domingo, 30 de enero de 2011

LA NIÑA DEL NAPALM

En 1972 una pequeña aldea de Vietnam sufrió un ataque por parte de aviones sudvietnamitas que atacaron una zona bajo su propio control y lanzaron bombas de napalm. Tropas del vietcong estában infiltrándose en los alrededores, por lo que los sudvietnamitas decidieron atacar. En una humilde pagoda budista se habían refugiado los pocos habitantes de la población que, al oir las bombas, salieron corriendo para no morir atrapados. Por desgracia nada especial: cada día ocurrían hechos similares en Vietnam. Pero esta vez no iba a ser así.

Un fotógrafo vietnamita que trabajaba para la agencia Associated Press estaba allí para captar un momento único que significó un duro golpe para los defensores de la guerra. Huyng Cong Ut, conocido como Nick Ut tomó la famosa foto de la niña corriendo despavorida, desnuda y con la piel quemada que golpeó las consciencias de medio mundo.

Nick Ut no se limitó a tomar la foto. Cogió en sus brazos a la niña, la trasladó al hospital y se ocupó de que la trataran. Costó años de transplantes, operaciones y terapias, pero esa niña se salvó. Hoy Kim Phuc es una mujer adulta, vive con sus hijos en Canadá y dá conferencias por todo el mundo en favor de la paz y de las víctimas inocentes de los conflictos armados. Kim tiene una fundación que podéis encontrar en la dirección:

http://www.kimfoundation.com/

Por si el impacto de la fotografía fuera poco, en aquel momento y en aquel lugar también se encontraban presentes los cámaras de un canal británico que lo inmortalizaron todo en unas duras imágenes que podéis ver aquí en el siguiente enlace, los aviones, las bombas, la pagoda, Kim corriendo con sus hermanos y su familia, los soldados y, por si fuera poco, al propio Nick Ut haciendo fotos...



Anexo también una entrevista que le hicieron a Kim en una visita a Madrid (la oiréis hablar en castellano):



Un alegato por la paz y por las miles de víctimas inocentes que cada día sufren las consecuencias de conflictos estériles.

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jueves, 27 de enero de 2011

A LA IZQUIERDA DEL ROBLE


Hoy he vuelto a escuchar este maravilloso poema de Mario Benedetti.

Es un poema para escuchar, más que para leer (a mi gusto). Y escucharlo con la voz del autor es una delicia. Porque nadie como el autor para leerlo como se debe leer, con las pausas y las entonaciones adecuadas y, en este caso, sobre todo por esa dulce dicción uruguaya de Benedetti.

Es un poema largo, pausado. Seis minutos de poema. Escúchalo, déjate llevar por lo que sientes con el camino que recorre. La primera vez, síguelo sin leer a la vez. Ponte en situación, crea tus propias imágenes. Disfruta de las palabras...




Anexo el texto por si quieres volverlo a escuchar siguiendo los versos:

A la izquierda del roble


No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
en el que uno puede sentirse árbol o prójimo
siempre y cuando se cumpla un requisito previo.
Que la ciudad exista tranquilamente lejos.

El secreto es apoyarse digamos en un tronco
y oír a través del aire que admite ruidos muertos
cómo en Millán y Reyes galopan los tranvías.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico siempre ha tenido
una agradable propensión a los sueños
a que los insectos suban por las piernas
y la melancolía baje por los brazos
hasta que uno cierra los puños y la atrapa.

Después de todo el secreto es mirar hacia arriba
y ver cómo las nubes se disputan las copas
y ver cómo los nidos se disputan los pájaros.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
ah pero las parejas que huyen al Botánico
ya desciendan de un taxi o bajen de una nube
hablan por lo común de temas importantes
y se miran fan ticamente a los ojos
como si el amor fuera un brevísimo túnel
y ellos se contemplaran por dentro de ese amor.

Aquellos dos por ejemplo a la izquierda del roble
(también podría llamarlo almendro o araucaria
gracias a mis lagunas sobre Pan y Linneo)
hablan y por lo visto las palabras
se quedan conmovidas a mirarlos
ya que a mí no me llegan ni siquiera los ecos.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero es lindísimo imaginar qué dicen
sobre todo si él muerde una ramita
y ella deja un zapato sobre el césped
sobre todo si él tiene los huesos tristes
y ella quiere sonreír pero no puede.

Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico

ayer llegó el otoño
el sol de otoño
y me sentí feliz
como hace mucho
qué linda estás
te quiero
en mi sueño
de noche
se escuchan las bocinas
el viento sobre el mar
y sin embargo aquello
también es el silencio
mírame así
te quiero
yo trabajo con ganas
hago números
fichas
discuto con cretinos
me distraigo y blasfemo
dame tu mano
ahora
ya lo sabés
te quiero
pienso a veces en Dios
bueno no tantas veces
no me gusta robar
su tiempo
y además está lejos
vos estás a mi lado
ahora mismo estoy triste
estoy triste y te quiero
ya pasarán las horas
la calle como un río
los árboles que ayudan
el cielo
los amigos
y qué suerte
te quiero
hace mucho era niño
hace mucho y qué importa
el azar era simple
como entrar en tus ojos
dejame entrar
te quiero
menos mal que te quiero.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero puedo ocurrir que de pronto uno advierta
que en realidad se trata de algo más desolado
uno de esos amores de tántalo y azar
que Dios no admite porque tiene celos.

Fíjense que él acusa con ternura
y ella se apoya contra la corteza
fíjense que él va tildando recuerdos
y ella se consterna misteriosamente.

Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico

vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
sólo de a ratos parecía
que iba a vivir
que iba a vencernos
pero los dos fuimos tan fuertes
que lo dejamos sin su sangre
sin su futuro
sin su cielo
un niño muerto
sólo eso
maravilloso y condenado
quizá tuviera una sonrisa
como la tuya
dulce y honda
quizá tuviera un alma triste
como mi alma
poca cosa
quizá aprendiera con el tiempo
a desplegarse
a usar el mundo
pero los niños que así vienen
muertos de amor
muertos de miedo
tienen tan grande el corazón
que se destruyen sin saberlo
vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
y qué verdad dura y sin sombra
qué verdad fácil y qué pena
yo imaginaba que era un niño
y era tan sólo un niño muerto
ahora qué queda
sólo queda
medir la fe y que recordemos
lo que pudimos haber sido
para él
que no pudo ser nuestro
qué más
acaso cuando llegue
un veintitrés de abril y abismo
vos donde estés
llevale flores
que yo también iré contigo.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
que sólo despierta con la lluvia.

Ahora la última nube a resuelto quedarse
y nos está mojando como alegres mendigos.

El secreto está en correr con precauciones
a fin de no matar ningún escarabajo
y no pisar los hongos que aprovechan
para nadar desesperadamente.

Sin prevenciones me doy vuelta y siguen
aquellos dos a la izquierda del roble
eternos y escondidos en la lluvia
diciéndose quién sabe qué silencios.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero cuando la lluvia cae sobre el Botánico
aquí se quedan sólo los fantasmas.

Ustedes pueden irse.
Yo me quedo.

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miércoles, 26 de enero de 2011

domingo, 23 de enero de 2011

CREACIONISMO vs. EVOLUCIONISMO


Opinión sobre la creación del mundo

El tamaño del círculo equivale al número de creyentes (información extraída de un libro divulgativo por lo que es sólo una aproximación...)

1. EVOLUCIÓN TEISTA. Dios crea a través de la evolución. Se acepta la evolución, pero Dios interviene de alguna manera. La mano de Dios es imprescindible para la creación del alma humana.
2. EVOLUCIÓN DARWINIANA. Supervivencia de los más aptos. La adaptación se
transmite a través de generaciones. No niega a Dios, pero éste no hace falta.
3. DARWINISMO UNIVERSAL. Todos los procesos universales se rigen por la evolución darwiniana.
4. SELECCIONISMO DE GRUPO. Las especies se consideran organismos superiores. La selección natural influye no sólo sobre los individuos sino también sobre las especies.
5. NEODARWINISMO. Somos huéspedes de los genes egoistas de nuestro propio ADN.

