domingo, 31 de mayo de 2009

SOBRE LA ETIMOLOGÍA DE LAS LETRAS

¡Qué maravilla! Utilizamos las letras de una forma automática, tras aprenderlas de niños, quedan incorporadas en nuestro conocimiento para un uso inconsciente (o casi). Pero, ¡qué maravilla pensar que su origen se remonta a cuatro milenios atrás. Y no sólo el grafismo, sino el sonido, que corresponde a palabras que daban nombre al mundo en Oriente Medio y que fueron tomadas por los fenicios para después pasar a griegos, romanos y así hasta nosotros.

Cosas curiosas, cómo el origen de la letra A, que proviene de la palabra que designaba a un buey (aleph) cuyo simbolismo, con el hocico mirando hacia arriba y los cuernos como base, aún podemos reconocer en nuestra letra.

O la M, proveniente de las ondas que significaban agua (Mym en idioma protosinaítico) y que aún pueden reconocerse aunque se hayan encorsetado en una simetría angular propia de los griegos.
Curioso que la palabra que significaba serpiente no se convirtiera en nuestra S. Pues no, por el mismo motivo que convirtió ondas en ángulos en la M, la sinuosa serpiente se convirtió en nuestra N (Nun, serpiente en protosinaítico).

Lo de la S es algo inaudito: proviene en origen de la palabra Shin, dientes. Por favor, no os lo perdáis, mirad el grafismo original: ¡es una muela!.

A continuación represento las principales letras del abecedario (cabe tener en cuenta que algunas derivan de otras, como la G de la C ó la W de la V y ésta de la U, etc.).





















Si queréis saber más:
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lunes, 18 de mayo de 2009

FALLECE MARIO BENEDETTI


Ayer en Montevideo falleció el gran poeta uruguayo Mario Benedetti a los 88 años de edad.
Llegué tarde a la poesía de Benedetti, pero cuando lo hice monté una tienda de campaña, me instalé cómodamente entre sus versos y aún sigo allí. A todos los que lo conocéis y a los que no tanto, os recomiento un CD de poesía de Benedetti leída por él mismo: es un gozo cerrar los ojos y navegar por sus palabras con su propia voz. Es fácil encontrarlo en las librerías, entre los libros de poesía, junto con el librito de las poesías que contiene el CD (ediciones Visor).

Como muestra, aquí tenéis la letra y el corazón de uno de sus poemas que más me cautivaron. Seguro que os gustará tanto como me gustó a mi. Que lo disfrutéis.

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A la izquierda del roble


No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
en el que uno puede sentirse árbol o prójimo
siempre y cuando se cumpla un requisito previo.
Que la ciudad exista tranquilamente lejos.

El secreto es apoyarse digamos en un tronco
y oír a través del aire que admite ruidos muertos
cómo en Millán y Reyes galopan los tranvías.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico siempre ha tenido
una agradable propensión a los sueños
a que los insectos suban por las piernas
y la melancolía baje por los brazos
hasta que uno cierra los puños y la atrapa.

Después de todo el secreto es mirar hacia arriba
y ver cómo las nubes se disputan las copas
y ver cómo los nidos se disputan los pájaros.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
ah pero las parejas que huyen al Botánico
ya desciendan de un taxi o bajen de una nube
hablan por lo común de temas importantes
y se miran fan ticamente a los ojos
como si el amor fuera un brevísimo túnel
y ellos se contemplaran por dentro de ese amor.

Aquellos dos por ejemplo a la izquierda del roble
(también podría llamarlo almendro o araucaria
gracias a mis lagunas sobre Pan y Linneo)
hablan y por lo visto las palabras
se quedan conmovidas a mirarlos
ya que a mí no me llegan ni siquiera los ecos.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero es lindísimo imaginar qué dicen
sobre todo si él muerde una ramita
y ella deja un zapato sobre el césped
sobre todo si él tiene los huesos tristes
y ella quiere sonreír pero no puede.

Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico.

Ayer llegó el otoño
el sol de otoño
y me sentí feliz
como hace mucho
qué linda estás
te quiero
en mi sueño
de noche
se escuchan las bocinas
el viento sobre el mar
y sin embargo aquello
también es el silencio
mirame así
te quiero
yo trabajo con ganas
hago números
fichas
discuto con cretinos
me distraigo y blasfemo
dame tu mano
ahora
ya lo sabés
te quiero
pienso a veces en Dios
bueno no tantas veces
no me gusta robar
su tiempo
y además está lejos
vos estás a mi lado
ahora mismo estoy triste
estoy triste y te quiero
ya pasarán las horas
la calle como un río
los árboles que ayudan
el cielo
los amigos
y qué suerte
te quiero
hace mucho era niño
hace mucho
y qué importa
el azar era simple
como entrar en tus ojos
dejame entrar
te quiero
menos mal que te quiero.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero puedo ocurrir que de pronto uno advierta
que en realidad se trata de algo más desolado
uno de esos amores de tántalo y azar
que Dios no admite porque tiene celos.

Fíjense que él acusa con ternura
y ella se apoya contra la corteza
fíjense que él va tildando recuerdos
y ella se consterna misteriosamente.

Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico

Vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
sólo de a ratos parecía
que iba a vivir
que iba a vencernos
pero los dos fuimos tan fuertes
que lo dejamos sin su sangre
sin su futuro
sin su cielo
un niño muerto
sólo eso
maravilloso y condenado
quizá tuviera una sonrisa
como la tuya
dulce y honda
quizá tuviera un alma triste
como mi alma
poca cosa
quizá aprendiera con el tiempo
a desplegarse
a usar el mundo
pero los niños que así vienen
muertos de amor
muertos de miedo
tienen tan grande el corazón
que se destruyen sin saberlo
vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
y qué verdad dura y sin sombra
qué verdad fácil y qué pena
yo imaginaba que era un niño
y era tan sólo un niño muerto
ahora qué queda
sólo queda
medir la fe y que recordemos
lo que pudimos haber sido
para él
que no pudo ser nuestro
qué más
acaso cuando llegue
un veintitrés de abril y abismo
vos donde estés
llevale flores
que yo también iré contigo.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
que sólo despierta con la lluvia.

Ahora la última nube a resuelto quedarse
y nos está mojando como alegres mendigos.

El secreto está en correr con precauciones
a fin de no matar ningún escarabajo
y no pisar los hongos que aprovechan
para nacer desesperadamente.

Sin prevenciones me doy vuelta y siguen
aquellos dos a la izquierda del roble
eternos y escondidos en la lluvia
diciéndose quién sabe qué silencios.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero cuando la lluvia cae sobre el Botánico
aquí se quedan sólo los fantasmas.
Ustedes pueden irse.
Yo me quedo.
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sábado, 9 de mayo de 2009

SOBRE LA VIDA (comentario)

En nuestra intención de calificarlo todo, de reducirlo todo a conceptos medibles, alcanzables, comprensibles, interpretamos la vida como un continuo que tiene un principio y un final. Utilizamos comparaciones como “el camino de la vida”, “el río que es la vida”, etc. que consolidan este enfoque continuista. Nuestro concepto de tiempo, como algo que fluye de forma constante y monótona (y medible), también nos conduce al mismo punto de vista. La propia biología con el “nacemos, crecemos, nos multiplicamos y morimos” o la religión, que incluso lleva ese hilo conductor al infinito, con una continuidad más allá del punto final que explica la biología, siguen certificando esta idea. La vida como una sucesión de hechos y realidades que se sitúan en un espacio figurado una detrás de otra. La vida, como un caminar un paso primero y otro después, de forma ordenada y concreta. La vida como un crecimiento personal paulatino, evidenciado en lo físico. La vida como un auge seguido de un declive; una línea sobre una gráfica bidimensional de edad/tiempo; una flor que nace, se abre y se marchita; una metamorfosis en continua evolución.

Imaginemos por un momento que no fuera así. Hagamos el esfuerzo de intentar que nuestra mente pueda incorporar otra interpretación. La de la vida del aquí y ahora. La vida sólo reconocible en el instante que es real, en el latido de este momento, en la sensación que ahora mismo nos embarga, sea la que sea. La vida a través de la visión que ocupa nuestras retinas, más aún, la vida en el instante y el lugar en que satura nuestros sentidos. Si liberamos la vida de su atadura al tiempo, si dejamos de pensar en un camino, nos quitaremos los lastres del pasado y las predestinaciones del futuro que tanto nos condicionan. No tenemos por qué ser lo que éramos hace un instante con un pequeñísima capa más de barniz de tiempo. Podríamos ser ahora de una forma y, ¿por qué no?, después de otra muy distinta. Nos reprimimos, nos encajamos dentro de un recipiente que toma una forma estándar con pequeños matices diferenciales, y nos mantenemos en él sin cambios, cuando a nuestro alrededor todo es distinto en cada momento. Del mismo modo que no podemos bañarnos dos veces en el mismo río, ¿por qué pensar que nosotros no podemos ser también distintos según el instante, los sentimientos, el impacto de todo lo que nos rodea?. Una vida incomprensible, inalcanzable, inexplicable, incontrolable, desmesurada, intemporal, distinta, múltiple, variada, sorprendente, inclasificable, desbordante, rompedora y libre. ¿Acaso no es así toda la vida… menos la nuestra?.

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domingo, 19 de abril de 2009

SOBRE MAPAS DEL MUNDO

Buscando por internet se encuentran mapas de todo tipo.
Si haces un clic sobre el mapa se abrirá a pantalla completa.
















































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miércoles, 8 de abril de 2009

SOBRE LA OPORTUNIDAD DE REVISAR OBRAS ORIGINALES

Como bien sabéis, si se dedica el suficiente tiempo a buscar y filtrar información por internet, podemos encontrar cosas muy interesantes. Para aquellos a los que os interese "ver" la escritura original de obras maestras de la literatura, os facilito una dirección dónde podréis pasar un buen rato:

http://www.cervantesvirtual.com/facsimil/


Como ejemplo, podéis ver las páginas originales del Quijote en:

Primera parte:
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/12371067559018288532624/index.htm

Segunda parte:
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/05814067588047095332268/index.htm


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martes, 7 de abril de 2009

SOBRE LOS MAYAS Y SU CALENDARIO

Seguramente muchos conocéis mi afición por la civilización maya. Sólo con la finalidad de despertar vuestro interés, os anexo una presentación donde se resumen su historia y algunos aspectos culturales, con especial énfasis en su elaborado calendario.

