utilizándose en asuntos de mayor importancia, es decir, el invento genera la necesidad?.
La tecnología no es consecuencia de hechos aislados, de grandes genios que se avanzan a su tiempo, sino que eso ocurre en muy contadas ocasiones. Como norma general, los avances tecnológicos se producen por acumulación y perfeccionamiento y, además, las principales aplicaciones de la gran mayoría de avances se descubren después de la generación del invento.
Ejemplo: los cazadores-recolectores ya tenían que haber observado la arena quemada y los residuos de piedra caliza en sus hogares, los primeros objetos de superficie vidriada se produjeron en 4000 aC, los primeros objetos duraderos de cristal hacia 2500 aC en Egipto y Mesopotamia, las primeras vasijas de vidrio son del 1500 aC y las primeras ventanas de cristal de los romanos en los comienzos de la era cristiana.
Los pueblos de la antigüedad disponían de materiales naturales: piedras, maderas, huesos, pieles, fibras, arcilla, arena, piedra caliza y minerales. Con el método de ensayo y error, los humanos fueron trabajando con todos estos materiales.
En Eurasia existía una ventaja inicial: las sociedades más accesibles a la invención de tecnología eran las emplazadas en los continentes principales, ya que en estas sociedades no sólo se desarrollaba y se difundía la tecnología con mayor rapidez, sino que se acumulaban las invenciones realizadas en distintos lugares. Si tenemos en cuenta que la tecnología engendra más tecnología, la ventaja de las poblaciones de Eurasia es clara.
La tecnología engendra más tecnología porque supone de entrada la solución de problemas más simples de entrada y la posibilidad de combinación de diferentes avances para lograr nuevos avances.
En la isla de creta se encontró a principios del siglo XX un pequeño disco de arcilla con una fecha estimada de realización del 1700 aC aprox., en la que había un texto impreso aún no traducido. Pero lo más original de este disco era que los signos se habían impreso mediante unos sellos con los símbolos correspondientes. Este sistema no fue utilizado más en la antigüedad en ningún otro sitio y hubo que esperar hasta la difusión de la imprenta en la Europa medieval para recuperar la idea. ¿Por qué?, porque los impresores europeos medievales pudieron combinar varios avances que no estaban a disposición de los contemporáneos del realizador del disco de Creta: el papel, los tipos móviles, la metalurgia, las prensas y la tinta.
La vida sedentaria fue fundamental para el auge tecnológico, ya que las personas ya no tenían que acarrear con las posesiones que acumulara. Los cazadores-recolectores están limitados a los útiles que puedan desplazar consigo: los hijos todavía pequeños, las armas indispensables y un mínimo de cosas imprescindibles de pequeño tamaño. La vida sedentaria como consecuencia de la producción de alimentos proporcionó, además, la posibilidad de artesanos a tiempo parcial o incluso completo.
La difusión de avances tecnológicos se dio con mucha más facilidad en Eurasia que en otros continentes, dado el eje este-oeste, ya comentado. Los tres aspectos que influyeron en la disponibilidad de avances tecnológicos en los distintos continentes fueron:
- La época de aparición de la producción de alimentos.
- Las barreras a la difusión.
- La densidad de población.
Respecto a este punto, si aceptamos que probablemente las diferencias entre la población de los distintos continentes podrían haber sido similares porcentualmente a las actuales una vez iniciada la producción alimentaria, la situación actual es:
(habitantes / extensión en Km2)
- Eurasia........ 4.000 Millones / 55,7 millones
- Norte de Africa.... 120 Millones / 7 millones
- América....... 736 Millones / 42,5 millones
- Africa subsahariana.... 535 Millones / 23,6 millones
- Australia....... 18 Millones / 7,8 millones
6. INSTITUCIONES SOCIALES
- Horda. Sociedades pequeñas, entre 5 y 80 personas emparentadas por nacimiento o matrimonio. Cazadores-recolectores nómadas. Todos los seres humanos hasta hace unos 40.000 años y la enorme mayoría hasta hace sólo 11.000 años. Sin especialización económica, sin instituciones formales, sin clases, sin liderazgo formalizado. Sistema igualitario. Todos los miembros de la horda pueden obtener liderazgo, solo dependiendo de la personalidad, la fuerza, la inteligencia y las habilidades guerreras. El gorila y el chimpancé también viven en hordas.
- Tribu. Cientos de personas, con asentamientos fijos. Surgió por primera vez en el Creciente Fértil. Son grupos de parentesco reconocido que intercambian individuos para el matrimonio. La tierra pertenece a un clan en concreto no a la tribu. Todo el mundo se conoce. Vínculos de relaciones que unen a todos los miembros: solución de conflictos. Sistema igualitario. En muchos casos existe un líder, pero que tiene un poder muy limitado. El cargo nunca es heredado. Sin clases, sin burocracia. Economía basada en el intercambio.
- Jefatura. Surgieron hacia el 5500 aC en el Creciente Fértil. Población entre varios miles y varias decenas de miles: serio potencial de conflictos internos, la gente no se conocía ni estaba estrechamente ligada por parentesco. La gente tuvo que aprender por primera vez en su vida a encontrarse con extraños de forma habitual sin intentar matarlos. Una persona, el jefe, ejercía el monopolio a ejercer la fuerza, ocupaba un cargo reconocido y hereditario, tomaba las decisiones importantes y podía ser reconocido por sus pertenencias. Varios niveles de burocracia. Se recogían los excedentes alimentarios que después se redistribuían, aparte de servir para alimentar a los jefes, sus familias, los burócratas y los artesanos especializados. Existían por primera vez los artículos de lujo. Los jefes exigían al pueblo llano no solo bienes, sino también trabajo para las obras públicas.
Las jefaturas introdujeron el dilema fundamental de todas las sociedades no igualitarias: o bien son positivas y prestan unos servicios al pueblo imposibles de conseguir de otra manera o funcionan como depredadores (cleptócratas) del pueblo llano, de forma egoísta y cruel. Estos últimos corrían el riesgo de que el pueblo se levantara contra ellos. Había tres estrategias para intentar evitarlo:
. Utilizar la fuerza contra el pueblo.