6. COEVOLUCIÓN. La cooperación y no la competición acelera la evolución.
Supervivencia de los más buenos.
7. CONVERGENCIA EVOLUTIVA. Elementos complejos como los ojos han evolucionado varias veces.
8. EQUILIBRIO PUNTUADO. La evolución avanza a saltos, se mantiene prácticamente estática hasta que ocurren sucesos drásticos y repentinos que lo cambian todo.
9. NEOLAMARCKISMO. Los genes tienen cierta capacidad para “elegir” mutaciones. El azar tiene sus límites.
10. LAMARCKISMO. Los rasgos adquiridos por los padres durante su vida pueden
transmitirse a los hijos.
11. EVOLUCIÓN HINDUISTA. La evolución es un proceso espiritual. La humanidad es Dios encarnado.
12. BUDISMO. La creación no se puede conocer y es, por tanto, irrelevante.
Lo que es, es.
13. CREACIONISMO DE TIERRA JOVEN. La Tierra tiene sólo 6.000 años y el hombre fue creado tal como es, sin relación con otros animales.
14. CREACIONISMO PROGRESISTA. Dios creó al hombre y los animales y lo demás evolucionó.
15. DISEÑO INTELIGENTE. Las cosas son tan perfectas, que Dios tuvo que crearlas.
16. GEOCENTRISMO. La Tierra es el centro del universo y la ciencia es todo una patraña.
17. CREACIONISMO DE LA BRECHA. El mundo y la humanidad se crearon en 7 días y después hubo una brecha de tiempo de millones de años.
18. DEISMO. Dios creó la Tierra y el hombre y desde entonces no ha creado nada más.
19. CIENCIOLOGÍA. El soberano galáctico Xenu transformó los espíritus incorpóreos de seres alienígenas en formas humanas.


Ahí queda eso.

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jueves, 20 de enero de 2011

OJOS CLAROS, SERENOS



En los últimos años he ido comprando diferentes recopilaciones de poesía castellana, desde las clásicas "mil mejores poesías..." hasta otras más específicamente líricas o de amor. Algunas de ellas son graciosas por su selección, su diseño o la fecha de edición.



Lo que hoy quiero destacar es un pequeño poema, escrito hace casi cinco siglos (¡medio milenio!) por un autor poco conocido y que está presente en la mayoría de estas obras. Se trata de un poema de Gutierre de Cetina, un autor sevillano, contemporáneo de Garcilaso de la Vega, soldado como éste (llegó a luchar en Túnez contra el mismísimo Barbarroja) y, también como Garcilaso, dotado de una exquisita delicadeza y elegancia en sus versos.




Se trata de un madrigal, una composició poética de tema amoroso y breve extensión, con versos heptasílabos y endecasílabos sin una disposición ni una rima fija. No tiene título y en los índices aparece con las palabras del primer verso.
Dice así:
Ojos claros, serenos,
si de dulce mirar sois alabados,
¿por qué si me miráis, miráis airados?
Si cuando más piadosos,
más bellos parecéis a aquel que os mira,
no me miréis con ira,
porque no parezcáis menos hermosos.
¡Ay, tormentos rabiosos!
Ojos claros, serenos,
ya que así me miráis,
miradme al menos.
...............................................



Cuenta su biografía que Gutierre de Cetina cayó en México herido de muerte por un rival celoso bajo la ventana de su enamorada...


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martes, 18 de enero de 2011

ALGO HAY EN MÍ


Algo hay en mí
que devora tormentas,
vientos, mareas
y el fuego perenne
que me quema por dentro.

Queda margen
para el asalto
de las torres más altas.
No hay límites
para saciar mi hambre
de pronombres, de adjetivos.

Tiempos vendrán
de plácidas sobremesas.
Mientras, los platos
se amontonan sobre el mantel
de mis apetitos.

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domingo, 16 de enero de 2011

ORIENTE Y OCCIDENTE

Oriente y Occidente

En mis reflexiones sobre el conflicto entre Occidente y los radicales islámicos (ver entrada del 5 de febrero de 2009), iniciaba el conflicto entre ambas visiones del mundo en los orígenes de la religión musulmana, en el siglo VII dC. Pues bien, hoy leía en el periódico una reseña sobre el libro Mundos en guerra, 2.500 años de conflictos entre Oriente y Occidente de Anthony Pagden que remontaba el antagonismo entre ambas concepciones del mundo a la época de las guerras médicas, en el siglo V aC. ¡Diablos, tiene razón! No había pensado en ello, pero tiene razón.

Desde los tiempos de Dario I y de su hijo Jerjes existe el conflicto entre dos formas de entender el mundo, la relación de los mortales con los dioses y las consecuencias que tiene ello en la organización de la vida de cada uno de nosotros. Hasta hace apenas un par de siglos, los hijos del sol naciente no estaban más allá de los confines de la India. La presencia de China y de los países geográficamente más allá de ese inmenso país, no tiene lugar para Occidente hasta el siglo XVIII. Antes de ese siglo no existía el concepto de extremo Oriente en el imaginario occidental. Así que el concepto de Oriente, geográficamente hablando, para Occidente no ha ido más allá de las fronteras limítrofes de la ancestral Mesopotamia. Y no es hasta la conquista de Lidia por parte de Ciro, antecesor de Dario I, en el siglo VI aC que ese Oriente cercano toma contacto con Occidente, representado en ese momento por Grecia y poco más.

