miércoles, 2 de noviembre de 2011

SANGRE, SUDOR Y LÁGRIMAS


En tiempos de sacrificios siempre sale a la luz una frase que hizo célebre el expremier británico Winston Churchill en 1940:

"no tengo más que ofrecer que sangre, sudor y lágrimas"

La frase tiene su miga y en realidad no fue pronunciada tal como ha quedado como frase hecha. Lo que Churchill dijo en realidad, y por este orden, fue: "no tengo nada más que ofreceros que sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor". Debe ser que el "esfuerzo" no está tan de moda..., pero el caso es que hace años que desapareció de la lista.

Churchill pronunció esta frase en su primer discurso en el Parlamento británico, poco después de su nombramiento como Primer Ministro, el 13 de mayo de 1940. Era un momento histórico: tres días antes las tropas alemanas habían iniciado lo que se llamó "la Batalla de Francia", atacando los Paises Bajos y culminando el 25 de junio con la dominación del territorio francés. Los británicos decidieron que era el momento de abandonar la política blanda de Chamberlain y eligieron a Churchill para acometer lo que ya prometía ser una gran guerra. Churchill no defraudó a nadie e inicio su mandato con un duro discurso en el que sólo ofreció a sus conciudadanos una época de lucha sin rendición.




Las palabras fueron dichas en el siguiente contexto:

Versión original en inglés:
We are in the preliminary stage of one of the greatest battles in history. That we are in action at many points — in Norway and in Holland —, that we have to be prepared in the Mediterranean. That the air battle is continuous, and that many preparations have to be made here at home... I would say to the House as I said to those who have joined this government: I have nothing to offer but blood, toil, tears and sweat. We have before us an ordeal of the most grievous kind. We have before us many, many long months of struggle and of suffering. You ask, what is our aim? I can answer in one word: Victory. Victory at all costs — Victory in spite of all terror — Victory, however long and hard the road may be, for without victory there is no survival.

Traducido queda más o menos así:
Estamos en la fase preliminar de una de las grandes batallas de la historia. Que estamos en acción en muchos puntos -en Noruega y en Holanda-, que debemos estar preparados en el Mediterráneo. Que la batalla aérea es continua y que muchos preparativos tienen que hacerse aquí, en casa... Yo debo decir a la Cámara, como he dicho a aquellos que se han unido a este gobierno: No tengo nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor. Tenemos ante nosotros una ordalía de la más penosa naturaleza. Tenemos ante nosotros muchos, muchos largos meses de lucha y sufrimiento. Ustedes preguntan: ¿cuál es nuestro objetivo? Puedo contestarlo en una palabra: victoria. Victoria a toda costa. Victoria a pesar de todo el terror. Victoria por largo y duro que pueda ser el camino; porque, sin victoria, no hay supervivencia.


Con este discurso Churchill demostraba haber sido capaz de formar gobierno en apenas unos días y, sobre todo, daba a conocer a la población que los tiempos de ver la guerra desde la barrera se habían terminado y que venían tiempos duros, muy duros.


Por desgracia este discurso no se radió y no tenemos documento sonoro del mismo. En esos meses Churchill pronunció otros discursos no menos relevantes que el anterior. Estos sí fueron grabados y difundidos por la radio. En el del 4 de junio pronunció otras palabras de gran fuerza: "lucharemos  hasta el final, lucharemos en Francia, lucharemos en los mares y los océanos, lucharemos con gran fuerza y coraje en los cielos, debemos defender nuestra isla cueste lo que cueste, lucharemos en las playas, lucharemos en tierra firme, lucharemos en los campos de batalla y en las calles, lucharemos en las colinas, nunca  nos rendiremos..." Aquí está el documento sonoro:



El tercer discurso lo pronunció el 18 de junio e incluía el siguiente párrafo: "Pero si fallamos, entonces el mundo entero, incluyendo EEUU, incluyendo todo lo que hemos conocido y nos ha importado, se hundirá en el abismo de una nueva era oscura, aún más siniestra y tal vez más prolongada gracias a las luces de una ciencia pervertida. Vamos a hacernos cargo de nuestras obligaciones y seamos conscientes de que si el Imperio Británico y su Mancomunidad de Naciones perduran por miles de años, los hombres seguirán diciendo: ésa fue su mejor hora".


El 20 de agosto, en unas palabras de homenaje a los pilotos de la RAF, dijo otra de sus frases célebres: "nunca en el campo del conflicto humano, hubo tantos que debieron tanto a tan pocos". Aquí podéis escuchar estas palabras con su propia voz:







En cuanto a la frase sobre la sangre, el sudor y las lágrimas, parece ser que mucho antes, tanto como en 1849, Giuseppe Garibaldi dijo algo parecido ante sus tropas revolucionarias en Roma: "hambre, frío y marchas bajo el sol inclemente", aunque probablemente Churchill las tomó de Theodore Roosevelt, que pronunció la frase en un discurso realizado el 2 de junio de 1897, ya que aparecían entrecomilladas en las cuartillas originales del premier británico.

Por último, os dejo con una grabación del grupo que aprovechó la famosa frase para darse a conocer en los años 60: Blood, Sweat and Tears !!



=============================

2 comentarios:

  1. En los tiempos que corren es W. Churchill quizás uno de los mejores modelos a los que podemos mirarnos. Esfuerzo, creencia ciega en la victoria final, sacrificio, y sobre todo tener claro desde el primer momento el objetivo final que quería conseguir. Es eso lo que le llevó a no dudar ni un minuto en aliarse con su acérrimo enemigo ideológico, Stalin, en pos de derrotar a quien amenazaba la libertad mundial. Un genio y mi ídolo personal.

    ResponderEliminar
  2. Cada momento necesita su Churchill particular. Él fue lo que necesitaba Inglaterra y, de rebote, el resto del mundo en aquél momento histórico. Una vez pasó, también pasó su momento. Ahora necesitaríamos un Churchill para este difícil momento europeo... pero parece que no lo tenemos... En fin, no pierdo la esperanza de que un día apareza. ¡Alguien tendrá que sacarnos de ésta!

    ResponderEliminar