. Hacer felices a las masas redistribuyendo parte de los tributos de forma popular.
. Utilizar el monopolio de la fuerza para promover la felicidad, la seguridad y el orden público.
. Construir una ideología o una religión que justificaran el poder y la cleptocracia.
- Estado. Aparecieron hacia 3700 aC en Mesopotamia, hacia 300 aC en Mesoamérica, hace 2000 años en los Andes, China y sureste de Asia y hace 1000 años en Africa occidental. Mas de 50.000 personas (actualmente más de 1 millón como norma general). Capital única. Líder hereditario. Burocracia extensa. Posibilidad de la existencia de esclavitud. Leyes, jueces y policía para resolver conflictos. Leyes a menudo escritas. Religión estatal. Muchos reyes originales fueron considerados divinos. Los estados triunfaron porque disfrutan de una gran ventaja numérica en cuanto a población, armamento y tecnologías.
A pesar de ello, en 1492, cuando Colón llega a América, gran parte del mundo todavía estaba organizada en jefaturas, tribus u hordas. Hay que tener en cuenta que las unidades más pequeñas no abandonan nunca su soberanía si no es mediante la conquista o bajo coacción externa. Las guerras son origen de fusiones cuando las poblaciones son densas, pero no cuando son pequeñas:
- Densidades muy bajas de población, el grupo derrotado sólo tiene que alejarse más de sus enemigos.
- Densidades moderadas, no quedan grandes zonas vacantes a las que huir y los vencedores no disponen de producción intensiva por lo que no precisan de esclavos: los vencidos no son útiles, son matados o sus mujeres tomadas.
- Densidad grande: implica ya la existencia de producción alimentaria. Los vencedores aprovechan la mano de obra como esclavos.
La producción intensiva de alimentos y el aumento demográfico fueron de la mano: ambas se estimularon mutuamente por autocatálisis.
La producción de alimentos:
. Supone aportaciones de trabajo comunitario a impulsos estacionales.
. Genera excedentes alimentarios que permiten la especialización económica y la estratificación social.
. Permite o exige la forma de vida sedentaria, paso previo a la acumulación de posesiones.
El aumento de población no permite un sistema organizativo tipo horda por:
. La resolución de conflictos entre extraños no es posible de forma pacífica.
. Existe una creciente imposibilidad de tomar las decisiones importantes de forma comunitaria.
. Es imposible mantener una transferencia de alimentos igualitaria en grandes poblaciones: siempre acaban por existir diferencias que conducen a la estratificación social.,
. El aumento de población va de la mano del aumento de la densidad de población, que exige un sistema organizativo superior a la horda.
CONCLUSIONES
Cuatro grupos de razones influyeron sobre la primacía de unos continentes sobre otros:
- Diferencias entre los continentes en cuanto a las especies de animales salvajes y plantas silvestres disponibles como materiales de partida para la domesticación.
- Factores que afectaron a los ritmos de difusión de la producción alimentaria y de los avances tecnológicos dentro de cada continente. Ejes norte-sur versus este-oeste, problemas de adaptación de los alimentos a los cambios de latitud, barreras ecológicas, desiertos, etc.
- Factores que afectaron a la difusión intercontinental. Aislamiento de América y casi de Australia.
- Diferencias en cuanto a superficie y tamaño poblacional.
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* Resumen del libro "Ármas, gérmenes y acero", de Jared Diamond
(Julio 2003)
1. ALIMENTACION: MEDIOS DE PRODUCCION DE ALIMENTOS
¿Por qué se avanzaron en el Creciente Fértil (Mesopotamia) en la adopción de la agricultura como medio de producción?.
- Desde un punto de vista de la evolución humana no había motivos aparentes.
- Los cazadores-recolectores ya ocupaban prácticamente todos los hábitats posibles, en todos los continentes.
- El grupo Homo se diferenció de sus primos lejanos hace aprox. 7 millones de años. El Homo Erectus fue el primer homínido en salir del continente africano hace entre 1 y 2 millones de años y no llegó a Europa hasta hace unos 500.000 años.
- El Homo sapiens aparece por primera vez en Africa hace unos 100.000 años y no hay rastros de él fuera de ese continente hasta hace pocos más de 50.000.
- Hace unos 40.000 años llegaron a Europa.
- Hace entre 15 y 35.000 años los humanos pasaron al continente Americano.
- Cazadores-recolectores: densidad media de 1 persona por cada 2,5 Km2, todo el continente Americano se ocuparía tan sólo con 10 millones de personas. A un ritmo de sólo el 1,1 por 100 de crecimiento anual, con sólo 1000 años se alcanza la cifra de 10 millones, por lo que no es de extrañar que en este aparentemente poco tiempo los humanos ocuparan todo el continente americano del norte al sur.
Alimentación
- Entre las muchas especies de plantas silvestres y animales salvajes, sólo una pequeña minoría son comestibles para el ser humano o su caza y recolección merecen la pena. La mayoría:
. Son difíciles de digerir (la corteza).
. Son venenosas (muchos hongos).
. Son bajas en valor nutritivo (la medusa).
. Son fastidiosas de preparar (las nueces muy pequeñas).
. Son difíciles de recolectar (las larvas de muchos insectos).
. Son peligrosas de cazar (el rinoceronte).
- La mayor parte de la biomasa (materia biológica viva) sobre la Tierra se presenta en forma de madera y hojas que nosotros no podemos digerir.
Zonas donde la producción de alimentos surgió de manera independiente:
- Oriente Próximo o Creciente Fértil. 8500 aC.
- China. 7500 aC.
- Mesoamérica. 3500 aC.
- Los Andes. 3500 aC.
- El este de los Estados Unidos. 2500 aC.
Zonas donde podría haber sucedido:
- El Sahel africano (inmediatamente al Sur del Sahara). 5000 aC.
- Africa occidental tropical. 3000 aC.
- Etiopía. ¿?
- Nueva Guinéa. ¿?
