miércoles, 4 de febrero de 2015

VIAJAR A INDIA: 2 QUÉ LLEVAR EN EL EQUIPAJE #India

Jaisalmer

El principal error que se puede cometer es llevar muchas cosas. Importante: a India hay que llevar muy poco equipaje. Hay una serie de cosas que voy a recomendar como necesarias, pero otras, como llevar mucha ropa, son un error. 

2. INDIA: QUÉ LLEVAR EN EL EQUIPAJE

1)    Una buena mochila. Es lo más cómodo para moverse por los sitios. No la comprarla muy grande, ya que de lo contrario se convierte en una carga demasiado pesada. Si se quiere facturar una mochila grande, tendremos que llevar otra más pequeña para llevar encima lo imprescindible en las visitas y la otra dejarla en la habitación. Mi recomendación es llevar una mochila de 40-50 litros como mucho como equipaje de mano en el vuelo para después usarla durante la estancia y, además, una pequeña maleta de ruedas para facturar líquidos, artículos de aseo o cosas pesadas y dejar en ella nuestras pertenencias en la habitación. Importante: comprar una mochila con respiración para el contacto con la espalda, que se pueda abrir de forma vertical para poder sacar cosas sin tener que sacarlo todo (evitar las que se abren sólo por arriba) y con bolsillos laterales donde podremos llevar siempre alguna botella de agua o lo que sea.
Aquí estoy yo con mi inseparable mochila

2)    Una mosquitera. Es un excelente sistema de prevención y además permite conciliar mejor el sueño bajo su manto protector. Recomiendo comprar una doble, ya que ocupa muy poco espacio y aunque se viaje sólo en muchos hoteles las camas son grandes y una mosquitera individual se queda corta para cubrirlas bien.
Nuestra cama en el hotel de Mandawa

            ... y la de Jaisalmer

3)    Una cuerda. La vamos a necesitar para colgar la mosquitera. Mínimo 10 metros, ya que a veces nos encontraremos con un ventilador sobre la cama, lo que facilitará colocar la mosquitera, pero otras veces tendremos que ingeniárnoslas cruzando la cuerda por la habitación de alguna forma para que la mosquitera quede donde tiene que quedar. La cuerda, además, nos será útil si algún día lavamos ropa y queremos colgarla en el baño o donde sea.

4)    Repelentes. Yo llevé Relec Extra Fuerte en spray. Calcular que si se utiliza para brazos, cuello y cara cada vez que se sale del hotel, dos personas pueden acabar con un envase aproximadamente en una semana. Si se va a estar más tiempo, conviene llevar más de un envase. En las farmacias de India se encuentra con facilidad un repelente local llamado Odomos, pero yo sólo pude encontrarlo en crema y me pareció más cómodo el Relec spray. Si se busca, se puede encontrar envases de Relec también en las farmacias indias, aunque en Varanasi recorrimos no menos de diez tiendas y no encontramos. En cambio en Mumbai no tuve problemas para ello. El envase es muy parecido al del Relec pero la marca es Jungle Formula Maximum.

5)    Antimosquitos de los que se colocan en los enchufes, de pastilla o frasco de líquido, para dar más protección a la habitación.

6) Pulsera antimosquitos. Ya para acabar con este tema (la verdad es que vale la pena quitarse esta preocupación), una pulsera de las que venden aquí en cualquier farmacia ayuda a estar protegido a todas horas.

7) Medicamentos. Para viajar a India hay que ir con más de un mes de antelación a un centro de atención médica especializado en viajes internacionales. En Barcelona hay varios e imagino que lo mismo ocurre en otras ciudades. Allí nos tendremos que vacunar para aquello que los doctores consideren oportuno. Hepatitis A y B y tétanos para un viaje corto, y algún tipo específico de encefalitis y rabia si el viaje es más largo. Ahora mismo no recomiendan tratamiento preventivo para la malaria, aunque sí que para viajes de más de un mes prescriben Malarone para tenerlo a mano por si acaso. 
   Medicamentos que considero básicos: 
* Para la diarrea Fortasec y antibióticos específicos (Spiraxin o Sulfintestín neomicina). Los médicos insisten mucho en este tema. La Dra. que me atendió me comentó que en su opinión, India era el destino turístico con mayor incidencia de diarrea para el viajero. Después, una vez allí, si se extreman las medias con el agua y la comida, no parece que sea tanto, pero los medicamentos por si acaso no pueden faltar en la maleta.
* Analgésicos (paracetamol) y algún antiinflamatorio.
* Antibióticos generales tipo Ciprofloxacino. No es imprescindible, pero si vamos a estar muchos días o está de más.
* Protector gástrico tipo omeprazol, para limitar las consecuencias de los excesos del picor en las comidas (esto tampoco es un problema, porque si lo pides, lo preparan todo sin picantes. En México no lo conseguí)
* Antihistamínicos.
* Alguna pomada con corticoide, tipo Diprogenta.
* Alguna gasa, venda, tiritas y Betadine, por si tuviéramos que actuar sobre una herida.
Y poca cosa más. Yo saqué los blisters de las cajas para que ocuparan menos espacio y lo repartí entre el equipaje de mano y la maleta que facturé, por si acaso.