Los Mayas y su calendario Los Mayas y su calendario jcj.cruse3296

miércoles, 25 de marzo de 2009

SOBRE LA EVOLUCIÓN

UNA LECCIÓN DE HUMILDAD

(Noviembre 2004)


La conclusión de un artículo que he leído recientemente, en el que se reproduce una conversación entre un periodista y un paleontólogo, es que la evolución de la vida en la Tierra ha tenido una dirección única. Una dirección que ha dado lugar a la aparición del ser humano. Es más, llega a decir que si en otro planeta en el que se dieran las mismas circunstancias que se dieron en la Tierra, se desarrollara vida, ésta acabaría conduciendo a algún tipo de ser muy parecido a nosotros. Por último, como consecuencia de lo anterior, también se afirma que los mamíferos tienen muchas cualidades que los hacen "superiores" al resto de seres vivos del planeta.

Mi punto de vista es radicalmente distinto. No conozco demasiado el desarrollo de los homínidos, pero he leído algo sobre evolución. En primer lugar, suponer que los mamíferos, cuyas cerca de 4.000 especies diferentes representan mucho menos del 1% del total de las especies de animales existentes en el planeta, tienen algún tipo de "ventaja" respecto al resto de seres vivos, es mucho suponer. De entrada decir que existen millones de tipos diferentes de seres unicelulares que, desde hace 3.800 millones de años, no han dejado de prosperar, diversificarse y vivir completamente a sus anchas. Pensar que los mamíferos o el propio ser humano tienen alguna ventaja competitiva respecto a las bacterias es mucho decir. Pero centrándonos en los seres pluricelulares, ocurre exactamente lo mismo. ¿Un hombre es "superior" a un pájaro, como se afirma en el artículo?. Vamos, eso lo decimos como "hombres", probablemente si les preguntáramos a los pájaros dirían otra cosa. Dice el artículo que "parir representa una ventaja respecto a poner huevos". ¿Y si intentamos dejar de verlo desde el punto de vista del ser humano?. Imaginemos qué pensaría una gallina al respecto: si una gallina no pusiera huevos y tuviera que engendrar crías en su seno, ¿qué ocurriría?... ¡pues que no existirían las gallinas! (tendrían que tener un diseño diferente y, por lo tanto, ya no serían "gallinas" como las que conocemos). El ser humano no es precisamente un ejemplo de "éxito evolutivo", teniendo en cuenta que de todos los homínidos que han existido sobre la Tierra sólo sobrevive una sola especie: la nuestra. Podríamos hablar de éxito evolutivo si nos refiriéramos a los escarabajos, de los que hay miles de especies diferentes (el 80% de las especies animales existentes son artrópodos...) o, entre los mamíferos, los roedores, de los que hay docenas de representantes.

Nos cuesta imaginar que aquello que nos define a nosotros como especie no tiene por qué ser el objeto al que deben dirigirse en su evolución todas las ramas de seres vivos. Y yo me pregunto, aunque suene a absurdo, ¿qué haría un abeto con nuestra inteligencia o una araña desplazándose sobre sus dos patas traseras en perfecta bipedestación? (por cierto que en este último supuesto, ¿podemos imaginarnos el cerebro que podría haber conseguido una araña con ¡6 “manos” libres!?). Y hay más especies vivas de abetos y arañas que de homínidos. La inteligencia o cualquier otro atributo de nuestro diseño físico o psíquico, no son fines para la evolución ni para la vida. La vida es algo mucho más simple. Sobre las teclas del ordenador hay más seres vivos que personas habitan la tierra, aunque no podamos verlos con nuestros desarrolladísimos ojos. Seres vivos que ahora mismo están naciendo, desarrollándose, generando descendencia y muriendo. Así de sencillo. Y no vale el tópico que dice que los humanos tenemos que tener algo “mejor” pues “dominamos” al resto de los seres vivos. Me gustaría saber de qué manera “dominamos” a las diferentes especies de hormigas, por ejemplo. Podemos “dominar” un fox-terrier, pero poco más. Tenemos tanto “poder” sobre el resto de los seres vivos, como el que podrían tener algunos “microbios” sobre nosotros.

Las palabras "superior" e "inferior" son un ejemplo del egocentrismo con el que actuamos los humanos. Lo correcto sería hablar de "complejidad", eso sí es aceptable. Pero hay que tener en cuenta que el camino hacia la complejidad es una anécdota comparada con la diversidad de seres vivos que pueblan la Tierra. La evolución de la vida podría representarse en una gráfica de coordenadas en la que en el margen izquierdo tuviéramos la máxima sencillez, es decir, el principio de todo, y hacia la derecha se tendiera hacia la complejidad. Obviamente la evolución no puede tomar el sentido hacia la izquierda, pues la vida no puede ser más simple que los más simples seres vivos existentes. En cambio sí puede caminar hacia la derecha, aumentando en complejidad. Pero la inmensa mayoría de seres lo único que han hecho en los cerca de 4.000 millones de años de posible evolución, ha sido diferenciarse y aumentar en variedad, manteniéndose cerca de la sencillez. Así, las bacterias y el mundo de los protistas, ha llegado a ocupar todos y cada uno de los posibles ecosistemas del planeta. ¡Hay miles de millones de bacterias en cada uno de nuestros propios estómagos! (la llamada "flora intestinal", que conserva su nombre de la época en que las bacterias se adjudicaron al mundo de las plantas..). En definitiva, todos los seres complejos (más complejos que una ameba) no somos más que anécdotas en la diversidad de la vida animal. Y de esas "anécdotas" el hombre no es más que una minúscula ramita.