La producción de alimentos no fue un “descubrimiento” ni una “invención”, sino consecuencia de una serie de decisiones que fueron tomadas sin tener conciencia de sus consecuencias. La agricultura no pudo ser un objetivo, ya que jamás se había conocido esta actividad y no había medio de saber en qué consistía o qué podía esperarse de la misma. En realidad, muchos grupos de cazadores-recolectores ya gestionaban su territorio de forma intensiva, eliminando las plantas o árboles silvestres que estorbaban el crecimiento de los alimentos que recolectaban, quemando campos para estimular el crecimiento posterior de las semillas en los mismos o dejando parte de los tubérculos en el propio campo con el fin de que se reprodujeran. Pasaron miles de años entre un sistema de producción y otro.
¿Causas?:
- Disminución de la disponibilidad de presas salvajes, que llegaron en muchos casos a la extinción.
- Cambios climáticos a finales del Pleistoceno en el Creciente Fértil que favoreció la mayor presencia de plantas silvestres comestibles.
- Una acumulación rápida de tecnología en que apoyarse en la producción de alimentos: recolección, procesamiento y almacenaje, procesos que se iniciaron gracias a la mayor presencia de plantas silvestres comestibles.
- El incremento de la demografía, que creció de forma directamente proporcional a la adquisición de técnicas de producción de alimentos.
Antes de 10.000 aC, en el Creciente Fértil:
- Habían todavía muchos grandes mamíferos salvajes a los que dar caza.
- Los cereales silvestres aún no abundaban.
- No se había iniciado la creación de la tecnología dirigida a manipular las plantas silvestres.
- La densidad demográfica aún no era demasiado alta.
La domesticación de una planta (o aclimatación) implica su cultivo y con ello, intencionadamente o no, la producción de cambios genéticos en su antepasado silvestre de forma que lo hagan más idónea para los consumidores humanos.
Los criterios más aparentes por los que se guía un cazador-recolector a la hora de recolectar determinadas plantas son: el tamaño, el sabor, los frutos carnosos o sin pepitas, las semillas oleosas y las fibras largas. Estos fueron los primeros motivos de selección. Después aparecieron otros cambios en las plantas que no fueron lógicamente buscados por los humanos, ya que no tenían medios para adivinar que iban a suceder: se eliminaron los mecanismos de dispersión de las semillas, que las hacían más difíciles de recolectar, en algunas especies (por ejemplo la apertura espontánea de las vainas de los guisantes, la rotura del tallo del trigo...), la eliminación de robustas cáscaras en las que se refugiaban las semillas para resistir años a las malas condiciones climatológicas (ejemplo, el trigo) y, por último, algunas plantas perdieron su autoincompatibilidad y fueron capaces de fertilizarse a sí mismas, con lo que pudieron perpetuarse las beneficiosas características de los mutantes (ejemplo el manzano).
Los primeros cultivos del Creciente Fértil, el trigo, la cebada y los guisantes, derivaban de antepasados silvestres que ofrecían ya muchas ventajas:
- Eran ya comestibles y proporcionaban elevados rendimientos.
- Crecían rápido y podían ser cosechadas a los pocos meses de la siembra.
- Resistían mucho tiempo almacenadas.
- Eran autopolinizadores, es decir, era fácil perpetuar los cambios en los mutantes beneficiosos.
- Requerían muy pocos cambios para convertirse en cultivos.
Los cereales tienen las ventajas de ser de crecimiento rápido, de alto contenido en carbohidratos y de ofrecer un rendimiento de una tonelada de alimento comestible por hectárea cultivada. Significan actualmente más de la mitad de las calorías del consumo humano. Las legumbres proporcionan muchas proteínas, por lo que son el complemento perfecto a los cereales. Trigo y cebada con guisantes y lentejas en el Creciente Fértil. Arroz y mijo con soja y otras judías en China.
Una diferencia importante entre la agricultura del Viejo y del Nuevo Mundo es la ausencia de animales de tiro capaces de labrar el terreno: ello proporcionó la posibilidad en el Viejo Mundo de sembrar a voleo y producir monocultivos. En el Nuevo Mundo, en cambio, había que labrar y sembrar a mano por medio de palos y azadones, y las semillas se plantaban de una a una a mano y no se diseminaban a puñados, por lo que la mayor parte de los campos del Nuevo Mundo se convirtieron así en huertos mixtos de varios cultivos que se plantaban unos junto a otros, sin monocultivos.
En los primeros milenios post-inicio de la producción de alimentos, los primeros productores fueron capaces de domesticar todos los cultivos que aún hoy en día son los más destacados con diferencia. Actualmente los alimentos básicos para la alimentación humana siguen siendo el trigo, el maíz y el arroz.
En el mundo sólo hay unas 148 especies de grandes herbívoros que podrían considerarse candidatos a la domesticación, pero hay más de 200.000 especies de plantas silvestres candidatas a ser domesticadas. Pero: la gran mayoría de estas plantas silvestres no son aptas por razones obvias: son leñosas, no producen frutos comestibles y sus hojas y raíces tampoco son comestibles. Sólo unos miles de las 200.000 mencionadas son consumidas por el ser humano y sólo unos cientos de ellas han sido más o menos aclimatadas.
Sólo una docena de especies representan más del 80% del volumen anual de cultivos del mundo moderno:
- Los cereales: trigo, maíz, arroz, cebada y sorgo: significan más de la mitad de las calorías consumidas por las poblaciones humanas del mundo.
- La leguminosa soja.
- Las raíces o tubérculos: patatas, mandioca y batata.
- Las productoras de azúcar: caña de azúcar y remolacha azucarera.
- La fruta banana.
El que modernamente no haya sido posible aclimatar ni una sóla planta de la importancia de las anteriores, hace pensar que los primeros agricultores fueron capaces de explorar todas las posibilidades.
Cuando encontramos ejemplos silvestres de plantas que fueron aclimatadas en un lugar y en otro no, no debemos extrañarnos. Por ejemplo, supongamos que las manzanas silvestres de America del Norte hubieran sido aclimatadas: ¿podemos pensar en unos cazadores-recolectores cultivando manzanas y ya, gracias a ello, convirtiéndose en sedentarios y abandonan su habitual sistema de producción de alimentos?. En realidad la aclimatación de una planta no es suficiente para abandonar la caza y recolección, han de darse múltiples circunstancias, existir numerosas posibilidades de aclimatación, funcionar muchos intentos, disponer de animales domesticables, etc.