8) Gel sanitario para las manos. Tocaremos cosas que nos habrá parecido increíble haber tocado, así que mejor llevar en la mochila un envase de gel con una buena dosis de alcohol para evitar problemas posteriores. Podemos ahorrarnos el transporte si queremos, ya que en India se encuentran con facilidad en cualquier farmacia.

9) Una toalla. Si el viaje es de presupuesto medio o bajo, también conviene llevarse alguna toalla personal de las de microfibra, que ocupan muy poco espacio y se secan pronto, ya que la confianza respecto a la limpieza que nos darán las toallas que nos encontraremos en las habitaciones será bastante relativa.Yo reservé hoteles de categoría tres estrellas o inferiores y me vino muy bien tener una toalla propia.

10) Un ladrón o multienchufe o más de uno, depende de los aparatos que tengamos que cargar (móviles, tablets, mp3…), ya que en las habitaciones podemos encontrarnos con escasez de enchufes. Yo es la primera vez que he cargado con varios de ellos en la maleta y no va a ser la última. Es muy cómodo llegar a la habitación y convertir la única toma de corriente que puede haber en ella, a veces muy lejos de la cama, en un lugar donde conectar todos mis dispositivos electrónicos, los antimosquitos, etc.

11) Unas zapatillas muy cómodas que, además, puedan sacarse y ponerse con facilidad, ya que cada vez que se entra en un templo hay que descalzarse. Yo llevaba unas deportivas cómodas con los cordones poco apretados que me permitían colocármelas sin tener que desabrocharlos.

12) Una linterna. Según la población o el hotel, es frecuente quedarse sin electricidad de vez en cuando y si hay que levantarse de la cama, mejor tener una linterna a mano. Esas que se colocan con una cinta sobre la frente son muy cómodas por si hay que leer, escribir o incluso caminar. Tampoco hay que exagerar. A mi sólo me ocurrió en Mandawa, donde estuvimos más a oscuras que con luz.

13) Un candado. A veces hay que dejar el equipaje en algún sitio y es mejor tenerlo controlado y evitar que se pueda abrir. Otras veces es la propia habitación la que necesita un cierre más eficaz que el que de entrada te ofrecen. Un candado siempre va a venir bien. Si vamos a viajar en tren y queremos tener controlada nuestra mochila, un candado de esos de cable para bicicleta es un buen recurso.

14) Muy poca ropa. Con la ropa que utilizaremos para el viaje y una muda será suficiente para una estancia de una semana o más. En India la ropa es muy barata y podemos ir comprando camisetas o pantalones cómodos por unos pocos euros para irnos cambiando. Yo llevé un par de pantalones de esos que tienen bolsillos en los laterales además de los bolsillos normales y me vinieron muy bien, ya que hay que tener presente que el pasaporte tiene que estar siempre con nosotros y que vamos a necesitar una billetera que tendremos que utilizar constantemente para propinas y compras y es conveniente que no sea la que tenemos con nuestros documentos.

15) Una riñonera-billetero de las que se ponen en la cintura por debajo del pantalón, para llevar dinero y otros documentos. Tener en cuenta que cuando cambiemos euros nos darán miles de rupias y si las queremos en billetes pequeños, de no más de 500 rupias, ocuparán mucho espacio y no será cómodo llevarlas en la billetera en el bolsillo. En cambio, en la riñonera debajo del pantalón se pueden llevar con mucha comodidad.

16) Agujas de tender para colgar la ropa o para acabar de adaptar la mosquitera a la cama y que no se mueva.

17) Zapatillas de baño. Imprescindibles. Cuando veamos el estado de limpieza de algunos baños no nos arrepentiremos de haberlas cargado.

18) Una sudadera o chaqueta cómoda. Si viajamos en invierno y visitamos el norte, una sudadera nos hará falta por las noches o algo tipo ropa térmica que pese poco, se pueda llevar dentro de la mochila y abrigue. A mí, además, me fue de maravilla llevar una braga para el cuello que utilicé muy frecuentemente, tanto por la mañana temprano como después de atardecer.

19) Gafas de sol y protector solar si vamos a visitar el sur o viajamos en verano.


20) Un móvil.Como imagino que querremos estar conectados con el resto del mundo, hay que llevar un móvil. Si el que tenemos es libre, nos va a servir cuando compremos una tarjeta SIM india. Yo utilicé el mío sin problemas. Si no, tendremos que comprarnos uno libre para llevárnoslo o comprarlo allí (los precios de los teléfonos tipo Samsung no son muy diferentes de los de aquí, al menos en las tiendas a las que vamos los turistas). 