Gráfica de la Evolución de la Vida:





La vida la definimos como una asociación entre proteínas y ácidos nucleicos que dio lugar a un ente individual y autónomo capaz de aprovecharse de la energía del medio para desarrollar un ciclo de existencia tras el que desaparecer dando lugar a descendencia. Considerado así, no hay más seres “superiores” o “inferiores” que los que nos queramos inventar. Todo lo demás han sido variaciones que han permitido mayor diversidad y complejidad, dando lugar a la aparición de seres vivos capaces de aprovechar nichos de vida y subsistir.

Por otra parte, decir que si en otro planeta del universo se dieran las mismas circunstancias que se dieron en la Tierra hace 4.000 millones de años se llegaría a algún tipo de ser vivo muy parecido a nosotros.... es una afirmación inaudita. En mi opinión nada estaría más lejos de la realidad. Hay una frase de un conocido evolucionista (que por cierto se menciona en uno de los artículos que nos has enviado), Stephen Jay Gould, que me impresionó la primera vez que la leí. S. Jay decía que "si pudiéramos rebobinar la película de la vida sobre la Tierra varios cientos de millones de años atrás y la volviéramos a poner en marcha, probablemente muy poco de lo que hoy reconocemos sobre la faz del planeta sería tal como es". Y si nos quitamos complejos, eliminamos los tópicos y usamos el sentido común, la mezcla de azar con selección natural que explica la evolución tendría a la fuerza que haber dado lugar a resultados diferentes. Por lógica, se partiría de un ser sencillo, capaz de surgir desde los elementos más simples existentes en la base de la vida, y desde ese ser la variedad tomaría el camino de la diversidad y de la complejidad. Todo lo demás sería diferente (sería... o "es", dado que el inimaginable número de estrellas y planetas que existen en el Universo tiene que hacernos pensar que HAY vida en algún otro lugar... Otro concepto que nuestro egocentrismo nos impide ver con toda su lógica).

Pero eso sería ya otro tema…

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viernes, 20 de marzo de 2009

SOBRE ROMA: FARSALIA Y ACCIO

Hace un par de años comenté el desarrollo de la estrategia y la táctica de dos batallas de la época antigua que marcaron un hito histórico de trascendentes consecuencias, tanto para aquellos días como para la actualidad. La época moderna no sería igual si esos dos momentos hubieran sido diferentes y si el desenlace de ambos enfrentamientos hubiera sido otro. En Farsalia y en Accio lucharon romanos contra romanos, y de ambos desenlaces surgieron dos figuras enormes: Julio César en el primer caso y Octavio Augusto en el segundo.

Si deseas saltarte la revisión histórica del último siglo de la República Romana que culminó en estos dos hitos, puedes empezar la lectura directamente por la Parte V, en la página 91 (aún tengo que aprender a configurar mejor las páginas cuando las cuelgo en el blog...), aunque te recomiendo la lectura de la Introducción y de la Parte I con el fin de que te hagas una idea global del trabajo.

He intentado hacer una descripción lo más pormenorizada posible de las batallas, con el apoyo de imágenes y tablas que construí con la ayuda de abundante información bibliográfica y encontrada en internet (hay páginas impresionantes, como por ejemplo historialago.com). Todo ello espero que te haga más fácil la lectura del texto.

Si te atreves... ¡espero que disfrutes!.

(Recuerda que clicando en la ventanita que hay en el margen superior derecho del trabajo podrás leerlo a pantalla completa)

ROMA, FARSALIA Y ACCIO

miércoles, 18 de marzo de 2009

SOBRE EL LIBRO "EL ARTE DE AMAR"

EL ARTE DE AMAR. Erich Fromm
(Mayo 2004)

Días atrás lo rescaté de su última estantería (los libros circulan por mi casa y cambian a menudo de estantería, mueble o habitación, incluso creo que a veces lo hacen ellos por sí mismos, sin ayuda de nadie, por fuerzas o intereses ocultos que se escapan a mi razonamiento) y lo puse donde están los libros más cercanos: en la mesita de noche. Y en el esfuerzo de arrancar algún minuto por aquí y otro por allá, compartiendo algún que otro avión con él, he logrado releer algunos de sus párrafos (afortunadamente cuando lo leí hace años ya había perdido la manía que solemos tener de no "marcar" o escribir o en los libros, por lo que tenía un montón de párrafos subrayados).

Se trata del libro "El arte de amar" del filósofo estadounidense de origen alemán Erich Fromm (1900-1980). Hay algunos conceptos en este libro que recuerdo me impresionaron cuando lo leí hace años y que me han vuelto a impresionar al recordarlos estos días. Sólo como preámbulo de la lectura que os recomiendo a todos los que aún no lo hayáis leído, me permito apuntaros, sin mayores profundidades, algunos de estos conceptos.