Entre los miles de especies gramináceas silvestres del mundo, hay 56 que tenían al principio las semillas más grandes: semillas al menos diez veces más pesadas que la media de especies herbáceas. ¡¡ 32 de esas especies estaban presentes en el Creciente Fértil hace 10.000 años ¡!.
- Zona mediterránea del Asia occidental (Creciente Fértil): 32.
- Asia oriental: 6.
- Africa subsahariana: 4.
- América del Norte: 4.
- Mesoamérica: 5.
- América del Sur: 2.
- Australia septentrional: 2
Total: 56.
Creciente Fértil: clima mediterráneo, amplia gama de altitudes, diversidad biológica en pequeñas distancias. Todo ello condujo también a la diversidad en grandes mamíferos. Había pocos o ningún mamífero domesticable en otras zonas mediterráneas de California, Chile, Suroeste de Australia y Suráfrica. En cambio, en el Creciente Fértil se domesticaron cuatro de los 5 mamíferos domesticados más importantes del mundo: la cabra, la oveja, el cerdo y la vaca, posiblemente antes que cualquier otro animal en el mundo a excepción posiblemente del perro.
El paquete de cultivos fundadores originarios del Creciente Fértil fue:
- Tres cereales: trigo escanda, trigo esprilla y cebada.
- Cuatro leguminosas: lenteja, guisante, garbanzo y arveja.
- Una fibra: lino.
De todos ellos, sólo dos crecen en abundancia fuera del Creciente Fértil: el lino y la cebada.
El garbanzo y el trigo escanda sólo se producían en el Creciente Fértil o Anatolia, es decir, no podían domesticarse en ningún otro lugar del mundo.
Gracias a esta disponibilidad, los primeros pobladores del Creciente Fértil pudieron reunir rápidamente un paquete biológico poderoso y equilibrado para la producción intensiva de alimentos.
Ese paquete comprendía tres cereales (hidratos de carbono), cuatro leguminosas (proteínas), cuatro animales domésticos (proteínas), lino (fibra y aceite). Miles de años después de su domesticación, los animales también comenzaron a ser utilizados para obtener leche, lana, tiro para el arado y transporte. Con todo ello se satisficieron las necesidades económicas básicas de la humanidad:
- Hidratos de carbono, proteínas, grasas, vestido, tracción y transporte.
Otro aspecto a tener en cuenta es el déficit de productos que el Creciente Fértil ofrecía a los cazadores-recolectores. El paquete de la producción de alimentos superó rápidamente a la dotación de los cazadores-recolectores. La producción de alimentos supuso una competencia entre la forma de vida de producción de alimentos y la de la caza y recolección. Si la caza-recolección era suficientemente remuneradora como para abortar incipientes intentos de producción de alimentos, este tipo de producción no tenía posibilidades de triunfar.
Los pueblos del Creciente Fértil aclimataron las plantas disponibles mucho antes, más especies, especies mucho más productivas o valiosas, una gama más amplia de cultivos, desarrollaron una producción alimentaria intensificada y poblaciones humanas densas con más rapidez, desarrollaron una tecnología más avanzada, una organización política más compleja y más enfermedades epidémicas con las que infectar a otros pueblos.
Animales:
En cuanto a los animales:
- El pollo en China.
- Varias especies de pato y ganso en distintas zonas de Eurasia.
- El pavo en Mesoamérica.
- La gallina de Guinea en Africa.
- El pavo almizclado en América del Sur.
- El lobo en Eurasia y América del Norte.
- El conejo en Europa.
- El cobaya en los Andes.
- El hurón en Europa.
- El gato en el norte de Africa el suroeste de Asia.
- El zorro, el visón y la chinchilla en los siglos XIX y XX, así como el hámster.
- La abeja melífera en Eurasia.
- El gusano de seda en China.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que sólo se han domesticado mamíferos terrestres. Mamíferos terrestres de más de 45 Kg. sólo fueron domesticadas 14 especies antes del siglo XX. De las 14, 9 sólo fueron importantes en zonas limitadas:
- Camello, dromedario, llama/alpaca, asno, reno, búfalo acuático, yak, banteng y gaur.
Sólo 5 especies se generalizaron y fueron importantes en todo el mundo:
- Vaca, oveja, cabra, cerdo y caballo.
Hay una importante diferencia entre domesticar y domar (por ejemplo el elefante asiático, que se caza salvaje y no se cría para su uso). Un animal domesticado es criado selectivamente en cautividad, modificado a partir de sus antepasados salvajes para uso del ser humano, que controla la reproducción y el suministro de alimentos.
Especies domesticadas, las 14: nombre actual / antepasado salvaje / Zona de domesticación / Fecha de las primeras pruebas de domesticación /zona actual de uso:
- Oveja / muflón asiático / Asia occidental y central / 8000 aC / todo el mundo.
- Cabra / cabra de bezoar / Asia occidental / 8000 aC/ todo el mundo.
- Vaca / uro / Eurasia / 6000 aC / todo el mundo.
- Cerdo / jabalí / Eurasia / 8000 aC / todo el mundo.
- Caballo / caballos salvajes del sur de Rusia / Ucrania / 4000 / todo el mundo.
(La contribución más directa de la domesticación de animales a las guerras de conquista fue el caballo euroasiático).
- Dromedario (1 giba) / antepasado extinguido / Arabia / 2500 aC / Arabia y norte de Africa.
- Camello (2 gibas) / antepasado extinguido / Asia central / 2500 aC / Asia central.
- Llama y alpaca / guanaco de los Andes / 3500 aC / Andes
- Asno / asno salvaje del norte de Africa / norte de Africa, Egipto / 4000 aC / Africa, eurasia.
- Reno / reno del norte de Eurasia / norte de Eurasia y Alaska.
- Búfalo acuático / búfalo del sureste de Asia / misma zona / 4000 aC / misma zona.
- Yak / yak salvaje del Himalaya y la meseta del Tibet / misma zona / idem.
