viernes, 6 de febrero de 2015

VIAJAR A INDIA: 3 CONDUCIR EN INDIA #India

¿Y por dónde pasaremos nosotros?
(Teniendo en cuenta que en India se conduce por la izquierda y en la foto estamos en la derecha pisando el arcén... ¡resulta que nosotros también estamos adelantando a uno o varios vehículos a la vez!)

Algunos apuntes sobre la forma de conducir en India. Para empezar, se conduce por la izquierda, una herencia británica, lo que a los que no estamos acostumbrados a ver venir el tráfico por nuestra derecha de entrada ya nos desconcierta. Pero lo mejor es que aunque tienen un código de circulación similar al nuestro, la norma general en la calle se resume en un "not rules" como nos dijo el primer día nuestro conductor Mahinder, es decir, no hay normas. 
Caravana de tuc tucs en Bikaner con todos los claxons sonando a la vez

El claxon se utiliza como medio de aviso siempre que se adelanta a otro vehículo, persona o animal, con el fin de que sepan que alguien va a pasarles. Se usa mucho, sí, constantemente, pero es necesario, ya que es la única forma de intentar evitar que la persona, bicicleta, moto, coche o lo que sea que tienes delante no haga un movimiento brusco precisamente cuando la estás rebasando. Al principio resulta excesivo y no se acaba de entender su uso constante, pero con los días vas entendiendo que el rol del claxon en India es diferente del que le damos aquí. Y una de las formas de darse cuenta de su necesidad es la aceptación generalizada que todos tienen al sonido del claxon. Si estás andando por un arcén o conduces una moto, que el vehículo que se acerca por detrás te avise con un breve toque de claxon es de agradecer. Eso sí, cuando hay mucho trafico el sonido de docenas de claxons sonando es impresionante y, en mi opinión, pierde un poco su utilidad. 

Cambio de sentido sin problemas en una autovía de tres carriles por sentido, sin contar con el arcén (y encima con niebla cerrada)

Se adelanta en cualquier circunstancia y por cualquier lado. Mientras todos los vehículos que estén adelantando en ambos sentidos quepan en la calzada, arcenes incluidos, no hay problema.Todo el mundo es consciente de esta forma de adelantar y se apartan o utilizan los arcenes en caso de que alguien se acerque peligrosamente de frente, lo que ocurre a cada instante cuando hay tráfico. El concepto de línea continua no existe, ni siquiera en las curvas. Si estás adelantando y de pronto aparece un vehículo de cara, o bien caben los tres o alguien tiene que echarse al arcén (los arcenes son de tierra y no sé qué ocurre si en ese momento en el arcén hay un peatón o algún obstáculo, lo que es muy habitual). No he visto ningún enfado de ningún conductor por ello. En realidad tampoco es riguroso lo de conducir por la izquierda: incluso en autovías de pago de dos carriles o más por cada sentido, que también las hay cerca de las grandes ciudades (Delhi, Jaipur, Agra, Varanasi, Mumbai), en numerosas ocasiones han venido en nuestra dirección por nuestro sentido de circulación incluso camiones, tanto por el carril de más a la izquierda, que sería el lento, como por el de la derecha. Yo me entretenía en hacer fotos desde el parabrisas cuando la colisión parecía segura, mientras nuestro conductor, el bueno de Mahinder, sonreía. Llegué a pensar que acabaría haciendo una foto de nuestro fin. Eso sí, con los días te vas acostumbrando y pierdes el sentido del riesgo. A fuerza de que estas cosas ocurran constantemente, acabas interiorizando que no pasa nada, que al final, como si se tratara de vasos comunicantes, todos los vehículos, animales o personas continuarán su camino y que no hay nada que temer.

 ¿Nos dará tiempo a adelantar?

¿Y aquí, pasaremos los tres? Las luces encendidas del camión que está adelantando indican que la maniobra será justita... pero no pasa nada, nunca pasa nada