A todo lo anterior, podéis añadir lo que queráis, pero 
estos veinte elementos os van a ser necesarios en un 
momento u otro.

A primera hora de la mañana o al atardecer, si viajas en 
enero tienes que estar preparado para abrigarte:

En el Fuerte de Bikaner, por la tarde

 Frente al Fuerte de Jaisalmer

Por la noche en Khuri 

 Con el Fuerte de Agra a mis espaldas al atardecer

El único día de lluvia en Khajuraho 

 Al amanecer en el Ganges



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martes, 3 de febrero de 2015

VIAJAR A INDIA: 1. PLANIFICAR EL VIAJE #India


Casa en Jaisalmer

Acabo de regresar de mi primer viaje a India y la experiencia ha superado mis expectativas. 
Confieso que si no se conoce a nadie que haya estado previamente en el país y que te pueda aconsejar sobre qué ver, cómo desplazarte, qué hoteles elegir, etc., las informaciones que circulan por internet suelen aumentar la desconfianza y los temores sobre lo que nos encontraremos allí. Por ello, por si a alguien puede serle de ayuda, voy a colgar algunas entradas en las que explicaré mi experiencia en la planificación del viaje y en lo que allí pude disfrutar.

1. LA PLANIFICACIÓN


Los objetivos para viajar a India pueden ser muy diversos: turísticos, culturales, profesionales o de búsqueda de una mística distinta a la nuestra. La planificación del viaje tiene que guardar relación con nuestro propio objetivo personal.
Mucha gente piensa que simplemente con viajar a India, se haga lo que se haga allí, ya se va a encontrar a sí mismo. Y obviamente no es así. Si queremos aprovechar la cultura del país y profundizar en las influencias budistas o hinduistas para un camino espiritual, tendremos que dejar los objetivos turísticos aparte y buscar un lugar de meditación, un Ashram, donde recluirnos o un centro de cooperación de los muchos que hay diseminados por el país.
En mi opinión, incluso antes de decidirse por un viaje espiritual, debería explorarse el país con ojos de curiosidad y aprendizaje cultural, desde una vertiente más turística en el mejor sentido de esta palabra (conocer sitios, tener experiencias, observar y aprender de su cultura, etc.).

India es un país enorme, así que lo primero que tendremos que decidir es qué zona queremos visitar. En un par de semanas, por ejemplo, sólo podremos centrarnos en unos lugares muy concretos. Para visitar el norte y el sur, tenemos que contar con varios meses de estancia o realizar varios viajes al país.

¿Qué es imprescindible? Esto depende de los gustos de cada uno. India nos ofrece los mayores contrastes que podamos imaginar, desde las montañas del Himalaya al norte hasta las playas tropicales de Goa al sur, pasando por desiertos con dunas y camellos o junglas con tigres y elefantes.

Mi viaje lo planifiqué de la siguiente forma y en el siguiente orden:
1) Recorrer zonas rurales centrado en una zona concreta del país alejada de las grandes ciudades
2)Conocer el Taj Mahal, el gran monumento de la India
3)Planificar varios días para disfrutar de Varanasi
4)Conocer una ciudad grande
Haveli en Mandawa

Los motivos para ello fueron:
1) El estado que elegí para recorrer fue el Rajastán por varios motivos:
-      *  Estaba cerca de la ciudad que iba a utilizar de entrada al país, Delhi y no necesitaba tomar ningún vuelo interior para llegar hasta allí.
-       * Es una zona de gran autenticidad conforme te vas alejando de la capital
-       * Está salpicada de poblaciones con un encanto evocador, todas ellas dotadas de grandes fortalezas o palacios construidos en tiempos en que la ruta de la seda dotó a esta zona de un alto valor estratégico.
-       * Jaisalmer, la última población del camino, la más alejada de Delhi, cercana ya a la frontera con Paquistán y asentada en medio del desierto de Thar, es un regalo para los sentidos y merece el esfuerzo del camino recorrido para llegar a ella (mínimo tres días de viaje en coche). De hecho esta población ha pasado a formar parte de la lista de sitios imprescindibles que ver en India que puedo recomendar.
Jaisalmer

2) Visitar el Taj Mahal consideré que era obligado. Y no me arrepiento de ello. Fuera de India, este monumento es el gran icono del país. En principio me planteé no visitarlo, ya que hacerlo me obligó a forzar la ruta prevista para llegar hasta Agra, la ciudad donde se encuentra. Pero cuando lo ví entendí porque es un edificio tan emblemático. Es de una belleza colosal y ahora pienso que ya que se hace el esfuerzo en tiempo y dinero de llegar hasta India, no se puede abandonar el país sin haberlo visto.