* En primer lugar, Fromm cuestiona la idea generalizada de que el principal "problema" para amar reside en poder encontrar a la persona adecuada a la que dedicar nuestro amor y que, a su vez, pueda darnos todo el suyo. Parece que el problema es encontrar el "objeto" y que la "facultad" de amar es algo que damos por hecho, como algo propio de la naturaleza humana. Fromm piensa lo contrario. El objeto debería ser algo secundario, como en realidad lo ha sido durante toda la historia de la humanidad. Sólo en los últimos años, tras la época romántica que puso en primera línea de las aspiraciones amatorias el "amor romántico", y el auge de la cultura mercantilista actual, en lo que todo puede ser comprado como objeto deseado, el "objeto" amatorio ha pasado al lugar relevante que hoy ocupa. Fromm llega a decir textualmente como crítica a este modo de enfocar el tema que "hoy dos personas se enamoran cuando sienten que han encontrado el mejor objeto disponible en el mercado, dentro de los límites impuestos por sus propios valores de intercambio". Esto no era así en el pasado. Antes del siglo pasado, lo importante era la "facultad" de amar, y el objeto era algo secundario por motivos que hoy en día nos parecen increíbles y detestables, pero que durante siglos mantuvieron cohesionadas a las sociedades humanas. La idea no es ahora que el objeto, es decir, la persona ideal a la que amar y que nos ame deje de tener su importancia. Es un logro reciente que podemos y debemos conservar. Pero este logro no debe hacernos perder de vista que lo importante es "adquirir", "potenciar" y "cultivar" la facultad de amar, que Fromm define con claridad como un ARTE. Si se domina la facultad, el arte de amar, el objeto deja de ser "lo más importante de todo".

* Otra idea que me parece interesante es la explicación que da a ese amor pasional que se desborda cuando nos enamoramos y que, con el tiempo, va cambiando hacia un amor distinto, más calmado, más racional. Cuando alguien compara estas distintas formas de amar suele pensar que la "mejor", la que representa más adecuadamente al amor, la que tendríamos que conservar para siempre es la primera de ellas. Fromm critica a los que piensan que el amor pasional es el que debería regir en todo momento el amor entre dos personas. Y la explicación que da al amor pasional es muy original: cuando dos personas se enamoran es porque de pronto dejar caer las barreras que les separaban, se sienten cercanas y unidas y ese momento de unidad constituye uno de los más estimulantes de la vida. Pero al final, ese estar locos el uno por el otro, ese apasionamiento que se considera una "prueba" de la intensidad del amor, ¡no es más que una muestra del grado de soledad anterior!.

* Dejo para el final el concepto que más me impresiona. Fromm critica el error fundamental que todos cometemos al equipara "dar" con "renunciar a algo". Vuelve a imperar en esta idea el mundo mercantilista en el que nos encontramos inmersos. Amar es fundamentalmente dar, pero dar no suponer renunciar a nada. ¿Qué puede dar una persona a otra?. ¡Ah, su vida!. Su alegría, su interés, su comprensión, su conocimiento, su humor, su tristeza, y tantas y tantas cosas. Y dar la vida tiene que ser placentero por sí mismo, sin esperar nada a cambio. ¡Porque a cambio siempre se recibe!. Se recibe la dicha de ser un dador y si esa dicha no existe... no existe amor. Renunciar significa sufrir una privación. ¡Por eso amar no puede significar renuncia!. En el arte de amar, el dar de tu vida tiene que ser placentero por si mismo, por la felicidad de poder tener qué ofrecer y porque en ello está la expresión de nuestra vitalidad. Y sólo si apreciamos este concepto en lo que vale, seremos libres para amar y estaremos capacitados para hacerlo. Dar, dar, dar, ¡éste es el secreto del amor!. Cuando se supera el "yo no hago más que dar y no recibo nada a cambio" es cuando más cerca estamos de ser unos auténticos "artistas" en el arte de amar.

Hay más, mucho más, en este libro. Y es más, mucho más lo que me gustaría compartir con vosotros. En otra ocasión.

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domingo, 15 de marzo de 2009

Espero curarme de ti

El otro día me hablaron de un poeta que no conocía y en concreto de un poema suyo arrebatador. En cuanto pude, compré una antología y descubrí un enorme poema, inmenso, que me apetece compartir con todos.

El poeta es Jaime Sabines, nacido en 1926 en Chiapas y fallecido en 1999, y el poema "Espero curarme de ti". Es un poema en prosa y dice así:

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se pueden reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: "qué calor hace", "dame agua", "¿sabes manejar?,"se hizo de noche"... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te quiero".)

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

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Magnífico. Para leerlo varias veces. Agradezco este deleite a la persona que me lo dió a conocer. Espero que os guste.



lunes, 9 de marzo de 2009

SOBRE LA PNL

SOBRE LA PNL
(Noviembre 2006)

La PNL (Programación Neurolingüística) trata sobre el lenguaje y de cómo éste afecta a nuestros pensamientos y a nuestras acciones. Utilizamos el lenguaje para comunicarnos, influir y motivar, es decir, la PNL trata sobre cómo influir.