Después está el tema de los animales en la calzada. Da igual que sea una carretera local como la mejor de las autovías: en la carretera te encuentras constantemente animales. Yo he contabilizado los siguientes tipos: vacas, ovejas, cabras, perros, búfalos, ciervos, caballos, ardillas, cerdos, asnos, jabalís, monos, camellos, pavos reales, cuervos y cualquier otro tipo de pájaro que no sé por que razón Mahinder se esforzaba en esquivar, frenazo y volantazo incluido, aún a riesgo de provocar un accidente. Los animales campan a sus anchas en total libertad (a excepción de los elefantes que sólo hemos visto en Jaipur y siempre acompañados). Los animales circulan sin ninguna traba y, además, a nadie parece importarle nada que sea así. Solo las ovejas y las cabras, a veces van acompañadas de un pastor. Los mas numerosos en las carreteras y en las calles de las poblaciones con diferencia son las vacas de todo tipo, con grandes cuernos (los machos) o sin ellos, con o sin joroba, grandes o pequeñas, solas o en grupo. La vaca es el símbolo de la "Madre India" y por ello se la considera como una deidad. Eso sí, esta representación divina de las vacas no se traduce en reverencias por las calles. Las vacas están por todos lados pero nadie parece hacerles el más mínimo caso. Es como si no estuvieran. Nosotros, como turistas, las vemos constantemente, pero los indios es como si ya no las vieran. Sólo si se cruzan en el camino o taponan una calle estrecha, con el claxon o con una voz se las obliga a hacerse un lado. Si no estorban, las vacas en india son invisibles. Por supuesto no se las sacrifica para aprovechar su carne, aunque sí se aprovechan los productos lácteos. Atención, no se las sacrifica para que los indios coman su carne, lo que desde el punto de  vista  hindú sería un sacrilegio, pero aunque ello provoca bastantes críticas por parte de los hindús más radicales, por extraño que parezca India es el principal exportador de carne bovina del mundo. No sé dónde estarán las granjas, pero parece ser que las tienen y muchas. Por lo que he leído, la mayoría de esta carne que se exporta es de búfalo, pero también de vaca. Es otra de las muchas contradicciones que todas las culturas arrastramos. 
 Caminando pausadamente

 Vacas y perros por todos lados

Stop, vacas cruzando

















 El pollo es el rey de los menús en los restaurantes, pero apenas se ven por las calles


Uno de los pocos carruajes con caballos que encontramos

Parece ser que todas o la mayoría de las vacas que se ven por la calle tienen un propietario que en algún momento del día se preocupa por darles algo mas de comer que lo que ellas van comiendo por el campo o las basuras. Es el propietario quién aprovecha la leche. Pregunté a Mahinder si el propietario asumía alguna responsabilidad en caso se que sus vacas provocaran algún accidente, lo que me pareció tenía que ocurrir frecuentemente (jolines, que hay vacas cruzando las autovías más enormes). Mahinder me escuchó dejando claro que no entendía la pregunta. ¿Responsabilidad?, si alguien colisiona con una vaca será culpa suya por no haberla visto o por conducir sin precaución. Tampoco supo responder qué le ocurre al conductor que atropella a una vaca. Simplemente ello no ocurre, mas allá de golpes que se saldan con las numerosas vacas cojas que fuimos viendo en la ruta. A pesar de ello, yo llegué a ver en un par de ocasiones vacas muertas en el arcén (aunque el premio de animales muertos en la calzada se lo llevan los pobres perros). En plena autovía hemos tenido que parar y procurar a base de pitidos que una vaca o unas cuantas se apartaran para dejarnos pasar. A veces de hecho hay que llegar a tocarlas con el parachoques del coche para que sean conscientes de que tienen que moverse. Finalmente se apartan y la vida sigue como si ellas no hubieran estado ahí.
 A la vaca también le pareció bonito el escaparate


 Una, dos, tres vacas

A lo anterior hay que añadir que conduciendo puedes encontrar en tu camino cualquier tipo de vehículo con ruedas que te puedas  imaginar, a motor o tirado por búfalos, camellos, asnos o caballos (incluso por personas, como los famosos rickshaws, hoy convertidos en bicicletas de tres ruedas) y los numerosos peatones acostumbrados a cruzar por donde les conviene incluso sin mirar. En un cruce de una carretera de varios carriles por sentido por la que circulaban en todas direcciones vehículos, animales y personas, llegamos a tocar levemente a un joven que a pesar del salvaje tráfico cruzó andando tranquilamente sin mirar en nuestra dirección. Eso sí, si es un toque leve como ese no pasa absolutamente nada. Nadie se detiene, nadie se queja, la vida sigue. Otro día vimos como una moto que circulaba a todo trapo por una calle de una ciudad con un tráfico denso dio un golpe un poco mas serio a un niño que cayó al suelo. La moto siguió su camino sin inmutarse y los testigos del incidente le echaron una buena bronca al niño cuando se levantó y siguió su marcha un poco dolorido en una pierna por no haber sabido esquivar la moto. 


Oh, sorpresa, en Varanasi vimos un guardia intentando dirigir el tráfico en un cruce...

La viga sobresale un poco, ¿no?

La solución para evitar accidentes es conducir despacio (y atento, por supuesto). En carreteras locales o en zona urbana por debajo de los 40 kms/h, en rutas entre poblaciones entre 60 y 80 y en las mejores autovías de varios carriles apenas nadie conduce a más de 100. De esta forma los conductores se aseguran en parte poder esquivar obstáculos o frenar de repente si hace falta. Porque hay que decir que no sólo los obstáculos móviles son un peligro, ya que las carreteras en India, todas, están llenas de esos terribles bádenes o impedimentos que también encontramos en nuestras vías para obligar a reducir la velocidad, solo que en India no están señalizados de ninguna forma. Tienes que fijarte mucho para verlos a distancia y que te dé tiempo a frenar si no quieres tocar el techo con la cabeza, aparte de dejarte los amortiguadores en la calzada. Cuando se acerca una población o en cualquier lugar dentro de ella, en los cruces o donde haya algún mercado en los márgenes de la calzada o cuando hay un colegio cerca o simplemente sin ninguna explicación, el coche de pronto puede dar un salto considerable. Por si a alguien se le ocurriera ir a velocidades superiores a las mencionadas, esto le obligaría a pensárselo dos veces. A veces la forma de obligar a reducir la velocidad es todavía más drástica, ya que se utilizan en vallas (y si no hay vallas, se amontonan piedras) que obligan a realizar una maniobra en forma de S.
Medida drástica habitual para reducir velocidad: sortear obstáculos