3) En Varanasi, la antigua Benarés, en sus calles, en la orilla del Ganges, en su ambiente, en el clima que se percibe a cada paso que se da en la ciudad cabe la India entera. Si tienes intención de viajar a India, no puedes prescindir de incluir esta ciudad en tu planificación. Desde Delhi o Mumbai, las entradas internacionales al país, hay vuelos directos a Varanasi, así que es fácil incluir unos días de estancia en esta ciudad se visite la zona del país que se visite.
Varanasi

4) Conocer una ciudad grande también me pareció interesante de cara a buscar contrastes con las zonas rurales. Más adelante explicaré mi experiencia al respecto.

Un consejo que puedo dar es no empezar el viaje por lo más intenso. Por ejemplo, yo no recomendaría llegar a Delhi o Mumbai desde el país de origen e inmediatamente tomar un vuelo para aterrizar en Varanasi. Si se llega a esta ciudad sin unos días previos de aclimatación cultural, el choque puede ser inmenso y llegar a generar rechazo. Yo disfruté de Varanasi porque llegué allí tras quince días de recorrido por el país y más de 2500 kms. de viaje por carretera. Ahora entiendo mejor esa opinión que seguro habréis escuchado de que India es un país que puedes adorar o al que no quieres regresar y estoy seguro que ello está muy condicionado por cómo se ha planificado la ruta. En conclusión, mejor recorrer primero lugares más turísticos, tipo Delhi o Agra o incluso Jaipur, y dejar para la mitad del recorrido por lo menos los más intensos, como Varanasi o Jaisalmer.

Otra recomendación es que la ciudad grande mejor visitarla al principio. Yo lo hice al revés y ello significó que Mumbai no me dejó un buen sabor de boca. Hay que pensar que llegamos a India desde un país occidental, con nuestra peculiar obsesión por la organización y la limpieza en las calles, las tiendas o cualquier lugar. Mumbai o mejor dicho, la parte de Mumbai que vemos los turistas, es como una ciudad occidental insertada en India, obviamente totalmente metida en su cultura, pero con cierto orden que no encuentras en otros sitios. El estilo de los edificios en el centro, el propio tráfico, etc. nos recordarán nuestras propias ciudades. Visitar esta ciudad al principio es una buena forma de aclimatarse despacito a lo que después nos vamos a encontrar. Hacerlo al final, como yo lo hice, es cómo anticipar el regreso, un impacto que parece que nos acorta la estancia y, además, nos aleja irremediablemente de los colores, los olores, los impactos culturales que habremos estado recibiendo los días anteriores. Así que, en mi opinión, vale la pena visitar una gran ciudad al principio del viaje. 

Más aún, estuve muy poco en Delhi ya que sólo utilicé esta ciudad como puerta de entrada al país. Llegué una mañana y al día siguiente temprano ya emprendimos camino. Aún así, por lo poco que ví, me pareció una ciudad mucho más auténtica, diferente y llena de matices que Mumbai. Si volviera a India la ciudad grande que visitaría sería Delhi, no Mumbai.

La temporada alta en India y la más recomendable para visitar el país empieza en octubre y finaliza en marzo, aproximadamente. Los meses de verano los monzones, el calor y la humedad complican la estancia. Yo he viajado en enero y debo decir que no he notado para nada que fuera temporada alta, ya que la presencia de turistas extranjeros ha sido escasa. Eso sí, hay mucho turista indio. Por cierto, hay que acostumbrarse a que los precios de todo, incluyendo las entradas a los museos, sean muchísimo más baratas para el turista del país que para el extranjero. Esa es su política.

En enero, además, la ausencia de mosquitos y otros bichos ha sido casi total, aunque ello no evita que haya que ir preparado y protegido. Cuando estás planificando el viaje, por todos sitios encuentras informaciones, foros, comentarios, etc. que te hablan de la cantidad de bichos que puedes encontrar por las habitaciones de los hoteles. Creo que son exagerados. Yo seleccioné hoteles de tres estrellas e inferiores y en ninguno de ellos he encontrado nada especial. La limpieza no es su fuerte y en eso sí que he estado en sitios mejorables, pero de insectos ni uno. Imagino que en verano las cosas deben ser diferentes.

IMÁGENES DE BIKANER
Una ciudad de cerca de un millón de habitantes, a 500 kms. de Delhi, en el estado de Rajastán y en pleno desierto de Thar. Llena de vida, con una ciudad vieja de calles estrechas y casas preciosas y un Fuerte/Palacio de los más bellos del estado.