- Vaca de Bali / banteng (pariente del uro) / Sureste de Asia / idem.
- Mithan / gaur (pariente del uro) / India y Birmania / idem.
Otros: perro / lobo / Suroeste de Asia, China, América del Norte / 10000 / todo el mundo.
¡Desde hace 2500 años no se ha incorporado ninguna especie nueva a esta lista!.
Excepción hecha de algunos pequeños mamíferos, como los conejos en la Edad Media, el hámster como mascota en el siglo XX. Hay que tener en cuenta que hay miles de especies de pequeños mamíferos salvajes candidatos a la domesticación, pero eran de poco valor en la antigüedad para el esfuerzo de criarlos. La domesticación de grandes mamíferos terminó hace casi 4500 años, en esa fecha seguramente los 148 posibles candidatos debieron ser probados con los resultados conocidos.
Candidato a la domesticación: mamífero herbívoro u omnívoro de más de 45 Kg.: Continente / Candidatos / Especies domesticadas / Porcentaje.
- Eurasia / 72 / 13 / 18%.
- Africa subsahariana / 51 / 0 / 0%.
- América / 24 / 1 / 4%.
- Australia / 1 / 0 / 0%.
No se trata de que hubiera suficiente caza Africa, América y Australia, ya que los animales domesticados en Eurasia fueron rápidamente adoptados por los otros continentes en cuanto llegaron (el caballo no pasó del Africa occidental por culpa de las enfermedades tripanosomiásicas portadas por las moscas tsé-tsé). Eurasia ya tenía ventaja de entrada, por ser el continente más grande, tenía más especies candidatas.
Hay que tener claro que seguramente “cualquier animal salvaje ha tenido su oportunidad de ser domesticado en los orígenes, pero muchos fallaron por algún detalle y están destinados a un estado salvaje perpetuo”.
Una prueba más de esto son los esfuerzos que criadores actuales y científicos han hecho en las últimas décadas para domesticar nuevas especies, con resultados más que dudosos (el eland que es el mayor antílope africano, el uapití que es un ciervo rojo, el alce americano, el buey almizclero, la cebra y el bisonte americano).
Inconvenientes de las 134 especies que no pudieron ser domesticadas:
- La Dieta. Elimina de golpe a todos los carnívoros ya que si tenemos en cuenta la regla del 10 x 100: se precisan 5.000 Kg. de maiz para criar una vaca de 500 Kg. de peso, pero se precisan 50.000 kg. de maíz para criar 5.000 kg. de herbívoro necesarios para alimentar 500 kg. de carnívoro. También hay herbívoros como el koala que precisan demasiado alimentos demasiado específicos.
- El ritmo de crecimiento. Para merecer la pena criarlos deben crecer rápidamente, cosa que no ocurre, por ejemplo, con el gorila o el elefante.
- Problemas de reproducción en cautividad. Por ejemplo el guepardo o la vicuña.
- Mala predisposición o la tendencia a atacar a los humanos. Por ejemplo el oso pardo o el búfalo africano o el hipopótamo que mata a más personas cada año que cualquier otro mamífero africano, incluido el león. Con las cebras ocurre lo mismo, cuyo comportamiento agresivo hizo desistir los numerosos intentos.
- Tendencia al pánico, lo que les ocurre a algunas especies de grandes mamíferos herbívoros, como la mayoría de ciervos y antílopes, con la excepción del reno. La gacela es otro claro ejemplo.
- Estructura social. Casi todas las especies domesticadas desde el principio comparten 3 características: viven en manadas, tienen una jerarquía dominante entre los componentes del grupo y las manadas ocupan territorios que se superponen, o sea que no son excluyentes. Estas características hacen fácil que el hombre ocupe la cabeza jerárquica del grupo. Los animales territoriales y solitarios no asumen la impronta humana, no son sumisos. El gato y el hurón son las únicas especies de mamíferos territoriales que han sido domesticados, aunque nunca se buscó que formaran grupos para obtener alimento de ellos, sino que se les domesticó para la caza o para mascotas.
2. EJES NORTE-SUR Y OESTE-ESTE
La difusión y propagación de alimentos fue mucho más fácil en Eurasia, por el eje básico este-oeste que ofrece, que en América o Africa, con ejes geográficos norte-sur y la variabilidad estacional que ello representa. Detrás de los alimentos va la tecnología, la escritura, la metalurgia y los imperios. Por ejemplo, Italia meridional, Irán y Japón, separados sucesivamente por 6500 Km. al este u oeste, se parecen más entre sí por el clima que cada uno de ellos a zonas situadas a sólo 1500 Km. al sur.
Los agricultores consiguen núcleos poblacionales más densos, tienden a exhalar gérmenes más desagradables, a poseer mejores armas y armaduras, a poseer tecnologías más poderosas y a vivir bajo gobiernos centralizados con élites ilustradas más capaces para librar guerras de conquista. Los cazadores-recolectores no tenían nada que hacer contra ellos.
3. GERMENES
Los principales gérmenes mortíferos para la humanidad son enfermedades contagiosas que evolucionaron a partir de enfermedades de los animales:
- Viruela, gripe, tuberculosis, malaria, peste, sarampión y cólera.
Nosotros y los gérmenes patógenos estamos inmersos en una espiral de competitividad, desarrollando estrategias de ataque, defensa, contraataque y mayor defensa, con la selección natural de árbitro.
Las enfermedades epidémicas producen numerosos casos cada determinado tiempo. La mayor epidemia de toda la historia de la humanidad fue una de gripe que mató a 21 millones de personas al término de la primera guerra mundial. La peste bubónica mató a la cuarta parte de la población en Europa entre 1346 y 1352. Se propagan rápidamente a partir de una persona infectada a otra persona sana cercana, son agudas, o sea el paciente o muere o se recupera rápidamente, los que se recuperan generan anticuerpos que inmunizan durante mucho tiempo o para siempre.