La PNL analiza modelos de éxito (comunicadores, vendedores, gerentes) y busca patrones que tienen en común para ponerlos al alcance de aquellos que quieran utilizarlos.

Todas nuestras acciones profesionales tienen consecuencias muy difíciles de calcular que, en ocasiones, ni llegan a imaginarse. Una palabra de ánimo dicha en el momento oportuno puede significar que un colaborador no se rinda frente a un problema y le dedique más tiempo a su solución. Y puede que en ese tiempo la encuentre. ¿Qué hubiera ocurrido sin esa palabra dicha en ese momento?. Probablemente nadie la hubiera encontrado en falta y el problema estaría sin resolver. Depende de la importancia del problema, las consecuencias pueden ser relevantes.

¿Cómo influir?. Mediante la confianza. ¿Cómo conseguir confianza?. A través de palabras y acciones.

Sintonía es la palabra que utiliza la PNL para describir una relación de confianza e influencia mutua. Es la base para toda comunicación eficaz.

La sintonía empieza por reconocer al otro, lo que en PNL se conoce como “acompañar”. El principio básico de la acción de acompañar es reconocer primero a la otra persona, entender su realidad y penetrar en ella y no lo contrario, exigir que ella nos entienda a nosotros.

Para acompañar hay que utilizar más que palabras. Sin los gestos y el tono de voz adecuados el acompañamiento puede resultar imposible. Es más, si hay conflicto entre las palabras y los gestos, tenemos tendencia a seguir estos últimos.

Cuando hemos acompañado, es decir, reconocido al otro, podemos plantearnos dirigir la situación. Dirigir es ejercer la capacidad de influir. Un error muy frecuente es intentar influir antes de acompañar. La receta de un buen directivo es: acompañar, acompañar, acompañar… y dirigir.

La Sintonía individual

Para conseguir esta relación de confianza hay que tener en cuenta diferentes ámbitos:

Igualar el lenguaje corporal:

* Si nos encontramos en la fase de acompañamiento y queremos reconocer a la otra persona, igualarnos en la postura corporal será de gran ayuda. No quiere decir esto que tengamos que realizar los mismos gestos, sino entablar un contacto armónico. Por ejemplo, si alguien nos habla de pié, nos sentiremos incómodos si no nos levantamos para igualar su posición (y viceversa). Podemos intentar igualarnos en la velocidad y la frecuencia de determinados gestos, en la intensidad de las miradas, en la inclinación de las cabezas. Si somos buenos observadores, nos será fácil adivinar quién lleva la voz cantante en una reunión: sus cambios de postura generan cambios en los demás que tienen a mantener la sintonía con él. Igualar una postura no significa imitar a nadie. Al contrario, la imitación genera rechazo en el interlocutor, se interpreta como una falta de respeto. Lo que hay que intentar es realizar movimientos complementarios y armónicos, como si se tratara de una danza.

* Los patrones de respiración también son muy importantes. Si aproximamos nuestra respiración habitual a la que esta utilizando nuestro interlocutor, podremos intuir cómo se siente él y nos proporcionará información muy valiosa de esa persona. Es fácil descubrir el patrón de respiración observando el movimiento de los hombros. También aquí es importante no imitar, sino aproximarnos con cortesía.

Igualar la voz:

* El volumen (más alto o más bajo), el tempo (más deprisa o más despacio) y el tono (voz más aguda o más grave) son también fórmulas eficaces de igualación. Obviamente sólo podemos trabajar sobre el volumen y el tempo, pero es suficiente.

* Cuando nos enfrentemos con alguien airado, intentar convencerle de algo con voz baja y pausada sólo consigue mayor irritación en esa persona. Si alguien entra en nuestro despacho alzando la voz, no se trata de establecer una competición a gritos, sino de responder también con energía, aunque un nivel por debajo de nuestro interlocutor. Esa sería la fase de acompañamiento. Acompañar y dirigir, bajando paulatinamente nuestro volumen y nuestro tempo iremos arrastrando también los de la otra persona hacia una conversación menos airada.

Igualación cruzada:

* Es un buen recurso de igualación que nos aleja de la pura imitación. Por ejemplo, si nuestro interlocutor cruza las piernas, nosotros podemos cruzas los brazos, si mueve repetidamente la cabeza, nosotros podemos mover al mismo ritmo nuestras manos

Las palabras:

* Las palabras son la parte más obvia de la información, pero la menos importante a la hora de establecer sintonía.

* Para utilizar el lenguaje con el fin de conseguir confianza y sintonía hay un truco infalible: escuchar. Si escuchamos descubriremos las palabras adecuadas para conseguir nuestro objetivo.

* Al conversar las personas enfatizamos determinadas frases, como si estuvieran en negrita o subrayadas en el diálogo, o utilizamos frases hechas. Hemos de huir de parafrasear a nadie, que sería lo mismo que la imitación antes comentada. Se trata de repetir alguna frase o palabra mencionada por nuestro interlocutor con el fin de que él vea que le estamos escuchando. Escuchar y prestar atención a lo que nos están diciendo es imprescindible para después utilizar palabras que nos ayuden a sintonizar.