El Fuerte de Bikaner:





Calles de Bikaner:







Templo Jainí de Bhanda Saha, del siglo XVI en Bikaner:





Templo de Karni Mata o de las ratas, en la población de Deshnoke, a 20 km de Bikaner:


El encargado que me cobró unas rupias por la cámara de fotos, 
con un acompañante en el hombro

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martes, 11 de noviembre de 2014

LOS RESULTADOS DEL #9N DEBERÍAN SER MOTIVO DE PREOCUPACIÓN PARA EL GOBIERNO DE ESPAÑA


El domingo pasado se celebró en Catalunya una "convocatoria de participación ciudadana" en la que aquellos ciudadanos que quisieron hacerlo, pudieron dar su opinión respecto a:
* Si consideran que Catalunya tiene que ser un estado independiente (opción SI/SI)
* Si consideran que Catalunya tiene que tener atribuciones de estado, aunque no desde la independencia sino desde un acuerdo con el resto del estado español (opción SI/NO)
* Si consideran que Catalunya no es un estado y tiene que seguir siendo una Comunidad Autónoma del Estado Español (opción NO)

Esta convocatoria se llevó a cabo con la oposición del Estado español que esgrimió para ello la posible inconstitucionalidad del acto y provocó que el Tribunal Constitucional (TC) dejara en suspenso la celebración de una consulta mientras estudia el caso y pueda emitir un veredicto. El Govern de la Generalitat sustituyó la "consulta" suspendida por la mencionada "convocatoria de participación ciudadana", que a su vez fue también impugnada y suspendida, cosa que no interpretaron del mismo modo el Gobierno Central y el de la Generalitat catalana.

El principal inconveniente de la suspensión por parte del TC fue que la convocatoria de participación tuvo que llevarse a cabo sin poder utilizarse ni el censo de población que se utiliza habitualmente en cualquier convocatoria de elecciones, ni el padrón municipal, ni el fichero disponible de los datos del Documento Nacional de Identidad. Cualquier uso de un listado preliminar de personas podría haber sido denunciado como delito contra la ley de protección de datos. Por ello no se dispuso de ningún dato censal y los participantes tuvieron que inscribirse en el acto de votación dando su consentimiento para ello.

A pesar de ello, se sabe que son aproximadamente 5,4 millones los ciudadanos de Catalunya mayores de 16 años y que hay unos 900.000 extranjeros con más de tres años de estancia en Catalunya y que tenían derecho a voto, aunque es razonable pensar que de ellos habrán sido pocos los motivados a votar en esta ocasión. En general, se habla de un número potencial de personas convocadas a votar de 6,2 millones.

Cuando se observan los datos de participación, hay que considerar que aquellos ciudadanos que quisieron ejercer su voto lo hicieron:
* Sabiendo que la votación estaba en un límite desconocido de la ley.
* Teniendo que averiguar a través de internet el local de participación.
* Imprimiendo las papeletas en su casa por si no podían estar a su disposición en el lugar de votación.
* Asumiendo el riesgo de ser identificados en el momento de votar con el fin de poder ser penalizados por el Gobierno Central.
* Corriendo un especial riesgo si se trataba de funcionarios del Estado.

A pesar de todo ello, 2,3 millones de personas acudieron a votar. Cientos de periodistas de medios nacionales e internacionales y observadores de la Unión Europea y de otros lugares fueron testigos del transcurso de las votaciones y pudieron certificar su correcto desarrollo, obviamente discutible dada las dificultades de su celebración tras la suspensión del TC. El DNI era un dato clave que sin duda será fundamental a la hora de facilitar la limpieza de los datos y eliminar cualquier irregularidad (es un número único e irrepetible).

No voy a entrar en valoraciones políticas de los resultados sino sólo en la valoración de las cifras. Con esta premisa, los resultados han sido:

Votos:

Porcentaje. Como era de esperar, las personas que acudieron a votar fueron mayoritariamente partidarias de la opción SI/SI, dado que los partidos políticos contrarios a la opción independentista hicieron campaña a favor de que no se acudiera a votar.




Si tenemos en cuenta el potencial censo a contemplar en un futuro referéndum que pudiera convocarse de forma legal, la cantidad de personas que no ha ido a votar ha sido muy alta. Los votos claramente independentistas comparados con los que no lo han sido más las personas que no han ido a votar ofrece un aspecto aparentemente poco favorable a la independencia como se puede ver en la siguiente imagen.

Voto independentista (opción SI/SI) respecto a otras opciones, incluyendo las personas que no fueron a votar:



Con estas cifras, la cantidad de votos que tendría que añadir la opción favorable a la independencia a los que parece que tiene ya sólidamente conseguidos (los que se han mostrado en esta votación que son similares a los alcanzados en las últimas elecciones por los partidos pro-independencia y a las personas que han asistido a las diferentes grandes movilizaciones ciudadanas) puede verse en la siguiente imagen. 

Diferencia que tendría que conseguir la opción independentista para alcanzar más del 50% de los votos:

Más de 1.250.000 votos que aparentemente tendría que "conquistar" la opción favorable a la independencia, cifra que parece muy alta y que puede dejar tranquilos a aquellos que no desean que Catalunya se separe del resto del estado español... 
Pero, ¿es ésta la cifra a conseguir? 
No, no es ésta. Hay que descontar del censo potencial aquellas personas que no ejercerán su derecho al voto: la abstención. Aunque en elecciones donde se juegan aspectos relevantes, como es el caso de una elección soberanista, la abstención es baja, el caso de Escocia nos demuestra que como muy baja se sitúa alrededor del 15%. 
Los votos pro independencia ya conseguidos sabemos los que son, pero aún manteniendo en más de 3 millones las personas que se manifestarían en contra de esta opción, los votos a sumar a la independencia para que superara el 50% del total queda muy reducida, como puede verse en la siguiente imagen.