La explicación para esto es fácil:
- Se propagan tan rápidamente que en un corto periodo de tiempo han entrado en contacto con prácticamente toda la población local. No queda nadie más vivo que pueda ser infectado y sólo hay muertos o inmunizados. Como el microorganismo sólo puede vivir en sanos no inmunes, se extingue hasta que una nueva cosecha de niños no inmunes llega a la edad propicia y una persona infectada llega desde el exterior para dar comienzo a una nueva epidemia.
Las enfermedades epidémicas no podían sostenerse en las pequeñas hordas de cazadores-recolectores. El pequeño tamaño de las tribus va ligado a la imposibilidad de soportar epidemias llegadas del exterior y a no desarrollar epidemias propias que trasladar a grupos extraños.
Estas enfermedades masivas, a diferencia de otras como la lepra o la fiebre amarilla que seguramente nos acompañan desde hace millones de años y que son compartidas por los grandes simios africanos, sólo pudieron aparecer con la acumulación de poblaciones humanas numerosas y densas, o sea, hace unos 10.000 años. Las primeras fechas comprobadas para algunas epidemias son:
- 1600 aC la viruela, 400 aC las paperas.
Los filones para estos patógenos fueron: el inicio de la agricultura, la creación de las ciudades y el desarrollo de rutas comerciales mundiales. La viruela no llegó a Roma hasta el 165 y durante 15 años mató a millones de ciudadanos. La peste bubónica apareció en Europa por primera vez en época de Justiniano (545-543), aunque la época dorada de esta epidemia fue en 1346, cuando una nueva ruta para el comercio terrestre con China ofreció un rápido tránsito a lo largo del eje oeste-este en Eurasia para las pieles infestadas de pulgas procedentes de zonas asoladas por la peste en Asia Central.
El mismo condicionante de grandes poblaciones necesarias, debían tener los animales previamente infestados, es por ello que los antepasados de nuestros microorganismos epidémicos estaban asentados en animales sociales que ofrecían grandes poblaciones. Al domesticar a este tipo de animales sociales, como la vaca y el cerdo, éstos ya estaban aquejados de enfermedades epidémicas que sólo esperaban ser transmitidas con el paso del tiempo y la relación estrecha a los humanos. Debieron ser muchos los patógenos que lo intentaron y solo unos pocos los que lo consiguieron. Las fases debieron ser:
1. El primer paso es aquel que dan una serie de patógenos que afectan al ser humano sólo de forma esporádica, como es el caso de algunas enfermedades actuales que afectan a los gatos y que en ocasiones pueden afectar a los humanos.
2. El segundo paso va un poco más allá. Son casos de patógenos que aparecen de forma aguda, causando epidemias localizadas, en ocasiones con gran mortandad, pero que una vez han ocupado todos los cuerpos humanos a su alcance, desaparecen extrañamente para no volver.
3. Otro paso es el que dan una serie de patógenos animales que se establecen de forma regular en el ser humano pero que aún no se han convertido en importantes factores de mortandad.
4. La última fase ya es la de aquellos patógenos que se han convertido desde hace miles de años en importantes productores de epidemias.
Los casos más flagrantes de afectación humana por los patógenos epidémicos fueron los producidos en el continente Americano cuando los indígenas entraron en contacto con los europeos. Murieron a millones ¡!. La viruela, que llegó a México en 1520, fue el mejor aliado de Cortés y Pizarro en sus conquistas de los aztecas y los incas. En ocasiones, los patógenos fueron por delante de los conquistadores, como es el caso de muchos indígenas de América del Norte que padecieron las consecuencias de las epidemias que habían entrado en el continente por México y se desplazaron rápidamente hacia el Norte. Cuando llegaron los conquistadores europeos, los poblados ya habían sido diezmados drásticamente. En el continente Americano se calcula que en los dos siglos siguientes a la llegada de Colón, el descenso de la población india fue de un 95%.La viruela, el sarampión, la gripe y el tifus compitieron en ello. Poco después aparecieron la difteria, la malaria, las paperas, la tos ferina, la peste, la tuberculosis y la fiebre amarilla.
Al contrario, quizás ni un solo patógeno americano causó mortandad entre los europeos. Quizás sólo la sífilis, cuya zona de origen aún está en discusión. ¿Por qué en poblaciones como Tenochtitlán, densamente pobladas, no se habían desarrollado este tipo de enfermedades?. Hay varias explicaciones:
- Las poblaciones densas aparecieron miles de años después en el Nuevo Mundo. Los patógenos, por tanto, habían tenido miles de años de ventaja en su relación con los humanos, para convertirse en epidémicos en las personas en el Viejo Mundo.
- Otra explicación es que las poblaciones densas de América del Sur, Mesoamérica y América del Norte no estaban fácilmente conectadas, ya que el eje norte-sur no ofrece tantas posibilidades de contacto como el este-oeste.
- Pero el más importante es: ¿de qué animales sociales podían haber tomado sus patógenos los humanos de América?. Los únicos animales domesticados en ese continente fueron: el pavo en México y el suroeste de EEUU, la llama/alpaca y el cobaya en los Andes, el pato almizclado en América del Sur tropical y el perro en todo el continente. La llama podría haber sido el único candidato, pero su uso fue restringido a una zona concreta (los Andes), no se bebía su leche y no se guarda bajo techo, por lo que no se duerme junto a ella.
Sólo unas pocas enfermedades epidémicas fueron capaces de frenar la extensión de los euroasiáticos:
- La malaria en todo el Viejo Mundo tropical.
- El cólera en el sureste de Asia tropical.
- La fiebre amarilla en el Africa tropical.
Estos patógenos fueron el más importante freno para la colonización europea de los trópicos y es por ello por lo que el reparto colonial de Africa no se llevó a cabo hasta 400 años después del reparto del Nuevo Mundo. Además, el traspaso de la malaria y la fiebre amarilla al trópico americano a través del propio tráfico marítimo europeo, se convirtieron también para un freno de la ocupación europea de los trópicos en el Nuevo Mundo.
4. ESCRITURA
En el siglo XIX se interpretaba la historia como un avance desde la barbarie a la civilización. La más clara representación de ello se consideraba que era la escritura, ya que hasta la expansión del islam y la de los europeos coloniales, la escritura estuvo ausente de Australia, Oceanía, Afríca subecuatorial y todo el Nuevo Mundo, a excepción de una pequeña parte de Mesoamérica.