Del estado de las carreteras poco que decir, las hay bien asfaltadas, pocas por desgracia, y otras están totalmente destrozadas, pero esto es normal en un país tan grande. Con la cantidad de kilómetros que hemos hecho nosotros por carreteras de todo tipo, hemos tenido ocasión de encontrar de todo. Vías muy decentes (con el inconveniente antes mencionado de los potenciales obstáculos en la calzada) y otras terriblemente estropeadas o que simplemente desaparecían a tramos. El peor trecho lo encontramos en los últimos 100 kms. antes de llegar a Orchha, distancia que nos costó 3 horas recorrer. 

Luego está el tema de la cercanía que son capaces de admitir los conductores entre sus vehículos. En las rotondas de las poblaciones grandes es un espectáculo. Los coches, las personas, los animales cruzan y circulan sin ninguna regla y todos casi se rozan unos con otros. Casi, ya que no llegan a tocarse. Bueno, a veces sí, pero nadie se enfada por ello. Cuando el tráfico es tan salvaje, todo se mueve a baja velocidad, lo que impide mayores consecuencias. Al no haber apenas semáforos en las poblaciones (no ocurre lo mismo en Delhi o Mumbai), los peatones han aprendido a cruzar no por dónde pueden, sino por donde quieren, que no es lo mismo. La primera experiencia en este sentido la tuvimos el primer día de nuestra ruta, cuando nuestro conductor detuvo el coche en el carril de la izquierda, el de los vehículos rápidos (una concreción que no tiene demasiado valor en India), en plena autovía de salida de la ciudad que no tendría menos de 6 carriles en cada sentido. Se bajó del vehículo, saltó la mediana y cruzó tranquilamente los 6 carriles del sentido contrario entre un tráfico más que considerable porque tenía que ir a una pequeña oficina que había en el arcén a abonar unas tasas de circulación. No lo hizo sólo, los coches y autobuses iban parando delante y detrás nuestro y los conductores emprendían el mismo camino que Mahinder. No pasó nada. Nunca pasa nada. Simplemente vas andando despacio y cruzando carril a carril. Los coches te ven y te esquivan sin la más mínima queja.
 Mahinder cruzando entre los coches. Las manos a la espalda, carril a carril y esperando sobre la línea blanca

Otro conductor preparándose para cruzar

El adelantamiento a motos (hay una enorme cantidad de ellas) da un poco de apuro, porque lo normal es que vayan en ellas familias enteras. Hasta cinco personas hemos llegado a contar subidas en una misma moto. Pasar a menos de un metro por una moto de estas características da bastante grima. Por cierto que el concepto carril también es relativo. Carril es el espacio que ocupa un coche de ancho. Nada que ver con lo que esté pintado en el suelo. Si en una carretera caben tres coches, caben, por mucho que haya una línea blanca continua o no marcando el medio como si quisiera decir que sólo debería circular un vehículo en cada sentido. Caben los coches que caben separados por apenas unos centímetros. 
Una imagen muy habitual

 5 pasajeros. Aunque en la foto no sale, la mujer sentada al final lleva un niño en brazos. Y lo más peligroso, el pañuelo cerca de la rueda de atrás


El butanero en moto
Con todo ello seguramente los accidentes deben ser frecuentes (ya no comento lo de hablar por teléfono conduciendo, el no uso de los cinturones, la casi ausencia del uso del casco en los motoristas o cosas como el exceso de anchura de las mercancías en los camiones o tractores cargados, incluso he visto motos cargando bultos que les dotaban de una anchura superior a la de un coche), pero debo decir que nosotros no hemos presenciado ninguno y en todos estos días sólo nos hemos encontrado con un camión volcado en la carretera. Además, la policía de tráfico ni sabemos si existe: apenas hay presencia policial en las carreteras, lo que indica que no debe hacer mucha falta. Al final te acostumbras y dejas de preocuparte si ves que se acerca un trailer adelantando a otro y que no va a haber forma de esquivarlo ni usando el arcén. Sabes que al final, sin saber muy bien cómo ocurrirá, cada uno va a seguir su camino sin mayores problemas y sin ningún estrés especial por parte de nadie. Esto es India.
Un ancho un poco exagerado


 El único accidente que vimos en 2500 kms recorridos: un camión volcado

Si te toca ir detrás de un camión, al menos la vista es divertida

Esto es India
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