Diferencia que tendría que conseguir la opción independentista teniendo en cuenta la posible abstención:


En conclusión, una imagen vale más que mil palabras. En la siguiente podemos ver qué le falta a la opción pro-independencia para alcanzar más del 50% de los votos en un futuro referéndum.



Con esta imagen... ¿tienen motivos los responsables políticos del Gobierno de España para estar preocupados? ¿De verdad creen que sólo descalificando o utilizando "la  ley" o emprendiendo acciones penales van a hacer frente eficazmente a esta situación?

Lo dicho: los datos de la participación ciudadana del pasado domingo tienen que ser un motivo muy importante de preocupación para el Gobierno.

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viernes, 31 de octubre de 2014

VISIÓN CULTA Y CORAZÓN EDUCADO. Javier Gomá




En el suplemento Cultural de la Vanguardia nº 644 (texto completo) aparece un artículo de Javier Gomá cuya lectura me parece relevante para centrar el concepto de intelectualidad que necesitaríamos fuera la mayoritaria. Hace tiempo que sigo a este autor, ensayista y filósofo, Premio Nacional de Ensayo en 2004.

El artículo en cuestión se llama “Visión culta y corazón educado. Lecciones de la crisis” y en mi opinión sus principales argumentos pueden resumirse en los siguientes puntos:

·   La terrible crisis que estamos sufriendo puede contemplarse como un gran experimento antropológico mediante el cual podemos observar el grado de ilustración real de los ciudadanos en un momento en el que están soportando una gran presión. Cuatro son los aspectos que contempla Gomá en su punto de vista:

   1) Ser culto no consiste en saber historia y poder ejercitar un alarde impresionante de conocimiento, sino en tener conciencia histórica, es decir, comprender que todo lo humano se halla en constante devenir.
Esta relatividad de las cosas es la que permite que sean susceptibles de discusión, crítica, revisión y potencial abandono. Son los fundamentalismos no democráticos los que pretenden sustraer del debate los conceptos que consideran irrenunciables y que no deben ser abandonados nunca.
Pero ante esta relatividad inicial, el ser culto está obligado también a reconocer la sabiduría atesorada por lo presente y a practicar una renovada aprobación crítica de la tradición heredada.
Ser culto, para Javier Gomá, exige este equilibrio intelectual que permite el debate sobre todo y, a la vez, se obliga a reconocer las bondades de lo heredado.
Esto le lleva a decir con rotundidad que ningún tiempo pasado por la humanidad resiste la comparación con las democracias actuales. El autor invita a hacerse la siguiente pregunta: ¿qué otra época distinta de la presente elegiría cualquiera para vivir si fuera pobre, enfermo, discapacitado, extranjero, obrero, preso o disidente político? A lo que yo añadiría y mujer.
Además, esta bondad presente en relación al pasado no lo es sólo si utilizamos periodos de comparación de miles o cientos de años, sino que es válida incluso si utilizamos decenios o incluso lustros. La situación del ciudadano medio ha mejorado de forma constante. Con zigzagueos, rodeos, ligeros retrocesos puntuales y alguna convulsión, pero la mejora ha sido constante.
Por último, Gomá deja claro que esta visión no puede tildarse de optimista, ya que no anticipa un futuro que no se posee, sino llana y literalmente es una visión culta.

2) Si esta visión es correcta, ¿de dónde surge el enorme malestar social que se percibe?.
Lo que debe intrigar no es si el tiempo presente es o no el mejor que ha vivido la humanidad, que lo es desde, sino por qué prevalece una opinión contraria, una opinión inculta, incluso entre los intelectuales del país. Este derrotismo se debe a tres causas según el autor:
·         El aumento del mínimo vital. Hace apenas un siglo la tasa de mortalidad infantil era terriblemente alta y el mínimo vital estaba en ese límite. Hoy el límite vital está vinculado a no disponer de una prestación contributiva, por ejemplo. Nos indignamos más porque es también mucho más lo que corremos el riesgo de perder.
·         Además, la desaparición del orden natural que conferían a las personas los tiempos pretéritos, en los que cada uno conocía lo que le correspondía hacer en armonía con una especie de predeterminación social, nos ha obligado a asumir el sentido de la vida desde la individualidad, con la angustia que ello puede ocasionar y la tendencia a transferir nuestro pesimismo al mundo que habitamos.
·         Finalmente, la cultura, ese universo simbólico compartido por los miembros de una comunidad, ha pasado de ser concebido como el orgullo de un pueblo a estar sometido a un juicio desconfiado. Como una especie de broma pesada, en palabras del propio autor, los pensamientos totalitarios fracasados del pasado han dejado un poso que parece dominar nuestro pensamiento actual que nos hace percibir la cultura como un instrumento de dominación. Hoy parece que la cultura liberal es sospechosa de ilegitimidad que nos lleva a pensar que  no sólo vivimos en el mejor de los mundos sino que estamos astutamente alineados.