La tarea de inventar un sistema de escritura hay que imaginar que fue impresionante. Sin conocer el resultado final que iban a conseguir, los primeros escribas tuvieron que vencer muchísimas trabas: descomponer las unidades de habla, reconocer los mismos vocablos o unidades de habla en las distintas modalidades de nuestra expresión, el volumen, el tono, la velocidad, el énfasis, la pronunciación, tuvieron que definir un sistema de escritura y representar los sonidos mediante símbolos sobre los que tuvieron que ponerse de acuerdo y difundir su uso, aparte de otras convenciones como escribir en líneas o columnas, de izquierda a derecha o viceversa, etc. Son tantos los inconvenientes que sólo se inventara la escritura de novo en dos lugares del planeta: los sumerios en Mesopotamia alrededor del 3000 aC y los indígenas mesoamericanos en el 600 aC aprox. Otros dos casos muy probables son los de Egipto, 3000 aC, y China, 1300 aC. Del primero se duda porque no se han encontrado pruebas de intentos previos de formación de los jeroglíficos como si se encontraron tablillas numéricas en la misma situación.
La invención de la escritura es un proceso tan complejo que fue mucho más fácil la difusión de los primeros casos que la creación de novo en otros lugares. La difusión de la escritura sumeria se avanzó a los cientos o quizás miles de años que hubieran sido precisos en otros lugares para llegar al mismo invento.
La difusión se llevó a cabo con los detalles, los principios o la simple idea.
Las primeras escrituras eran complicadas, ambiguas y estaban en manos de contados escribas para una élite dominante. Los poderosos de aquel tiempo no tenían ningún interés en que el uso de la escritura se masificara. Sólo lo precisaban para adularse a sí mismos o para contabilizar el contenido de los almacenes y la cantidad de los impuestos. Tuvieron que pasar muchos cientos de años antes que la escritura no se convirtiera en fuente de literatura. Es por ello por lo que la escritura nunca fue inventada por grupos de cazadores-recolectores. Estos carecían de una sociedad estratificada y de un poder establecido que precisara contabilizar el resultado de los excedentes alimentarios que, además, tenían que servir para alimentar a los escribas. Los cazadores-recolectores no precisaban para nada de la escritura. La aparición temprana de la escritura precisamente en los lugares donde los humanos pasaron a depender de la producción propia de alimentos (Sumeria, Mesoamérica, Egipto, China) da valor al comentario anterior.
5. TECNOLOGÍA
¿A qué se debe la primacía de los euroasiáticos en la invención de la gran mayoría de importantes avances tecnológicos de la humanidad?.
¿Es la necesidad la causa de la invención o más bien al contrario, primero se consigue un invento para unos fines determinados que después se perfecciona y acaba utilizándose en asuntos de mayor importancia, es decir, el invento genera la necesidad?.
La tecnología no es consecuencia de hechos aislados, de grandes genios que se avanzan a su tiempo, sino que eso ocurre en muy contadas ocasiones. Como norma general, los avances tecnológicos se producen por acumulación y perfeccionamiento y, además, las principales aplicaciones de la gran mayoría de avances se descubren después de la generación del invento.
Ejemplo: los cazadores-recolectores ya tenían que haber observado la arena quemada y los residuos de piedra caliza en sus hogares, los primeros objetos de superficie vidriada se produjeron en 4000 aC, los primeros objetos duraderos de cristal hacia 2500 aC en Egipto y Mesopotamia, las primeras vasijas de vidrio son del 1500 aC y las primeras ventanas de cristal de los romanos en los comienzos de la era cristiana.
Los pueblos de la antigüedad disponían de materiales naturales: piedras, maderas, huesos, pieles, fibras, arcilla, arena, piedra caliza y minerales. Con el método de ensayo y error, los humanos fueron trabajando con todos estos materiales.
En Eurasia existía una ventaja inicial: las sociedades más accesibles a la invención de tecnología eran las emplazadas en los continentes principales, ya que en estas sociedades no sólo se desarrollaba y se difundía la tecnología con mayor rapidez, sino que se acumulaban las invenciones realizadas en distintos lugares. Si tenemos en cuenta que la tecnología engendra más tecnología, la ventaja de las poblaciones de Eurasia es clara.
La tecnología engendra más tecnología porque supone de entrada la solución de problemas más simples de entrada y la posibilidad de combinación de diferentes avances para lograr nuevos avances.
En la isla de creta se encontró a principios del siglo XX un pequeño disco de arcilla con una fecha estimada de realización del 1700 aC aprox., en la que había un texto impreso aún no traducido. Pero lo más original de este disco era que los signos se habían impreso mediante unos sellos con los símbolos correspondientes. Este sistema no fue utilizado más en la antigüedad en ningún otro sitio y hubo que esperar hasta la difusión de la imprenta en la Europa medieval para recuperar la idea. ¿Por qué?, porque los impresores europeos medievales pudieron combinar varios avances que no estaban a disposición de los contemporáneos del realizador del disco de Creta: el papel, los tipos móviles, la metalurgia, las prensas y la tinta.
La vida sedentaria fue fundamental para el auge tecnológico, ya que las personas ya no tenían que acarrear con las posesiones que acumulara. Los cazadores-recolectores están limitados a los útiles que puedan desplazar consigo: los hijos todavía pequeños, las armas indispensables y un mínimo de cosas imprescindibles de pequeño tamaño. La vida sedentaria como consecuencia de la producción de alimentos proporcionó, además, la posibilidad de artesanos a tiempo parcial o incluso completo.
La difusión de avances tecnológicos se dio con mucha más facilidad en Eurasia que en otros continentes, dado el eje este-oeste, ya comentado. Los tres aspectos que influyeron en la disponibilidad de avances tecnológicos en los distintos continentes fueron:
- La época de aparición de la producción de alimentos.
- Las barreras a la difusión.
- La densidad de población.