Recapitular:

* Recapitular amplifica la igualación de las palabras importantes. Si recapitulamos y resumimos, utilizando las mismas palabras que nuestro interlocutor, le demostramos que le estamos acompañando en sus deseos y preocupaciones. Y cuando las personas se sienten escuchadas están mucho más predispuestas a escuchar lo que nosotros tenemos que decir.

* Recapitular saca a la luz la sintonía y, muy importante también, los posibles malentendidos.

* Muy importante que al recapitular con las propias palabras de nuestro interlocutor utilicemos acertadamente el lenguaje corporal, con el fin de evitar la sensación de que estamos parafraseando descortésmente.

Desigualar:

* Desigualar es salirse deliberadamente de la armonía de la igualación.

* Puede sernos de utilidad para terminar una reunión, para evitar una conversación sin ofender, para dar tiempo a alguien para que piense sobre alguna sugerencia, etc.

* Acciones: Mirar a lo lejos, asentir con la cabeza a un ritmo cada vez más rápido, desigualar el tono de voz (por ejemplo si queremos marcharnos y nuestro interlocutor no se da cuenta, podemos aumentar el volumen de nuestra voz y hablar más deprisa mientras pronunciamos las palabras oportunas de despedida: nuestro interlocutor recibirá así el mensaje verbal y no verbal adecuado), etc.

Los tres puntos de vista de la PNL

El “arte” de ver los acontecimientos a través de los ojos de los demás se resume en PNL en lo que denominamos las tres posiciones perceptivas.

* Primera posición. Mirar el mundo desde nuestro punto de vista. Es el momento en que expresamos nuestra opinión y nuestros propios pensamientos.

* Segunda posición. Mirar el mundo desde el punto de vista de nuestro interlocutor. Pensar en “si estuviera en su lugar, ¿qué pensaría al respecto?”.

* Tercera posición. Mirar el punto en perspectiva, desde un punto de vista amplio y sistémico. Contemplar la situación como si fuéramos un observador externo.

Un buen mediador empieza partiendo de una posición personal sobre lo que está percibiendo para, a continuación, intentar ponerse en el punto de vista se su interlocutor y terminar en una posición algo más alejada y amplia que le permita ver las dos posiciones anteriores en su conjunto. Con todo ello tendrá criterio suficiente para comprender mejor la situación.

Conocer nuestras tendencias:

Todos los extremos son perjudiciales. Tener sólo nuestra propia visión de los acontecimientos no nos permitirá conocer el punto de vista de los demás. Y, al contrario, situarse siempre en la segunda posición, nos hará ser demasiado comprensivos. La tercera posición nos permitirá ver si nos inclinamos más por la primera o la segunda.

Cuando una situación se atasca, cambiar la posición, es decir, nuestro punto de vista, obliga a todos los demás a hacer lo mismo, la situación cambia y hay más posibilidades de desatascarla.

Es importante también no confundirnos: si una visión es “correcta”, ello no implica que las demás sean “erróneas”. Hay que intentar ver las cosas desde todos los puntos de vista, para tener la visión de conjunto.

Los niveles lógicos

Podemos tener diferentes perspectivas no sólo teniendo en cuenta las diferentes visiones en juego, sino también moviéndonos en los distintos niveles de percepción. Los niveles a tener en cuenta son:

1. Primer nivel: el Entorno (el dónde y el cuándo).
El entorno está formado por el lugar en el que estamos y por las personas con las que estamos.

2. Segundo nivel: el Comportamiento (el qué).
El comportamiento es lo que hacemos. Es el nivel de las acciones aisladas.

3. Tercer nivel: la Capacidad (el cómo).
Capacidad implica habilidad. La capacidad son esos comportamientos que tantas veces hemos practicado y que se han convertido en consistentes, automáticos y habituales.

4. Cuarto nivel: las Creencias y los Valores (el por qué).
Es el nivel correspondiente a aquello que creemos y que consideramos verdadero e importante. Los verbos “poder” y “no poder” esconden creencias. Los valores son aquello que consideramos importante, la razón por la que actuamos como lo hacemos.

5. Quinto nivel: la Identidad (el quién).
Es el sentido de uno mismo, las creencias y los valores que definen quién somos y cuál es nuestra misión en la vida. Contempla frases del tipo “yo soy”, “tú eres”, “nosotros somos”y proclaman cualidades de la persona o de la organización.

Con una misma frase podemos recorrer los cinco niveles, según el énfasis que pongamos en alguna parte de la misma:


IDENTIDAD: “Yo no puedo hacer esto aquí”.
CREENCIAS: “Yo no puedo hacer esto aquí”.
CAPACIDAD: “Yo no puedo hacer esto aquí”.
COMPORTAMIENTO: “Yo no puedo hacer esto aquí”.
ENTORNO: “Yo no puedo hacer esto aquí”.

Un ejemplo: tomemos la frase anterior y veamos qué nos puede ocurrir si no somos capaces de interpretar el nivel desde el que nos está hablando nuestro interlocutor:

“Yo no puedo hacer esto aquí” (sin percibir énfasis en ningún punto de la frase):

- Si interpretamos el primer nivel y creemos que habla del entorno, se nos ocurrirán frases del tipo: ¿qué ocurre aquí para que no puedas hacerlo?, ¿qué tendríamos que cambiar para hacerlo posible?, ¿qué es lo que te estorba?.
Si nos equivocamos y la otra persona está hablando desde el cuarto nivel, el de los valores y creencias, el diálogo será inútil, pues su negación a realizar la acción se debe a que ello no encaja con su forma de ver el mundo.