3) La democracia supone a sus ciudadanos mayores de edad y renuncia a suministrar verdades últimas, las concernientes al sentido de la vida. La democracia se centra en las verdades penúltimas, las mundanas. Gomá define la necesidad de disponer de un corazón educado como aquél que sabe hacer coincidir el anhelo de poseer verdades morales personales y el sano relativismo de las cosas mundanas.

4) La sociedad actual ha demostrado poseer un corazón educado que se ha manifestado en la ausencia de violencia en las calles, el estoicismo crítico frente a los recortes, las redes de solidaridad a favor de los más desfavorecidos, por ejemplo.
Pero la opinión pública ha estado dominada por un histerismo atolondrado y un muy pobre papel de la intelectualidad. Un intelectual culto reconoce el éxito del progreso de las democracias y en momentos de depresión debe ser capaz de alertar de los peligros y a la vez transmitir una razonada esperanza desde la perspectiva histórica. Gomá, en cambio, critica a aquellos intelectuales que han disfrutado con desenfado de las horas de prosperidad y que ahora, en las horas malas, se abandonan a una orgía de censura de cortas miras en todas direcciones, desde posiciones ideológicas y condiciones personales. Con ello, la intelectualidad ha alentado a la ciudadanía a la culpabilidad de los otros, sean instituciones, partidos, Comunidades Autónomas, la UE, el mercado, la casa real, los políticos, etc., como si estuviéramos abocados a un cercano colapso civilizatorio.

Finalmente, en este magnífico artículo, Javier Gomá concluye que una opinión pública culta debe reconocer lo mucho que hemos logrado y poseemos y que los tiempos difíciles actuales deben apremiar a conservar el presente y a la vez renovarlo y reformarlo para eliminar sus vicios y corrupciones, alentando el repudio colectivo hacia las conductas antiejemplares.
…………………………………………………………………

Reconozco que la lectura de este artículo me ha reconfortado, dada mi incomodidad ante los frecuentes momentos en los que mi posición positiva del presente es recibida por duras críticas. Siempre he pensado que jamás en el pasado la población ha gozado de un nivel semejante al actual a nivel de libertades, derechos ciudadanos o protección social. En cambio, lo que se percibe socialmente es una crítica destructiva que invita a pensar que los dones que nos hemos proporcionado a nosotros mismos a través de la democracia son peores que cualquier tiempo pretérito. Pues no es así. Ninguna sociedad ha vivido en el pasado con las ventajas y los beneficios del presente. Si no asumimos este punto inicial, la posibilidad de una destrucción civilizatoria que nos conduzca de pronto a un terrible pasado pasa a ser potencialmente posible. La historia nos demuestra como determinadas sociedades han sufrido retrocesos en su progresión simplemente porque en su seno se han instalado posiciones críticas destructivas. De hecho hay sociedades que desaparecieron por ello.

Primera lección: respetemos lo logrado hasta ahora y reconozcamos sus bondades.

Después, la crítica. Es inevitable que las exigencias de los momentos difíciles actuales lleven a una dura crítica de aquello que hay que mejorar. La falta de ejemplo por parte de aquellos que más deberían haberlo dado incita una crítica que debe estar presente y orientarse hacia la renovación. Hay mucho que puede ser reformado en aras de que todo sea mejor. El presente siempre puede ser mejor.

Segunda lección: desde el respeto a lo que hemos logrado, no hemos de renunciar a que sea aún mejor.

La salida de esta crisis habrá cambiado modelos y paradigmas que ahora mismo apenas podemos intuir. Algunas cosas está claro que se han roto como la percepción que la mejora individual pasa por la posesión de un número creciente de bienes o que el valor social de las personas está en aquello que poseen o que la individualidad está por encima de las redes de solidaridad o, incluso, que la única fuerza de gobernanza social está depositada en los parlamentos. Será mucho lo que veremos cambiar y que todavía no somos capaces de descubrir del todo porque estamos inmersos en el proceso de cambio y un poco asustados por los riesgos que todo ello conlleva.
Coincidido plenamente con Gomá: para que todos estos cambios nos hagan progresar hacia tiempos aún mejores que los actuales para los ciudadanos, necesitamos la visión culta y la crítica constructiva del presente.


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miércoles, 29 de octubre de 2014

A LA IZQUIERDA DEL ROBLE. Mario #Benedetti



Hoy he vuelo a escuchar este poema de Mario Benedetti.