Respecto a este punto, si aceptamos que probablemente las diferencias entre la población de los distintos continentes podrían haber sido similares porcentualmente a las actuales una vez iniciada la producción alimentaria, la situación actual es:
(habitantes / extensión en Km2)
- Eurasia........ 4.000 Millones / 55,7 millones
- Norte de Africa.... 120 Millones / 7 millones
- América....... 736 Millones / 42,5 millones
- Africa subsahariana.... 535 Millones / 23,6 millones
- Australia....... 18 Millones / 7,8 millones
6. INSTITUCIONES SOCIALES
- Horda. Sociedades pequeñas, entre 5 y 80 personas emparentadas por nacimiento o matrimonio. Cazadores-recolectores nómadas. Todos los seres humanos hasta hace unos 40.000 años y la enorme mayoría hasta hace sólo 11.000 años. Sin especialización económica, sin instituciones formales, sin clases, sin liderazgo formalizado. Sistema igualitario. Todos los miembros de la horda pueden obtener liderazgo, solo dependiendo de la personalidad, la fuerza, la inteligencia y las habilidades guerreras. El gorila y el chimpancé también viven en hordas.
- Tribu. Cientos de personas, con asentamientos fijos. Surgió por primera vez en el Creciente Fértil. Son grupos de parentesco reconocido que intercambian individuos para el matrimonio. La tierra pertenece a un clan en concreto no a la tribu. Todo el mundo se conoce. Vínculos de relaciones que unen a todos los miembros: solución de conflictos. Sistema igualitario. En muchos casos existe un líder, pero que tiene un poder muy limitado. El cargo nunca es heredado. Sin clases, sin burocracia. Economía basada en el intercambio.
- Jefatura. Surgieron hacia el 5500 aC en el Creciente Fértil. Población entre varios miles y varias decenas de miles: serio potencial de conflictos internos, la gente no se conocía ni estaba estrechamente ligada por parentesco. La gente tuvo que aprender por primera vez en su vida a encontrarse con extraños de forma habitual sin intentar matarlos. Una persona, el jefe, ejercía el monopolio a ejercer la fuerza, ocupaba un cargo reconocido y hereditario, tomaba las decisiones importantes y podía ser reconocido por sus pertenencias. Varios niveles de burocracia. Se recogían los excedentes alimentarios que después se redistribuían, aparte de servir para alimentar a los jefes, sus familias, los burócratas y los artesanos especializados. Existían por primera vez los artículos de lujo. Los jefes exigían al pueblo llano no solo bienes, sino también trabajo para las obras públicas.
Las jefaturas introdujeron el dilema fundamental de todas las sociedades no igualitarias: o bien son positivas y prestan unos servicios al pueblo imposibles de conseguir de otra manera o funcionan como depredadores (cleptócratas) del pueblo llano, de forma egoísta y cruel. Estos últimos corrían el riesgo de que el pueblo se levantara contra ellos. Había tres estrategias para intentar evitarlo:
. Utilizar la fuerza contra el pueblo.
. Hacer felices a las masas redistribuyendo parte de los tributos de forma popular.
. Utilizar el monopolio de la fuerza para promover la felicidad, la seguridad y el orden público.
. Construir una ideología o una religión que justificaran el poder y la cleptocracia.
- Estado. Aparecieron hacia 3700 aC en Mesopotamia, hacia 300 aC en Mesoamérica, hace 2000 años en los Andes, China y sureste de Asia y hace 1000 años en Africa occidental. Mas de 50.000 personas (actualmente más de 1 millón como norma general). Capital única. Líder hereditario. Burocracia extensa. Posibilidad de la existencia de esclavitud. Leyes, jueces y policía para resolver conflictos. Leyes a menudo escritas. Religión estatal. Muchos reyes originales fueron considerados divinos. Los estados triunfaron porque disfrutan de una gran ventaja numérica en cuanto a población, armamento y tecnologías.
A pesar de ello, en 1492, cuando Colón llega a América, gran parte del mundo todavía estaba organizada en jefaturas, tribus u hordas. Hay que tener en cuenta que las unidades más pequeñas no abandonan nunca su soberanía si no es mediante la conquista o bajo coacción externa. Las guerras son origen de fusiones cuando las poblaciones son densas, pero no cuando son pequeñas:
- Densidades muy bajas de población, el grupo derrotado sólo tiene que alejarse más de sus enemigos.
- Densidades moderadas, no quedan grandes zonas vacantes a las que huir y los vencedores no disponen de producción intensiva por lo que no precisan de esclavos: los vencidos no son útiles, son matados o sus mujeres tomadas.
- Densidad grande: implica ya la existencia de producción alimentaria. Los vencedores aprovechan la mano de obra como esclavos.
La producción intensiva de alimentos y el aumento demográfico fueron de la mano: ambas se estimularon mutuamente por autocatálisis.
La producción de alimentos:
. Supone aportaciones de trabajo comunitario a impulsos estacionales.
. Genera excedentes alimentarios que permiten la especialización económica y la estratificación social.
. Permite o exige la forma de vida sedentaria, paso previo a la acumulación de posesiones.
El aumento de población no permite un sistema organizativo tipo horda por:
. La resolución de conflictos entre extraños no es posible de forma pacífica.
. Existe una creciente imposibilidad de tomar las decisiones importantes de forma comunitaria.
. Es imposible mantener una transferencia de alimentos igualitaria en grandes poblaciones: siempre acaban por existir diferencias que conducen a la estratificación social.,
. El aumento de población va de la mano del aumento de la densidad de población, que exige un sistema organizativo superior a la horda.
CONCLUSIONES
Cuatro grupos de razones influyeron sobre la primacía de unos continentes sobre otros:
- Diferencias entre los continentes en cuanto a las especies de animales salvajes y plantas silvestres disponibles como materiales de partida para la domesticación.
- Factores que afectaron a los ritmos de difusión de la producción alimentaria y de los avances tecnológicos dentro de cada continente. Ejes norte-sur versus este-oeste, problemas de adaptación de los alimentos a los cambios de latitud, barreras ecológicas, desiertos, etc.
- Factores que afectaron a la difusión intercontinental. Aislamiento de América y casi de Australia.
- Diferencias en cuanto a superficie y tamaño poblacional.
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