- Si interpretamos el segundo nivel, pensaremos que el problema está en el comportamiento y surgirán frases del tipo “sí, es algo raro, pero ¿por qué no vas a hacerlo?” ó “si lo puede hacer cualquiera, ¿por qué no lo vas a hacer tú?”. Imaginemos que hay que disfrazarse de algo para hacer una actividad concreta: cualquiera puede disfrazarse, no es problema de capacidad, pero el disfraz puede no encajar en la forma de comportarse de una persona y ésta negarse a hacerlo.

- Si interpretamos el tercer nivel, nos centraremos en las capacidades y verbalizaremos frases del tipo “tú puedes hacerlo, lo has hecho otras veces, estas capacitado para hacerle frente…”. Imaginemos que la otra persona no está pensando en sus capacidades sino en que le falta alguna herramienta (entorno) para hacerlo… será un diálogo sin sentido.

- Si interpretamos el cuarto nivel, el de las creencias y valores, podemos también entablar un diálogo ridículo si nuestro interlocutor sólo tiene un problema de entorno o le faltan conocimientos (capacidad) para hacerlo.

- Por último, si pensamos en el quinto nivel, el de la identidad, aún será más complicado (¿por qué TÚ no puedes hacer esto?) si no acertamos.

Ejemplos de niveles lógicos en el lenguaje:

* Identidad: “soy un buen analista”, “soy listo”, “eres un egoísta”, “eres demasiado crítico”…

* Creencias: “este asunto no es importante”, “hacer un máster me ayudó mucho”, “con este tipo de actividades se consiguen buenos beneficios”…

* Capacidad: “sé delegar para conseguir los resultados”, “no estamos en condiciones de hacer esto”, “soy muy bueno en la cocina”…

* Comportamiento: “no estuve muy acertado en esta evaluación”, “espero que seas puntual la próxima vez”, “has manejado bien este tema”…

* Entorno: “aquí no se puede trabajar”, “esta sala tiene poca luz”, “tengo que ordenar el despacho”…

Hablar en el nivel adecuado:

Lo primero que hay que hacer es percibir en el nivel en el que nos están hablando. A partir de aquí podemos actuar.

* Si queremos expresar afirmaciones positivas, podemos utilizar el nivel de Identidad: “Eres un excelente vendedor”.

* Si, por el contrario, se trata de comunicar algo negativo, podemos optar por el nivel de Comportamientos: “Es importante que los raports se hagan a diario, después de la última visita”. Así corregimos los comportamientos sin ofender a nadie.

* Es muy fácil equivocarse con los niveles. El ejemplo más habitual es confundir la crítica a un comportamiento con una crítica a la identidad. Es un error muy común y que tiene malas consecuencias. Muchos directivos confunden la crítica sobre algún comportamiento con críticas dirigidas a su personalidad.

* Cuando nos parezca tener claro el nivel desde el que nos hablan, podemos elegir seguir en el mismo nivel o cambiarlo. Por ejemplo, si alguien nos está hablando a nivel de Identidad, será muy difícil criticar su comportamiento. Tendremos primero que abandonar el nivel anterior y, cuando creamos que ya hemos cambiado, realizar la crítica correspondiente.

Pensar en resultados

Hay que diferenciar siempre entre pensar en resultados o pensar en problemas. Cuando nos enfrentamos con una dificultad o con un objetivo a conseguir, podemos optar por las dos formas de pensamientos.

Si nos concentramos en pensar en los problemas, lo haremos en todo lo que está mal o todo lo que puede suceder mal. El mundo no es perfecto, hay muchas cosas que no están mal: no tendremos que esforzarnos mucho para encontrarlas. Muchos directivos se pierden en un mar de problemas, investigando sus antecedentes, sus costes y las formas de evitarlos.

Pensar en resultados es dejar de pensar en “¿qué es lo que va mal?” y pensar en “¿qué resultados queremos conseguir?”. Una vez definido el problema, pensar en resultados nos lleva a encontrar soluciones.

El problema de las nominalizaciones

Las estrategias globales o los proyectos a gran escala suelen contener lo que llamamos nominalizaciones, es decir, verbos que han sido transformados en nombres. El lenguaje de la alta dirección suele contener muchas nominalizaciones. La traducción hacia abajo en la organización es un proceso de desnominalización.

El problema es cuando las palabras “desarrollo, formación, comunicación, gestión, organización, negocio, productividad, etc.” se utilizan para conseguir objetivos concretos. Detrás de estas nominalizaciones es difícil encontrar el “qué, quién cómo”, ya que son imprecisas y vagas.

El truco consiste en reconvertir las nominalizaciones en procesos. En algunos casos no es fácil. Detrás de la palabra “calidad” hay verbos como “medir, evaluar, cualificar”. Una vez reinterpretemos la nominalización y lleguemos a los verbos, ya podemos concretar:

¿Qué hay que medir?
¿Quién se encarga de hacerlo?
¿Quién evaluará los resultados?
¿Qué criterios deberemos manejar en la evaluación?.
¿Cómo interpretaremos las evaluaciones?.


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