Desde que lo descubrí en la voz del propio autor, me parece un poema para escuchar más que para leer. Benedetti lo recita cómo sólo el autor puede interpretar su obra. A ello hay que añadir su dulce dicción uruguya.

Es un poema largo, pausado. Seis minutos de poema. Hay que escucharlo dejándose llevar, sin prisas, recorriendo íntimamente el camino que va dictando. Recomiendo escucharlo una primera vez sin leer simultáneamente el texto, porque ello facilita crear las imágenes que el poema va sugiriendo.



Anexo el texto por si quieres volverlo a escuchar siguiendo los versos:

A la izquierda del roble

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
en el que uno puede sentirse árbol o prójimo
siempre y cuando se cumpla un requisito previo.
Que la ciudad exista tranquilamente lejos.

El secreto es apoyarse digamos en un tronco
y oír a través del aire que admite ruidos muertos
cómo en Millán y Reyes galopan los tranvías.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico siempre ha tenido
una agradable propensión a los sueños
a que los insectos suban por las piernas
y la melancolía baje por los brazos
hasta que uno cierra los puños y la atrapa.

Después de todo el secreto es mirar hacia arriba
y ver cómo las nubes se disputan las copas
y ver cómo los nidos se disputan los pájaros.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
ah pero las parejas que huyen al Botánico
ya desciendan de un taxi o bajen de una nube
hablan por lo común de temas importantes
y se miran fan ticamente a los ojos
como si el amor fuera un brevísimo túnel
y ellos se contemplaran por dentro de ese amor.

Aquellos dos por ejemplo a la izquierda del roble
(también podría llamarlo almendro o araucaria
gracias a mis lagunas sobre Pan y Linneo)
hablan y por lo visto las palabras
se quedan conmovidas a mirarlos
ya que a mí no me llegan ni siquiera los ecos.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero es lindísimo imaginar qué dicen
sobre todo si él muerde una ramita
y ella deja un zapato sobre el césped
sobre todo si él tiene los huesos tristes
y ella quiere sonreír pero no puede.

Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico

ayer llegó el otoño
el sol de otoño
y me sentí feliz
como hace mucho
qué linda estás
te quiero
en mi sueño
de noche
se escuchan las bocinas
el viento sobre el mar
y sin embargo aquello
también es el silencio
mírame así
te quiero
yo trabajo con ganas
hago números
fichas
discuto con cretinos
me distraigo y blasfemo
dame tu mano
ahora
ya lo sabés
te quiero
pienso a veces en Dios
bueno no tantas veces
no me gusta robar
su tiempo
y además está lejos
vos estás a mi lado
ahora mismo estoy triste
estoy triste y te quiero
ya pasarán las horas
la calle como un río
los árboles que ayudan
el cielo
los amigos
y qué suerte
te quiero
hace mucho era niño
hace mucho y qué importa
el azar era simple
como entrar en tus ojos
dejame entrar
te quiero
menos mal que te quiero.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero puedo ocurrir que de pronto uno advierta
que en realidad se trata de algo más desolado
uno de esos amores de tántalo y azar
que Dios no admite porque tiene celos.

Fíjense que él acusa con ternura
y ella se apoya contra la corteza
fíjense que él va tildando recuerdos
y ella se consterna misteriosamente.

Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico

vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
sólo de a ratos parecía
que iba a vivir
que iba a vencernos
pero los dos fuimos tan fuertes
que lo dejamos sin su sangre
sin su futuro
sin su cielo
un niño muerto
sólo eso
maravilloso y condenado
quizá tuviera una sonrisa
como la tuya
dulce y honda
quizá tuviera un alma triste
como mi alma
poca cosa
quizá aprendiera con el tiempo
a desplegarse
a usar el mundo
pero los niños que así vienen
muertos de amor
muertos de miedo
tienen tan grande el corazón
que se destruyen sin saberlo
vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
y qué verdad dura y sin sombra
qué verdad fácil y qué pena
yo imaginaba que era un niño
y era tan sólo un niño muerto
ahora qué queda
sólo queda
medir la fe y que recordemos
lo que pudimos haber sido
para él
que no pudo ser nuestro
qué más
acaso cuando llegue
un veintitrés de abril y abismo
vos donde estés
llevale flores
que yo también iré contigo.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
que sólo despierta con la lluvia.

Ahora la última nube a resuelto quedarse
y nos está mojando como alegres mendigos.

El secreto está en correr con precauciones
a fin de no matar ningún escarabajo
y no pisar los hongos que aprovechan
para nadar desesperadamente.

Sin prevenciones me doy vuelta y siguen
aquellos dos a la izquierda del roble
eternos y escondidos en la lluvia
diciéndose quién sabe qué silencios.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero cuando la lluvia cae sobre el Botánico
aquí se quedan sólo los fantasmas.

Ustedes pueden irse.
Yo me quedo.


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(Entrada 27.01.11)
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