Ahí empieza todo. Hace 2.500 años podemos encontrar ya las bases del antagonismo actual. Un Oriente bien preparado para la guerra, agresivo y eficaz en el combate, unido en la contienda y, a la vez, leal y sumiso al poder real, creyente en el poder absoluto del mando supremo, no sólo como hombre común, sino como emanación de un dios absolutamente real y tangible. La palabra del señor-dios por encima de todo. Y un Occidente que, a pesar de los dioses y de la creencia en su influencia en el destino de los mortales, ensalzaba la libertad por encima de la propia vida y se sometía a las leyes ordenadas por los propios mortales.

Desde los Aqueménidas primero, imperio creado por Ciro II en el siglo VI aC y que acabó con la conquista de Alejandro Magno en el IV aC, y los Sasánidas después, hasta la conquista musulmana en el VII dC, Oriente ha estado en lucha con Occidente. Alejandro Magno, el Imperio Romano, las Cruzadas, Napoleón y los imperios coloniales por parte de Occidente y la expansión árabe por Oriente Medio emprendida por los descendientes de Mahoma, la llegada a Europa por Anatolia y por la península Ibérica y el auge del Imperio Otomano con su influencia global por todo Oriente y buena parte de Occidente, la confrontación ha sido permanente.

Con los años, en Occidente se ha asentado la idea de que las personas anhelan la libertad por encima de todo y que una cosa son los comportamientos debidos al dios del cielo y otra muy distinta el gobierno de los mortales en la tierra, y en Oriente, que hay un dios por encima de todo, un dios que nos ama y, a la vez, nos exige obediencia a sus designios. Un mundo individual, liberal, laico y democrático frente a otro colectivo, religioso y de obediencia debida.

No, el conflicto no se originó con el nacimiento del islam y su predisposición expansionista y proselitista, sino casi un milenio antes, con un Occidente representado por la Grecia clásica de Pericles y un Oriente enorme geográficamente y todopoderoso en su esplendor bajo el gobierno de Jerjes I. De aquellos polvos vienen estos lodos. 2.500 años de confrontación ininterrumpida.

Lo que en Occidente tenemos que entender es que no hay un punto de vista vencedor, que ambos son posibles y que, además, pueden ser complementarios. Nuestra intención de exportar nuestros valores e ideales más allá de los contornos de nuestra civilización es una quimera, del mismo modo que en nuestro caso no hay vuelta atrás respecto a la secularización de la sociedad. Vivimos tiempos convulsos y turbulentos y puede parecer que todo es posible al revés, pero no es así.

Si en los años 60 nos hubieran dicho que iniciado el siglo XXI la religión estaría tan presente en los conflictos del mundo y, sobre todo, que sería un problema con tanta influencia en nuestra propia sociedad, no nos lo hubiéramos creído. Como tampoco hubiera sido creíble para las sociedades islámicas en esos mismos años, sometidas a las consecuencias del colonialismo occidental y a las presiones de la confrontación ideológica de la guerra fría, que a estas alturas estarían tan presentes en la historia y se las tendría tan en cuenta, para bien o para mal.
2.500 años de antagonismo no deben conducirnos al fatalismo y a la creencia de que los males actuales no tienen solución. Sólo son 2.500 años y, aunque parezcan muchos, no son nada en términos de historia humana. Seguramente tardaremos años en llegar a un pacto o acuerdo intercultural y nuestra generación no acabará de ver el final de este túnel, pero no debemos perder la esperanza en una paz mundial, en una especie de acuerdo universal basado en el respeto de los ideales de cada uno y centrado más en lo que nos une que en aquello que nos separa. No estamos ni en la mitad de este recorrido y aún nos queda mucho terrorismo islámico que soportar por un lado y grandes y crecientes dosis de superioridad, racismo y xenofobia por el otro, pero tarde o temprano llegarán líderes capaces de hacer que todo esto cambie en positivo.

La esperanza es lo último que se debe perder.
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domingo, 9 de enero de 2011

SIMPLE EN EL ENFOQUE


Ser simple en el enfoque,
más allá de horizontes sin tregua,
sencillo en la mirada,
simple como un pronombre.
Nadar en benévolos amores,
más allá de tempestades.
Tener un destino
para el que valga cualquier rumbo.
Y vivir. Vivir cada instante
como si fuera el último.

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